Javier Milei se prepara para recibir al papa León XIV: expectativas y tensiones por su visita a la Argentina
El papa León XIV inició su gira por Latinoamérica. Tras su paso por Uruguay, arribará a la Argentina, donde el Gobierno ya ultima detalles para su recepción. Se trata de la primera llegada de un sumo pontífice al país en 39 años, tras la histórica estadía de Juan Pablo II en 1987.
Javier Milei se prepara para recibir al papa León XIV
El presidente se prepara para recibir el domingo a León XIV que ya puso en marcha su gira por Latinoamérica. Se trata de la primera visita de un papa a la Argentina en 39 años, el último fue de Juan Pablo II, y como se encamina a ser un acontecimiento histórico, el Gobierno está ultimando los detalles para que no haya ningún error que perjudique la visita.
La llegada del Santo Padre tendrá una dimensión institucional y simbólica especial, sobre todo porque se da en un momento en que el Gobierno intenta bajar la tensión política interna y recuperar la iniciativa antes de que comience el tramo final de las negociaciones legislativas de este 2026.
Las expectativas por la visita del papa León XIV: el clima en el Gobierno
La Casa Rosada y el Vaticano llevan meses preparando los detalles de las actividades que encabezará el Sumo Pontífice en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Los equipos nacionales, porteños, bonaerenses y eclesiásticos coordinaron dispositivos de seguridad, traslados, accesos, voluntarios y la participación de autoridades políticas, en una agenda que obligó a articular con dirigentes de distintos partidos y jurisdicciones.
De acuerdo al cronograma, el presidente recibirá a León XIV el domingo en Aeroparque y luego mantendrá una reunión privada con él en la Casa Rosada. Más tarde, ambos participarán de un acto en el Palacio Libertad (conocido habitualmente como CCK) ante representantes de los tres poderes del Estado, gobernadores, legisladores y embajadores.
El lunes, Milei asistirá a la misa que el Papa celebrará en el Monumento de los Españoles, en Palermo, definida por el Vaticano como la principal de las tres que realizará durante su estadía en la Argentina. A este evento iba a acudir en un principio Mauricio Macri, invitado por su primo y jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Sin embargo, el fundador del PRO optó por ausentarse, en una nueva muestra del malestar que arrastra desde hace meses con su familiar.
Esta distancia se suma a las internas que atraviesan al partido amarillo. El titular del bloque en Diputados, Cristian Ritondo, también quedó molesto con el exmandatario luego de que lo señalara como uno de los responsables de llevar adelante las negociaciones con La Libertad Avanza, justo después de sostener que los acuerdos no registraban avances.
Ritondo mantiene un vínculo oscilante con Macri y considera que esa mención lo expuso en un momento sensible para la relación con el oficialismo. El espacio opositor viene reclamando respuestas sobre el Presupuesto 2027, la ley de biocombustibles, las reglas de competencia en la provincia de Buenos Aires y la eventual conformación de alianzas electorales.
Mientras tanto, la mesa política de La Libertad Avanza tampoco se juntará esta semana por la visita papal. La decisión implica que la cúpula libertaria acumulará tres semanas sin verse y que el próximo cónclave podría concretarse recién un mes después del último encuentro formal.
La falta de reuniones coincidió con la profundización de los gestos de Bullrich. La senadora publicó el mensaje «Se vienen cositas…», difundió un video interpretado como una señal de campaña, reunió a sus dirigentes más cercanos en Palermo y volvió a marcar diferencias respecto de la economía, las elecciones en Brasil y el trato del Presidente a la prensa.
En ese contexto, cobró fuerza la versión de que, tras la partida del Pontífice, el Ejecutivo podría tomar una decisión sobre la jefatura del bloque en el Senado, contemplando desplazar a Bullrich de ese rol. Sin embargo, tanto en el círculo íntimo de Milei como en el entorno de la legisladora desmienten esa versión: niegan definiciones tomadas o planes de apartarla y hasta sugieren que podría ser su compañera de fórmula en los próximos comicios.
En esta línea, desde el oficialismo insinúan que «gente del nacionalismo de derecha que quedó afuera en 2023 está tratando de meter cizaña», asegurando que hay sectores dedicados a «llenarle la cabeza a todo el mundo».
Aunque ambos lados dejan advertencias, ninguno plantea por ahora una ruptura. En la Casa Rosada afirman que los liberales «no son manada» y pueden convivir con diferencias. En el bullrichismo aseguran que su objetivo es sostener el rumbo general del Gobierno, pero con observaciones propias y mayor incidencia en las decisiones políticas y económicas.
El paso de León XIV también pondrá de relieve diferencias conceptuales con Javier Milei, especialmente en torno a la inteligencia artificial.
El Presidente defiende la innovación tecnológica y sostiene que el Estado no debe regular de manera preventiva el desarrollo de estas herramientas, salvo que exista un daño concreto y verificable. El Pontífice, en cambio, expuso una mirada opuesta: “El futuro de la inteligencia artificial no está predeterminado. Al tratarse de una tecnología desarrollada por seres humanos, su futuro depende de las decisiones que tomemos”.
El Santo Padre planteó que las determinaciones que afecten la vida humana, la libertad y el uso de la fuerza deben mantenerse bajo “un control humano eficaz, informado y responsable”.
Esta postura contrasta con el enfoque del mandatario argentino, quien considera que la IA puede acelerar el desarrollo, ampliar las oportunidades de crecimiento y resolver problemas de productividad si se evita una regulación que limite la competencia y la innovación.
Cuando se reunieron por primera vez, el 7 de junio de 2025, mantuvieron una audiencia privada de 45 minutos en la Biblioteca Pontificia. Milei explicó su programa económico, describió su mirada sobre la coyuntura internacional e invitó formalmente al Papa a visitar el país.
El Vaticano definió ese encuentro como cordial y señaló que se abordaron la evolución socioeconómica, la lucha contra la pobreza, la cohesión social y los conflictos globales, con atención en Ucrania y Gaza.
En aquella oportunidad, León XIV confirmó su viaje a la Argentina. Milei le obsequió un poncho de vicuña elaborado por artesanos catamarqueños, mientras que el Santo Padre le entregó un mosaico con la imagen de la Basílica de San Pedro.
Este domingo volverán a encontrarse en un escenario distinto. Milei recibirá a un pontífice que llega con un mensaje centrado en la pobreza, el empleo, las desigualdades globales, la solidaridad y los riesgos de la tecnología sin regulación. El Gobierno espera que la visita mantenga un tono estrictamente institucional, sin referencias directas a la política local, en una semana donde las tensiones internas quedaron en segundo plano.
El presidente se prepara para recibir el domingo a León XIV que ya puso en marcha su gira por Latinoamérica. Se trata de la primera visita de un papa a la Argentina en 39 años, el último fue de Juan Pablo II, y como se encamina a ser un acontecimiento histórico, el Gobierno está ultimando los detalles para que no haya ningún error que perjudique la visita.
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