Cheesecake proteico de frutillas: la receta fácil y cremosa que se volvió tendencia y se prepara en minutos

Una versión más liviana del clásico cheesecake, con buen aporte de proteínas y pocos ingredientes. Ideal para el desayuno, la merienda o cuando aparece el antojo de algo dulce.

Redacción

Por Redacción

Cheesecake proteico, una versión cremosa y sencilla del clásico postre, ideal para disfrutar en el desayuno o la merienda. Foto ilustrativa.

Cheesecake proteico, una versión cremosa y sencilla del clásico postre, ideal para disfrutar en el desayuno o la merienda. Foto ilustrativa.

El cheesecake es uno de esos postres que nunca pasan de moda, pero en los últimos tiempos apareció una versión que ganó protagonismo entre quienes buscan incorporar más proteínas a su alimentación: el cheesecake proteico.

La receta mantiene la textura cremosa característica del postre, pero utiliza ingredientes ricos en proteínas y puede prepararse con pocos pasos. Además, no requiere técnicas complicadas ni pasar demasiado tiempo en la cocina.

Una de las claves está en utilizar un yogur con buen aporte de proteínas y queso crema o un producto lácteo descremado. Para endulzar se puede recurrir a edulcorante, aunque también puede utilizarse azúcar en una cantidad moderada.


Cheesecake proteico: ingredientes


  • 200 gramos de queso crema descremado
  • 200 gramos de yogur natural o yogur proteico
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas de maicena
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Endulzante a gusto
  • Ralladura de medio limón
  • Frutillas o frutos rojos para decorar

Cómo preparar el cheesecake proteico


  • En primer lugar, colocar en un recipiente el queso crema, el yogur y los huevos. Batir hasta conseguir una preparación homogénea y sin grumos.
  • Agregar la maicena, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y el endulzante. Mezclar nuevamente hasta integrar todos los ingredientes.
  • Volcar la preparación en un molde pequeño previamente cubierto con papel manteca.
  • Llevar a un horno precalentado a 170 °C durante aproximadamente 25 a 35 minutos. El tiempo puede variar según el horno y el tamaño del molde.
  • El cheesecake estará listo cuando los bordes estén firmes y el centro todavía conserve un leve movimiento. No hay que cocinarlo de más, ya que al enfriarse terminará de tomar consistencia.
  • Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego llevar a la heladera durante al menos una hora.
  • Para terminar, se puede decorar con frutillas, frutos rojos o una pequeña cantidad de dulce de leche.

El secreto para que quede cremoso


Uno de los errores más comunes al preparar este tipo de cheesecake es dejarlo demasiado tiempo en el horno. Para conseguir una textura cremosa, el centro debe quedar ligeramente húmedo al retirarlo.

También es importante dejarlo enfriar antes de cortarlo. Después de unas horas en la heladera, la preparación adquiere una textura mucho más firme y cremosa.

El resultado es un postre sencillo, fresco y con una textura similar a la del cheesecake tradicional, pero pensado para quienes buscan una alternativa con mayor presencia de proteínas.


El cheesecake es uno de esos postres que nunca pasan de moda, pero en los últimos tiempos apareció una versión que ganó protagonismo entre quienes buscan incorporar más proteínas a su alimentación: el cheesecake proteico.

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