Rusia y EE. UU. se acusan de armar a bandos sirios

Ejército y rebeldes tienen cada vez más poder de fuego.

Redacción

Por Redacción

AP

DAMASCO (AFP/DPA).- Estados Unidos y Rusia se acusaron mutuamente de suministrar armas a los rivales en Siria, donde las operaciones de represión y los combates entre soldados y rebeles causaron ayer 50 muertos, en un escenario que va tomando cada vez más el cariz de una guerra civil.

Después de que rebeldes opositores sirios aseguraran haber derribado helicópteros y destruido tanques de las fuerzas leales al presidente Bashar al Assad, los expertos militares concluyeron que la oposición estaba mejorando sus reservas de armas y dispositivos de comunicación.

“Los rebeldes sirios aparentemente recibieron armas avanzadas en las últimas semanas, que les permitieron hablar de progresos en la lucha contra las tropas de Al Assad”, dijo Hisham Jaber, un general del Ejército libanés retirado y jefe del Centro para Estudios de Cercano Oriente, independiente. “No se puede destruir un tanque con una kalashnikov” .

Según un ex oficial del Ejército sirio que vive en la capital libanesa, las armas llegan a Siria desde Arabia Saudita y Qatar a través de Turquía con la bendición de Estados Unidos.

“El equipamiento militar que está ahora a disposición de los rebeldes es más sofisticado que cuando comenzó el alzamiento en marzo de 2011, pero aun no puede equipararse con las armas rusas que tiene el Ejército sirio”, aseguró el exmilitar.

En las últimas semanas hubo un importante incremento de los presuntos ataques de rebeldes contra las tropas sirias, principalmente en la provincia de Homs, en el centro del país, pero también en Deir al Zour, junto a la frontera con Irak, así como en Idlib, que limita con Turquía.

Ayer se desató un duro contrapunto diplomático. Serguei Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, un aliado del gobierno sirio, acusó ayer a Estados Unidos de suministrar armas “a los países de la región”, durante una visita a Irán, otro defensor del régimen de Al Assad (ver aparte). “Nosotros no suministramos en Siria ni en ninguna parte elementos que puedan ser utilizados en la lucha contra manifestantes pacíficos, contrariamente a Estados Unidos que suministra con regularidad a los países de la región equipos especiales”, declaró Lavrov.

El canciller ruso reaccionaba así a las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton, que había expresado el martes la inquietud de Estados Unidos por “el envío de helicópteros de ataque hacia Siria desde Rusia”.

Hillary Clinton renovó su exhortación a Rusia para que ponga fin a los envíos de armas a Siria, al advertir que en ese país sumido en la violencia hay “una espiral hacia una guerra civil”.

El OSDH informó que ayer murieron 50 personas (40 de ellas civiles) en choques violentos en todo el país, en especial en la región central de Homs, donde “las fuerzas regulares bombardearon desde las primeras horas del día el barrio de Jalidiyé, donde cayeron decenas de morteros”. Por su parte las autoridades sirias afirmaron haber “reinstalado la seguridad y la calma en la región de Hafa después de haber purgado las bandas terroristas armadas que han aterrorizado a los habitantes”, informó la agencia oficial Sana.

El gobierno de Al Assad insiste en que sólo lucha contra “terroristas”, y ayer logró avanzar sobre dos importantes bastiones rebeldes.


AP

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