No solo lechuga: qué se puede cultivar en un invernadero con hidroponía y cuáles son los más fáciles

La lechuga es uno de los cultivos más conocidos de la hidroponía, pero no es el único. Qué verduras, aromáticas y frutas pueden crecer sin tierra y cuáles son las especies más sencillas para quienes quieren comenzar.

Redacción

Por Redacción

Cultivar sin suelo permite aprovechar distintos espacios y producir una amplia variedad de alimentos. Foto: Marcelo Ochoa

Cultivar sin suelo permite aprovechar distintos espacios y producir una amplia variedad de alimentos. Foto: Marcelo Ochoa

Cuando se habla de hidroponía, la imagen que aparece rápidamente es la de una hilera de lechugas creciendo sin tierra. Sin embargo, este sistema de producción permite cultivar muchas más especies, desde distintas verduras de hoja y plantas aromáticas hasta frutillas, tomates, pepinos y pimientos.

La diferencia está en que no todos los cultivos tienen las mismas necesidades. El tamaño de la planta, el peso de sus frutos, el tiempo de crecimiento y el tipo de sistema hidropónico utilizado son algunos de los factores que determinan qué especies se adaptan mejor.


Los cultivos más fáciles para empezar


Las verduras de hoja suelen ser una de las principales puertas de entrada a la hidroponía. Tienen ciclos relativamente cortos, ocupan poco espacio y no necesitan estructuras complejas para sostener su crecimiento.

Entre las especies que pueden cultivarse se encuentran la lechuga, rúcula, espinaca y acelga. También las plantas aromáticas, como albahaca, perejil y cilantro, pueden adaptarse muy bien a estos sistemas.

La lechuga es una de las especies más habituales porque permite observar rápidamente el desarrollo de la planta y llegar a cosecha en un período relativamente corto.


¿Qué otras plantas pueden crecer sin tierra?


La hidroponía no está limitada a las verduras de hoja. También existen sistemas destinados a cultivos que producen frutos.

Las frutillas, por ejemplo, pueden cultivarse mediante sistemas hidropónicos y tienen la ventaja de que las plantas pueden mantenerse alejadas del suelo.

También es posible producir tomate, pepino, pimiento y ajíes. En estos casos, el manejo es diferente: las plantas necesitan más espacio, nutrientes y, en muchos casos, estructuras que permitan sostenerlas a medida que crecen y producen frutos.

Por eso, aunque técnicamente pueden cultivarse sin suelo, no necesariamente son las especies más sencillas para alguien que recién comienza.


¿Por qué algunos cultivos son más fáciles que otros?


La elección de la especie está directamente relacionada con el sistema que se utilice.

Una planta pequeña como una lechuga tiene requerimientos muy diferentes a los de un tomate que puede crecer varios metros y desarrollar frutos pesados. En los cultivos de mayor tamaño también es necesario contemplar el soporte de la planta y el espacio que ocuparán sus raíces y su parte aérea.

Además, algunas especies presentan necesidades particulares durante la floración y la producción de frutos, por lo que requieren un manejo más preciso.

Por eso, para quienes quieren comenzar con una pequeña producción hidropónica, las verduras de hoja y las aromáticas suelen ser una alternativa más sencilla que los cultivos de fruto.


¿Se puede tener una huerta hidropónica en casa?


Sí. La hidroponía puede implementarse tanto a pequeña escala como en producciones comerciales. Un sistema doméstico puede instalarse en espacios reducidos, siempre que tenga las condiciones necesarias de luz, agua y circulación de la solución nutritiva.

La elección del cultivo también debería adaptarse al espacio disponible. Para un balcón, patio o pequeño invernadero, las especies de menor tamaño pueden resultar más prácticas.

Antes de comenzar, también es importante conocer cómo controlar algunos parámetros del agua y de la solución nutritiva, ya que en hidroponía las plantas reciben los nutrientes directamente a través del agua.


De la lechuga al tomate


La posibilidad de cultivar distintas especies permite adaptar la hidroponía a objetivos muy diferentes. Puede utilizarse para producir verduras de hoja de ciclo corto, aromáticas para consumo familiar o cultivos de fruto que requieren un manejo más prolongado.

La clave, especialmente para quienes recién se acercan a esta forma de producción, está en comenzar por especies que tengan menores requerimientos y conocer el funcionamiento del sistema antes de avanzar hacia cultivos más exigentes.


¿Qué conviene plantar primero?


Para una primera experiencia, las verduras de hoja y las aromáticas permiten conocer el funcionamiento básico del sistema sin tener que afrontar desde el comienzo las exigencias de cultivos de mayor tamaño.

La lechuga, la rúcula, la albahaca, el perejil y otras aromáticas pueden ser algunas de las opciones para empezar. Una vez incorporado el manejo del agua, los nutrientes, la iluminación y las raíces, se puede avanzar hacia especies como tomate, pepino, pimiento o frutilla.


Cuando se habla de hidroponía, la imagen que aparece rápidamente es la de una hilera de lechugas creciendo sin tierra. Sin embargo, este sistema de producción permite cultivar muchas más especies, desde distintas verduras de hoja y plantas aromáticas hasta frutillas, tomates, pepinos y pimientos.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios