Ni riego constante ni sol directo: la planta casi indestructible que es ideal para tener dentro de casa

La sansevieria o lengua de suegra necesita pocos cuidados, tolera períodos sin riego y se adapta a interiores con luz indirecta. El error más frecuente que puede arruinarla.

Redacción

Por Redacción

Resistente, decorativa y fácil de cuidar, la sansevieria es una de las plantas más elegidas para tener dentro de casa. Tolera períodos sin riego y no necesita recibir sol directo, aunque hay algunos cuidados básicos que conviene conocer para mantenerla saludable.

Tener plantas en casa no necesariamente implica estar pendiente de ellas todos los días. Algunas especies soportan mucho mejor los olvidos, los cambios de temperatura e incluso los ambientes donde no entra demasiado sol directo.

Entre ellas aparece la sansevieria, también conocida como lengua de suegra. Sus hojas largas, rígidas y verticales hacen que ocupe poco lugar, una ventaja para departamentos, dormitorios, escritorios o rincones pequeños.

Pero su popularidad no se explica solamente por su aspecto. Es una planta especialmente resistente y capaz de almacenar agua en sus hojas, por lo que tolera períodos prolongados entre riegos.

Por qué la sansevieria puede pasar semanas sin agua


Una de las equivocaciones más frecuentes con esta planta es justamente regarla demasiado.

La sansevieria cuenta con hojas carnosas que le permiten almacenar humedad y soportar períodos secos. Por esa razón, el sustrato debería secarse entre un riego y otro.

Según explicó La Nación al abordar los cuidados de esta especie, durante los meses fríos los riegos pueden espaciarse considerablemente y uno de sus principales enemigos es el exceso de agua.

No existe, sin embargo, una regla exacta que indique que debe regarse cada determinada cantidad de días. La frecuencia dependerá de la temperatura, la humedad, el tamaño de la maceta y la cantidad de luz que reciba.

Un método sencillo consiste en tocar la tierra: si todavía está húmeda, conviene esperar.

¿Necesita sol la lengua de suegra?


Otra de sus ventajas es su capacidad para adaptarse a distintas condiciones de iluminación.

Puede vivir en interiores sin recibir sol directo y tolera zonas de luminosidad moderada. Eso no significa que pueda desarrollarse perfectamente en un espacio completamente oscuro.

Siempre que sea posible, lo ideal es ubicarla cerca de una fuente de luz natural indirecta. En esas condiciones suele crecer mejor y conservar con mayor intensidad el dibujo característico de sus hojas.

El sol directo y fuerte durante muchas horas, en cambio, puede provocar quemaduras, especialmente si la planta no está acostumbrada.

El cuidado más importante: evitar el exceso de agua


Si hay algo que puede perjudicar rápidamente a una sansevieria es el encharcamiento de las raíces.

Por eso resulta fundamental elegir una maceta con agujeros de drenaje y utilizar un sustrato que permita evacuar fácilmente el agua.

Las hojas blandas, amarillentas o deterioradas desde la base pueden ser una señal de exceso de humedad. En cambio, si el sustrato permanece seco durante varios días, la planta suele tolerarlo mejor que un riego excesivo.

Durante el invierno, cuando el crecimiento se ralentiza y el agua tarda más en evaporarse, esta precaución cobra todavía mayor importancia.

¿Es cierto que la sansevieria limpia el aire?


La sansevieria suele aparecer en listados de “plantas que purifican el aire”, en parte a partir de investigaciones realizadas en condiciones experimentales controladas.

Sin embargo, conviene poner esa afirmación en contexto. Estudios posteriores determinaron que la cantidad de plantas necesaria para producir un efecto relevante sobre la calidad del aire de una vivienda real sería muy elevada.

Por eso, aunque tener plantas puede aportar bienestar, decoración y contacto con la naturaleza, no reemplazan la ventilación adecuada de los ambientes.

Una planta perfecta para espacios pequeños


Su crecimiento principalmente vertical permite ubicarla en lugares donde una planta de gran follaje resultaría incómoda.

Además, existen variedades de distintos tamaños: algunas pueden alcanzar una altura considerable, mientras que otras permanecen compactas y son ideales para colocar sobre muebles o escritorios.

Su combinación de poco riego, resistencia y adaptación a la luz indirecta explica por qué sigue siendo una de las plantas de interior preferidas por quienes quieren sumar verde a la casa sin dedicar demasiado tiempo a sus cuidados.

Hay, eso sí, una precaución para los hogares con animales: la sansevieria puede resultar tóxica para perros y gatos si la ingieren, por lo que conviene mantenerla fuera de su alcance.


Resistente, decorativa y fácil de cuidar, la sansevieria es una de las plantas más elegidas para tener dentro de casa. Tolera períodos sin riego y no necesita recibir sol directo, aunque hay algunos cuidados básicos que conviene conocer para mantenerla saludable.

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