Aprueban ley que ahondaría la deforestación en Brasil

La impulsa un poderoso lobby empresario. Rousseff evalúa vetar la norma. Su coalición votó dividida.

Redacción

Por Redacción

BRASILIA.- La aprobación de una ley que reduce áreas protegidas y amnistía a quienes talaron grandes superficies en la Amazonia de Brasil, a pocas semanas de la cumbre Rio+20, es un triunfo del sector agropecuario y una derrota de los ecologistas, que piden el veto presidencial. “La reforma aprobada es el mayor retroceso ambiental en Brasil en décadas” porque “promueve una amnistía para quienes deforestaron ilegalmente en la última década, deja grandes áreas que no serán reforestadas y reduce lo que los productores deben proteger”, denunció el coordinador del Fondo para la Naturaleza WWF en Brasil Carlos Rittl. “Aprobaron un texto que presenta incentivos reales a nuevas deforestaciones”, denunció el Comité en Defensa de los Bosques, que agrupa a 163 ONGs brasileñas. El Congreso de Brasil aprobó el miércoles la reforma de la ley que establece el porcentaje de selva que los productores rurales deben conservar en sus tierras, una cifra que llega a 80% en la Amazonia, y muchos analistas ya anticipan las críticas en la cumbre de la ONU Rio+20, cuando más de 100 gobernantes debatirán en junio en Brasil el desarrollo sustentable del planeta. El texto, aprobado por un poderoso lobby agropecuario ávido por ampliar las tierras cultivadas y que tiene holgada mayoría en el Congreso, no es el que esperaba el gobierno, que analiza su complicado alcance. Un estudio divulgado por la Universidad de Brasilia estimó que la nueva legislación podría aumentar en 47% la deforestación para 2020. “La presidenta analizará con mucha serenidad, sin animosidad” la posibilidad de vetar el texto o partes del mismo, declaró ayer el ministro de la Secretaría de la Presidencia, Gilberto Carvalho. “Tenemos mucha responsabilidad con el país”, dijo. “Cualquier cuestión que en la práctica signifique amnistía (para quienes talaron ilegalmente), creo que tiene posibilidades de sufrir el veto” presidencial, afirmó a la prensa la ministra de Relaciones Institucionales, Ideli Salvati. La coalición de gobierno se dividió en la votación, y ahora unos defienden la reforma y otros el veto presidencial. La reforma enfrenta dos caras de Brasil: la del gigante agropecuario con exportaciones récord y cuyos cultivos ocupan el 27,7% del territorio, y la del país con 5 millones de km2 de bosques que cubren más del 60% del territorio de esta nación, que consiguió reducir la deforestación amazónica de 27.000 km2 en 2004 a poco más de 6.000 km2 en 2011. (AFP)


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