El incentivo a inversiones hoteleras que prepara Río Negro apunta a destinos emergentes
El Gobierno presentó el proyecto de ley en Bariloche y en dos semanas irá a la Legislatura. Establece un sistema de puntaje y la ponderación de tres factores para alentar los desarrollos, con descuentos de hasta el 100% en tres impuestos provinciales y por 20 años.
La ley de incentivo a las inversiones turísticas busca beneficiar la apuesta por destinos con menos infraestructura hotelera. Foto: Chino Leiva
La ley de promoción de la inversión turística que prepara el gobierno de Río Negro ofrecerá incentivos fiscales de hasta 20 años, pero apuntando a consolidar desarrollos en destinos emergentes que necesitan de infraestructura de alojamientos y hotelería para motorizar la economía.
La idea fue anunciada meses atrás por el gobernador Alberto Weretilneck en un aniversario de la Federación de Empresas y Entidades de Bariloche y Zona Andina, y desde entonces la secretaria de Turismo, María Sol Canalda, trabaja en el borrador, con intercambio entre las entidades empresarias y hoteleras para llegar al texto final, que según comprometió el mandatario estará en dos semanas para ser remitido a la Legislatura.
Canalda presentó los lineamientos del incentivo a las inversiones turísticas esta semana ante el empresariado de Bariloche, que no es el destinatario objetivo de la norma porque en realidad se apunta a los lugares donde se necesita infraestructura hotelera, pero se busca que los inversores de la cordillera miren otras latitudes en Río Negro para apostar al crecimiento.

La ley establecerá incentivos impositivos para nuevas inversiones en alojamiento (hoteles, hosterías, cabañas. Complejos y unidades de alojamiento) y contempla exenciones en los impuestos a los Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario, sin otorgar dinero. Cada lugar se categoriza según la infraestructura turística, cuanto menor es el desarrollo de alojamiento disponible, mayor es el beneficio estatal.
“El esquema busca generar nuevas plazas, actividad económica, empleo y oportunidades para proveedores locales”, explicó Canalda en su presentación el jueves en el Parque Industrial, Tecnológico y Productivo de Bariloche (Pitba), ante un auditorio de empresarios de la hotelería, servicos turísticos, comerciantes y ruralistas.
Un índice y tres factores para evaluar el beneficio
El proyecto establece un índice de puntaje a cada proyecto según tres factores: el nivel de inversión; el impacto para la economía regional que tendrá el desarrollo; y el nivel de empleo que generará. Con esa fórmula y dependiendo de la infraestructura de alojamiento que ya tenga la ciudad, se establece un puntaje. Así, los destinos con menos oferta hotelera y que necesitan de esas inversiones tendrán mayores beneficios.

Según una escala inicial, la iniciativa posiciona a Bariloche en un extremo, en el que el inversor puede acceder a un 50% de exención en los impuestos provinciales por un plazo de 5 años. El puntaje objetivo dependerá del tipo de obra, si se trata de cabañas en la zona oeste, que ya está saturada de esos servicios, no se alentará la inversión. Distinto panorama para un desarrollo hotelero en sectores que pueden crecer, como zonas periféricas o el este.
En la escala se ubica en el otro extremo de los beneficios a los inversores que apuesten por destinos que necesitan la infraestructura, como pueden ser localidades de la Región Sur que buscan consolidarse con el corredor turístico de la Ruta 23: allí entra Comallo, Pilcaniyeu o Maquinchao, que pueden tener hasta el 100% de la exención de los tres impuestos provinciales por 20 años.
En el plano intermedio están Playas Doradas, Jacobacci y Los Menucos, por ejemplo, donde un inversor puede llegar a tener una exención del 85% de los impuestos por 15 años; y en el caso de ciudades como Roca, Viedma, El Bolsón y Dina Huapi, se puede aspirar al 70% de descuento impositivo por 10 años.
Lugares con «potencial turístico» y sin infraestructura
“Hay lugares con atractivos y potencial turístico, pero todavía con poca infraestructura para recibir más visitantes”, dijo Canalda en diálogo con RÍO NEGRO y esgrimió que el Gobierno entiende que con el desarrollo de hotelería se genera un efecto multiplicador en la economía local porque con el alojamiento se mueve también la gastronomía, los paseos y excursiones, y otro tipo de servicios.

“La idea es generar movimiento económico en esa región alrededor de tener buena infraestructura hotelera que trae fuentes de trabajo todo el año y genera otras inversiones”, afirmó.
Explicó que el incentivo impositivo también tendrá adicionales si se cumplen las exigencias de la ley de Compre Rionegrino.
En el caso de Bariloche y la infraestructura hotelera que ya existe, pero que muchos necesitan refaccionar o mejorar, Canalda explicó que existe otra batería de propuestas de financiamiento a través de distintas líneas que promueve la secretaría de Desarrollo Económico o del Fondo de Inversión Fogarío.
“Hay un ecosistema de leyes para llevar desarrollo a toda la provincia y herramientas para que el que decide invertir que sepa que la Provincia acompaña”, enfatizó la titular de Turismo.

La ley de promoción de la inversión turística que prepara el gobierno de Río Negro ofrecerá incentivos fiscales de hasta 20 años, pero apuntando a consolidar desarrollos en destinos emergentes que necesitan de infraestructura de alojamientos y hotelería para motorizar la economía.
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