Ameztoy despliega sus paraisos en el Faena Arts Center

“Paraísos desplegables” da título a la monumental muestra en friselina calada con que el platense Manuel Ameztoy intentó traducir la naturaleza de los campos y esteros entrerrianos para instalarlos en la sala Molinos del porteño Faena Arts Center.

Redacción

Por Redacción

Bajando las escaleras de lo que fue la sala de máquinas de uno de silos más prósperos del siglo pasado -hoy la sala Catedral donde expone el colectivo artístico “Los carpinteros”-, el espacio está tomado por estructuras de textil calado que evocan paisajes extraños: rectángulos, cubos u ondas que cuelgan del techo y surgen del suelo en tonos verdes, violetas, rosas, amarillos…

La idea de esta exhibición, explica a Télam Ameztoy, fue “cruzar el ánimo festivo que el papel calado tiene en diferentes culturas con la naturaleza, con todo lo que ocurre fuera de la ciudad, y así surgió algo simple pero extraño, estas estructuras que vuelan y no se sabe bien qué son”.

“Es reargentina esta muestra, mi inspiración fue Entre Ríos, pero la parte técnica tuvo que ver con tradiciones de otras culturas, como la de México, China, Japón, Europa del Este, donde realizan esta especie de manualidad que casi siempre tiene un carácter celebratorio”, señala el artista.

En México, por ejemplo, “no sólo para el Día de los Muertos empapelan toda la ciudad, también para el de Independencia; para los cumpleaños llenan de papel sus casas; incluso en Europa del Este hay contratos nupciales que se celebran con un papel calado”, reseña.

Y sintetiza: “Ahora esa técnica la utilizo para traducir la naturaleza y traerla a la sala en un paisaje artificial que después lo doblo, lo guardo y lo llevo a Entre Ríos si lo deseo para volver a desdoblarlo, por eso `Paraísos desplegables`”.

Ameztoy (La Plata, 1973) conoció el textil no tejido en México, con la preparación de las guirnaldas para celebrar el Día de los muertos, técnica que incorporó a su obra logrando instalaciones de alto impacto cromático que lo llevaron, entre otros, a participar de Pinta New York e integrar colecciones como las del Museum of Latin American Arts de Los Angeles y el de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO). (Télam).-


Bajando las escaleras de lo que fue la sala de máquinas de uno de silos más prósperos del siglo pasado -hoy la sala Catedral donde expone el colectivo artístico “Los carpinteros”-, el espacio está tomado por estructuras de textil calado que evocan paisajes extraños: rectángulos, cubos u ondas que cuelgan del techo y surgen del suelo en tonos verdes, violetas, rosas, amarillos...

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