Escándalo en festival wagneriano
MUNICH, (DPA).- El escándalo por los tatuajes nazis que provocó la salida del barítono ruso Evgeny Nikitin de los Festivales Wagnerianos no se resigna a terminar: el director de la Staatsoper de Munich, Nikolaus Bachler, criticó ayer duramente a la dirección del festival. “Que la estupidez de un roquero, que él mismo lamenta y que intentó corregir, sea castigada justamente por la familia Wagner, me parece una hipocresía”, dijo Bachler. “En todo lo que se armó alrededor de Nikitin veo más un problema de Bayreuth y de la familia Wagner que del cantante”, agregó. El ruso Nikitin, de 38 años, tuvo que dejar los Festivales Wagnerianos el sábado, cuatro días antes la premiere de la ópera “El holandés errante”. Horas antes se había hecho público que en su juventud llevaba tatuados en el torso una esvástica y otros símbolos que usaron los nazis. Bachler reprocha ahora a Katharina Wagner y a su media hermana Eva Wagner-Pasquier el acusar a otros porque “hay un problema con la propia historia”. Nikitin, agregó Bachler, no sólo lamentó lo ocurrido, sino que mostró cuán arrepentido estaba. “Un arrepentimiento que en 50 años nunca vi que mostrara la familia Wagner”, agregó. “El episodio es una historia que no es para nada linda, y muestra hasta qué punto el pasado sigue siendo contemporáneo”. Bachler, bajo cuya dirección en la Staatsoper de Munich Nikitin ya actuó, se refirió así a la difícil relación entre la familia Wagner y el pasado nacionalsocialista de los Festivales Wagnerianos.
MUNICH, (DPA).- El escándalo por los tatuajes nazis que provocó la salida del barítono ruso Evgeny Nikitin de los Festivales Wagnerianos no se resigna a terminar: el director de la Staatsoper de Munich, Nikolaus Bachler, criticó ayer duramente a la dirección del festival. “Que la estupidez de un roquero, que él mismo lamenta y que intentó corregir, sea castigada justamente por la familia Wagner, me parece una hipocresía”, dijo Bachler. “En todo lo que se armó alrededor de Nikitin veo más un problema de Bayreuth y de la familia Wagner que del cantante”, agregó. El ruso Nikitin, de 38 años, tuvo que dejar los Festivales Wagnerianos el sábado, cuatro días antes la premiere de la ópera “El holandés errante”. Horas antes se había hecho público que en su juventud llevaba tatuados en el torso una esvástica y otros símbolos que usaron los nazis. Bachler reprocha ahora a Katharina Wagner y a su media hermana Eva Wagner-Pasquier el acusar a otros porque “hay un problema con la propia historia”. Nikitin, agregó Bachler, no sólo lamentó lo ocurrido, sino que mostró cuán arrepentido estaba. “Un arrepentimiento que en 50 años nunca vi que mostrara la familia Wagner”, agregó. “El episodio es una historia que no es para nada linda, y muestra hasta qué punto el pasado sigue siendo contemporáneo”. Bachler, bajo cuya dirección en la Staatsoper de Munich Nikitin ya actuó, se refirió así a la difícil relación entre la familia Wagner y el pasado nacionalsocialista de los Festivales Wagnerianos.
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