Severo reclamo a políticos en las misas de San Cayetano

"Las internas no deben ocupar el primer lugar" dijo el obispo José Pedro Pozzi. Entre Cinco Saltos, Neuquén y Roca se reunieron unas 5.000 personas.

Redacción

Por Redacción

El obispo del Alto Valle, José Pedro Pozzi, durante su homilía ante los más de 2.000 fieles de San Cayetano reunidos en la gruta del lago Pellegrini.
San Cayetano, el patrono del pan, la paz y el trabajo, convocó a miles de fieles en todo el país. En la región, las mayores manifestaciones se vieron en la gruta del lago Pellegrini, en Neuquén capital, Roca (ver recuadros) reuniendo en total a y otras parroquias de las dos provincias.

«Las internas (partidarias) no pueden ocupar el primer lugar en estos momentos. La preocupación no debe centrarse en ver quién gana una elección sino cómo se ayuda a la gente a vivir mejor, a sostenerse para no caer definitivamente», enfatizó ayer el obispo del Alto Valle, José Pedro Pozzi, antes de la misa por la celebración de San Cayetano.

Como desde hace 12 años se llevó a cabo ayer en Cinco Saltos la peregrinación desde la parroquia San Juan Bosco, en el centro de la ciudad, hasta la gruta del santo, en el denominado «Mirador del lago Pellegrini», con la participación de poco más de dos mil personas.

Y en el sermón, Pozzi calificó a la marcha de casi 10 kilómetros como una manifestación de fe y esperanza por «paz, pan y trabajo», porque «lamentablemente» son cada vez más «los que viven en una profunda inseguridad social», con desocupados que subsisten con changas y planes de asistencia y que padecen «desprotección».

La columna con las imágenes de la Virgen María y San Cayetano partió de la parroquia Don Bosco a las 13.30 y llegó pasadas las 15, aunque mucha gente se había anticipado para ocupar los lugares más cercanos al acceso a la gruta, ya sea a pie o en automóviles.

«Oscar Arancibia (60), expetrolero y ahora desocupado, se despachó con un lacónico «otra cosa no podemos hacer. Rezar y caminar para conseguir trabajo».

Mientras, Pedro Ritosa (48) arribó en silla de ruedas. Inválido desde los 22 años por un accidente, consignó que «vengo a rezar para que San Cayetano me ayude con mi salud». La gente cubrió toda la explanada que enfrenta a la gruta e incluso se colocó en los altos de la estructura.

En su homilía el obispo pidió solidaridad: «en estos momentos de pobreza lo que nos va a salvar es ayudarnos los unos a los otros, solidarizándonos con los que menos tienen, para que no se sientan tan infelices como se están sintiendo». Minutos antes de la misa, en su breve contacto con este diario, Pozzi había insistido en que «debe cambiar la mentalidad de los que nos gobiernan, para que piensen que antes de las necesidades políticas están las necesidades sociales».

La muchedumbre siguió con unción las instancias del oficio religioso y pasadas las 16.30 se inició la lenta desconcentración.

Hubo feligreses de toda la zona y también de la lejana Chos Malal.

En el lugar voluntarios de Cáritas recogieron ropa en un camión para distribuirla luego entre sectores de escasos recursos económicos. (AC)

Al primer ruego, cumplió

*Bendición. El primer pedido que le hicieron los fieles a San Cayetano fue meteorológico: «que no llueva». La mañana no se presentaba muy despejada y los habituales concurrentes a la gruta del lago temían que un aguacero empañara la jornada. Y San Cayetano, cumplió.

*Guerra de espigas. Las espigas con el santo fueron las más requeridas. «Dos espigas por un peso», empezaron a ofrecer los vendedores en la puerta de la iglesia de Cinco Saltos, donde comenzó la procesión. Pero al llegar a la ermita, la oferta mejoró. «Siete espigas un peso». (AC)

En tamaño natural

En la parte posterior de la capilla de Barda del Medio fue entronizada ayer una imagen de San Cayetano, de tamaño natural, obra del conocido escultor Osvaldo Parra Valenzuela.

El acto religioso fue a las 11 y tomaron parte unas 100 personas. Para la imagen colocada ayer se está construyendo una gruta que servirá de sitio permanente de peregrinación. (AC)

Instan «a levantarse de las ruinas»

A pesar del alto desempleo, la imposibilidad en muchos casos de poder pagar el transporte y la falta de seguridad para movilizarse en la madrugada hicieron que la concurrencia a la Iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, fuera menor que otros años.

La celebración del patrono del pan y del trabajo se realizó igual ante una multitudinaria concurrencia. Estimaciones extraoficiales y de la policía daban cuenta que hasta el mediodía entraron más de 50 mil personas y que la cifra final rondaría los 700.000 fieles.

El arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, instó en la misa central «levantarse de las ruinas» y superar la situación de «postración» y «pobreza» que atraviesa el país.

También valoró las «mil maneras solidarias» de los argentinos que comparten cada día el poquito de pan que tienen e inventan mil maneras solidarias de trabajar por la comunidad».

Muchos promesantes, especialmente bonaerenses, optaron este año por visitar otros santuarios de San Cayetano, ubicados en el conurbano, más próximos a sus viviendas.

Unión y fe contra la angustia

ROCA (AR).- Más de 1.000 roquenses ratificaron ayer que en un país en el que aumentan las angustias, la solidaridad y la fe suman en igual cantidad. Durante todo el día, la capilla San Cayetano recibió a cientos de fieles. La procesión comenzó pasadas las 19 en la esquina de Güemes y Mendoza, recorriendo luego una veintena de cuadras, en las que hubo seis detenciones para reafirmar el compromiso con el prójimo para hacer una Argentina mejor y más justa. Este año el lema fue «unidos a Jesús, animemos la esperanza». Bajo esa consigna se unió el rezo de todos los vecinos y el padre Javier instó a recuperar la honestidad entre las personas que toman las decisiones.

Melani pidió terminar con los egoísmos

NEUQUEN (AN).- El obispo de Neuquén, Marcelo Melani, reclamó ayer terminar con los individualismos y con los egoísmos y pidió una sociedad más justa que le devuelva a la gente las ganas de vivir.

Melani dio este mensaje en la última de las cuatro misas que en total reunieron a 2.000 fieles.

El obispo dijo que este año la Argentina produjo alimentos para 350 millones de personas: «Somos 37 millones y hay 15 que están pasando hambre, no se entiende», afirmó Melani. El obispo no había participado de la procesión y de la misa que el sábado a la tarde convocó a unas 1.500 personas de todo el valle con gran presencia de neuquinos.

Los fieles colmaron la parroquia de San Cayetano del barrio Ciudad Industrial donde, desde temprano, hubo personas que hicieron cola para participar de las cuatro misas que coronaron la celebración. En el lugar también se recogió una importante cantidad de víveres para los más necesitados.

Melani dio la última misa, otras dos estuvieron a cargo del padre Juan San Sebastián y la otra fue responsabilidad del padre Juan Carlos.

En Neuquén no hubo procesión porque la misma se realizó el fin de semana pasado, aunque hubo gente que eligió ir de a pie desde Neuquén hasta la parroquia (ver aparte).

El padre Juan San Sebastián, reiteró que no hay dignidad sin trabajo y sin trabajo no hay pan; y enseguida agregó que tampoco hay dignidad cuando el pan llega sin trabajo.

San Sebastián se mostró muy satisfecho por la cantidad de personas que llegaron hasta su parroquia y por la cantidad de víveres que los fieles dejaron para los más necesitados. El edificio al máximo tiene una capacidad para 500 personas y ayer estuvo prácticamente desbordado en todas las misas.

Procesiones particulares

NEUQUEN (AN).- Algunos vecinos de Neuquén hicieron su propia procesión hasta la parroquia de San Cayetano. Es que la Iglesia neuquina realizó la caminata el fin de semana pasado con el padre Juan San Sebastián a la cabeza.

Ayer, por los laterales de la multitrocha de la ruta provincial 7 (de Neuquén a Centenario), hubo personas que apenas con una organización familiar cumplieron con el rito para llegar a la capilla de Ciudad Industrial. El barrio que además se llama Jaime De Nevares, como es tradicional se vistió para la ocasión, y desde temprano contuvo a vendederos de estampitas y espigas y otro merchandising del patrono de los trabajadores.


El obispo del Alto Valle, José Pedro Pozzi, durante su homilía ante los más de 2.000 fieles de San Cayetano reunidos en la gruta del lago Pellegrini.
San Cayetano, el patrono del pan, la paz y el trabajo, convocó a miles de fieles en todo el país. En la región, las mayores manifestaciones se vieron en la gruta del lago Pellegrini, en Neuquén capital, Roca (ver recuadros) reuniendo en total a y otras parroquias de las dos provincias.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora