Los “indignados” desafían al gobierno de Rajoy
El desalojo de manifestantes de la Puerta del Sol, en la madrugada de ayer, derivó en una concentración posterior en rechazo de las órdenes del gobierno. Hubo al menos cuatro heridos.
AP
MADRID.- Un día después de que miles de personas salieran a las calles de España en el primer aniversario del movimiento, los “indignados” volvieron a llenar ayer la Puerta del Sol de Madrid, símbolo de su movilización, y desafiaron el límite horario impuesto por el gobierno de Mariano Rajoy para su protesta.
Rajoy defendió ayer los programas de austeridad adoptados para contener el déficit presupuestario y la deuda soberana española. Insistió que las medidas fueron “necesarias’’ ante la situación económica, que incluye un desempleo de casi un 25%, el mayor de la Eurozona.
“Estamos haciendo lo necesario para salir’’ de esta situación, dijo, “lo que significa, en ocasiones, tomar decisiones muy duras y muy difíciles. “Estamos haciendo cosas que no entran en nuestro programa electoral. Soy consciente de que el gobierno está tomando decisiones que dijo que no iba a tomar, y que no nos hubiera gustado tomar, pero tenemos que hacerlo’’, apuntó.
El desalojo policial de la plaza y los 18 detenidos que se produjeron durante el mismo en la madrugada de ayer movilizaron a los indignados, que desde la tarde fueron llenando el kilómetro cero de España para protestar por la acción de los antidisturbios.
Denunciaron “brutalidad y desproporción”. “No medió alteración del orden público alguna que justificara la intervención policial”, aseguraron en un comunicado.
A las 22 (hora local), llegado el límite hasta el que la delegación del gobierno en Madrid había autorizado la protesta, lejos de abandonar la Puerta del Sol dieron inicio a una asamblea para decidir, entre otras cosas, si se quedaban a dormir allí.
“¡La voz del pueblo no es ilegal!”, corearon. “¡No estamos todos, nos faltan 18!”.
El desalojo por el que protestaban se produjo poco antes de las cinco de la mañana del domingo y en apenas diez minutos, cuando en la Puerta del Sol había un gran grupo de personas –entre 200 y 500 según diversos medios–, que habían pasado allí la noche tras la multitudinaria manifestación del sábado y que habían levantado una tienda de campaña y algunos toldos.
Los agentes antidisturbios entraron en la plaza y arrinconaron a los manifestantes, la mayoría de los cuales comenzó a abandonar el lugar caminando. Sí hubo otros que se resistieron a la policía, con la que forcejearon. Los agentes detuvieron a 18. Hubo cuatro heridos: dos indignados y dos policías, según medios locales.
Rajoy anunció que no toleraría acampadas como las de hace un año y desplegó más de 1.500 agentes antidisturbios en Madrid para evitarlo.
Pasadas las 22 en Sol se repitieron imágenes similares a las de hace un año, con los indignados debatiendo, vigilados por antidisturbios y furgones policiales.
La concentración de ayer en Madrid, aunque nutrida, fue menos numerosa que la del sábado. (DPA/AP)
La concentración de ayer fue menor que la del sábado en la plaza madrileña.
AP
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