Diputados españoles aprueban reforma financiera de Rajoy

La medida recibió 303 votos a favor, 28 en contra, mientras 6 diputados se abstuvieron. Los bancos deberán elevar los fondos para sanear sus activos inmobiliarios por un total de 52 millones de euros.

Redacción

Por Redacción

La Cámara de Diputados española convalidó hoy la reforma financiera del gobierno de Mariano Rajoy que obliga a las entidades a elevar sus fondos para cubrir los riesgos inmobiliarios y a controlar los sueldos de los altos cargos de los bancos que reciban dinero público. Además, la medida impulsa una nueva ola de fusiones que pone en peligro la supervivencia de las cajas de ahorro con implantación en las distintas regiones de España, que podrán ser absorbidas por los grandes bancos. La reforma, una de las primeras medidas adoptadas por decreto por el Ejecutivo del Partido Popular (PP), recibió 303 votos a favor, 28 en contra, mientras 6 diputados se abstuvieron, anunció el presidente de la Cámara baja, Jesús Posada Moreno. Al defender la reforma, el ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, cifró en cs las ne cesidades de saneamiento de las entidades españolas para cubrir la pérdida de valor de sus activos inmobiliarios. Esto supone elevar en 2.000 millones las previsiones que el gobierno realizó en enero. Además de recibir el respaldo de los diputados del gobernante PP, que cuenta con mayoría absoluta, la reforma obtuvo el apoyo del opositor Partido Socialista (PSOE) de Alfredo Pérez Rubalcaba y de los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU). En la línea de “oposición constructiva” marcada por Rubalcaba, el PSOE respaldó la reforma porque aseguran que continúa la política que llevó a cabo el ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero y no supone un desvió de dinero público hacia entidades con problemas. Los nacionalistas vascos del PNV se abstuvieron, mientras la llamada “izquierda plural y el resto de grupos votaron en contra de una reforma que, según afirman, no es buena para los trabajadores porque “protege a los bancos”. “Las cajas de ahorro se van a ver absorbidas por los grandes bancos, acabando así con la financiación de las economías más locales”, advirtió el diputado de IU, Alberto Garzón, al anunciar el voto en contra de su partido. Con esta reforma, el gobierno español pretende “sanear el sistema financiero” y “mejorar su competitividad” para que los bancos vuelvan a conceder préstamos, según el titular de Economía. La contracción de crédito “no es un problema exclusivo de España”, sostuvo hoy De Guindos, pero añadió que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aseguró que aquí es donde más se ha contraído el crédito. La reforma del sistema financiero, uno de los pilares de la agenda reformista de Rajoy, llega en un momento en que la economía española sigue en la senda de la contracción. El dato definitivo del PIB (Producto Interior Bruto) de 2011, publicado hoy por el INE (Instituto Nacional de Estadística) de España, revela una caída del 0,3%. “Este descenso pone de manifiesto que no ha hubo recuperación de la economía en ningún momento desde el inicio de la crisis”, señaló De Guindos, al tiempo que recordó que todos los organismos internacionales pronostican un empeoramiento de la situación económica de España para este año, algo que “influirá sensiblemente en el mercado laboral”. La segunda gran reforma estructural del gobierno de Rajoy, aprobada el viernes pasado, es precisamente la del mercado laboral, que promueve despidos más baratos y fáciles, con el argumento de que se promueve la contratación, a la vez que abre la puerta a bajadas de sueldos masivas. Agencia Télam

ESPAÑA


La Cámara de Diputados española convalidó hoy la reforma financiera del gobierno de Mariano Rajoy que obliga a las entidades a elevar sus fondos para cubrir los riesgos inmobiliarios y a controlar los sueldos de los altos cargos de los bancos que reciban dinero público. Además, la medida impulsa una nueva ola de fusiones que pone en peligro la supervivencia de las cajas de ahorro con implantación en las distintas regiones de España, que podrán ser absorbidas por los grandes bancos. La reforma, una de las primeras medidas adoptadas por decreto por el Ejecutivo del Partido Popular (PP), recibió 303 votos a favor, 28 en contra, mientras 6 diputados se abstuvieron, anunció el presidente de la Cámara baja, Jesús Posada Moreno. Al defender la reforma, el ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, cifró en cs las ne cesidades de saneamiento de las entidades españolas para cubrir la pérdida de valor de sus activos inmobiliarios. Esto supone elevar en 2.000 millones las previsiones que el gobierno realizó en enero. Además de recibir el respaldo de los diputados del gobernante PP, que cuenta con mayoría absoluta, la reforma obtuvo el apoyo del opositor Partido Socialista (PSOE) de Alfredo Pérez Rubalcaba y de los nacionalistas catalanes de Convergencia i Unió (CiU). En la línea de “oposición constructiva” marcada por Rubalcaba, el PSOE respaldó la reforma porque aseguran que continúa la política que llevó a cabo el ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero y no supone un desvió de dinero público hacia entidades con problemas. Los nacionalistas vascos del PNV se abstuvieron, mientras la llamada “izquierda plural y el resto de grupos votaron en contra de una reforma que, según afirman, no es buena para los trabajadores porque “protege a los bancos”. “Las cajas de ahorro se van a ver absorbidas por los grandes bancos, acabando así con la financiación de las economías más locales”, advirtió el diputado de IU, Alberto Garzón, al anunciar el voto en contra de su partido. Con esta reforma, el gobierno español pretende “sanear el sistema financiero” y “mejorar su competitividad” para que los bancos vuelvan a conceder préstamos, según el titular de Economía. La contracción de crédito “no es un problema exclusivo de España”, sostuvo hoy De Guindos, pero añadió que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, aseguró que aquí es donde más se ha contraído el crédito. La reforma del sistema financiero, uno de los pilares de la agenda reformista de Rajoy, llega en un momento en que la economía española sigue en la senda de la contracción. El dato definitivo del PIB (Producto Interior Bruto) de 2011, publicado hoy por el INE (Instituto Nacional de Estadística) de España, revela una caída del 0,3%. “Este descenso pone de manifiesto que no ha hubo recuperación de la economía en ningún momento desde el inicio de la crisis”, señaló De Guindos, al tiempo que recordó que todos los organismos internacionales pronostican un empeoramiento de la situación económica de España para este año, algo que “influirá sensiblemente en el mercado laboral”. La segunda gran reforma estructural del gobierno de Rajoy, aprobada el viernes pasado, es precisamente la del mercado laboral, que promueve despidos más baratos y fáciles, con el argumento de que se promueve la contratación, a la vez que abre la puerta a bajadas de sueldos masivas. Agencia Télam

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