El Papa exhortó a los mexicanos a luchar por la paz

Unas 350.000 personas asistieron a la misa celebrada en Silao.

Redacción

Por Redacción

AP

Benedicto XVI usó un sombrero de charro mexicano, acción celebrada por los mexicanos.

SILAO, México.- El papa Benedicto XVI llamó ayer a los mexicanos a reforzar su fe en la iglesia principalmente a las familias afectadas por la migración, la pobreza o la violencia ligada al narcotráfico. Al finalizar la misa gigantesca bajo un monumento a Cristo, el sumo Pontífice pidió en una oración a Nuestra Señora de Guadalupe, la versión morena de la Virgen María patrona de los mexicanos, bendecir a la región.

“En estos momentos en que tantas familias se encuentran divididas o forzadas a la migración, cuando muchas padecen a causa de la pobreza, la corrupción, la violencia doméstica, el narcotráfico la crisis de valores o la criminalidad, acudimos a María en busca de consuelo, fortaleza y esperanza’’, dijo el Papa.

El líder de la Santa Sede acudió al lugar de la misa en un helicóptero del ejército volando desde la casa de una congregación de religiosas donde descansa durante su estancia en México. Recorrió en el papamóvil diferentes partes del parque donde ofició la celebración religiosa, portando un sombrero charro y saludando con la mano a los fieles que formaban filas apiñadas por toda la plaza pública.

Jovita Gallegos Villa, de 56 años, llegó la noche anterior para reservar su lugar par la misa. Miembros de la familia de Gallegos han tenido que separarse para emigrar hacia Estados Unidos. Viven en un suburbio de Los Ángeles su hermano y su hermana, quien tuvo que dejar tres hijos en su estado natal de Michoacán para irse a trabajar.

“Viven mucha marginación allá’’, dijo Gallegos. “Los ven como apestados’’.

En la homilía, el Papa exhortó a los mexicanos y latinoamericanos a no ceder a otros movimientos religiosos y en cambio purificar su corazón a pesar del sufrimiento que predomina en la región.

El Papa ofició misa con la participación de unas 350.000 personas reunidas bajo los fuertes rayos del sol en un parque público en la ciudad central de Silao con un monumento a Cristo como fondo.

Benedicto XVI expresó que su misión en el continente americano “tiene precisamente el cometido de hacer llegar esta convicción a todos los cristianos y comunidades eclesiales, para que resistan la tentación de una fe superficial y rutinaria’’.

La exclamación de fe ayuda “a mirar muy dentro del corazón humano, especialmente en los momentos de dolor y de esperanza a la vez, como los que atraviesa en la actualidad el pueblo mexicano y también otros de Latinoamérica’’.

Abrió la misa presentando un regalo de un mosaico de Jesucristo para ser colocado en el monumento de Cristo.

El arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, dio un mensaje antes de la misa papal en el que suplicó a los creyentes fortalecer su creencia en la iglesia Católica.

“Hemos vivido en estos últimos años acontecimientos de violencia y muerte que han generado una penosa sensación de temor, impotencia y duelo’’, expresó Martín Rábago. El altar donde Benedicto habló a sus fieles tuvo como fondo el cerro que alberga la estatua de Cristo Rey, una copia del Cristo redentor de Río de Janeiro. (AP/AFP)


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