Atentados tras el retiro de EE. UU: 70 muertos

Recrudecen la crisis política y los enfrentamientos étnicos religiosos

Redacción

Por Redacción

AP

BAGDAD.- Al menos 70 personas murieron ayer en una ola de atentados en Bagdad, en el primer estallido de violencia en el país desde que se desató una grave crisis política tras la reciente salida de las fuerzas militares estadounidenses del territorio iraquí. El atentado más grave fue llevado a cabo por un kamikaze al volante de un coche-bomba que estalló frente a las oficinas de la agencia anticorrupción, matando a 23 personas, entre ellos cinco investigadores de alto rango. Otras dos bombas colocadas a orillas de una ruta y un coche-bomba en el barrio Alaoui, del centro de Bagdad, causaron la muerte a 16 personas, en su mayoría obreros de la construcción. Estados Unidos condenó estos ataques y aseguró que las fuerzas de seguridad de Irak pueden hacer frente a este tipo de acciones, días después de la salida de los últimos soldados norteamericanos, tras más de ocho años de invasión al país árabe. “Estos intentos de frenar los progresos de Irak fracasarán. Irak ya ha padecido en el pasado ataques de este tipo y las fuerzas de seguridad mostraron que están a la altura de su tarea de reaccionar y garantizar estabilidad”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. En un ataque coordinado, unas diez bombas estallaron al inicio de la mañana de ayer, en horas de intenso tránsito, en diferentes barrios de la capital, mayoritariamente chiitas. Estas violentas acciones son las primeras que se producen desde el comienzo de la crisis política que amenaza la tregua entre las diferentes fuerzas del país, y hacen temer un retorno de las violencias religiosas, pocos días después del retiro de las tropas estadounidenses. Los atentados “no estaban dirigidos contra instituciones o puestos de seguridad” sino fundamentalmente contra “escuelas, trabajadores, y la agencia anticorrupción”, dijo el general Qasim Atta, vocero del sistema de seguridad de Bagdad. El enviado especial de las Naciones Unidas en Bagdad, Martin Kobler, deploró estos ataques “horribles”. El primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, hizo un llamado a “todas las fuerzas nacionales de buena voluntad a permanecer al lado de las fuerzas de seguridad”. En los últimos cinco días se emitió una orden de arresto contra el vicepresidente sunnita Tarek al Hashemi. Maliki pidió la destitución del viceprimer ministro sunnita, y el bloque parlamentario Iraqiya, apoyado por sunnitas, boicotea a la Asamblea y al gobierno. Iraqiya denunció la “dictadura” del primer ministro Nuri al Maliki, un chiita. (AFP/DPA)

Líderes religiosos chiitas y sunnitas se acusaron ayer mutuamente por la ola de atentados.


AP

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