“¿Funcionan las instituciones?”
Quiero compartir con ustedes, lectores de este medio, mi perspectiva de que, en pleno siglo XXI, las instituciones siguen inmersas en una burocracia (término fusionado por dos vocablos de origen griego) que está lejos de ser eficaz y eficiente. Para ello, expongo la indignación que padece mi familia ante las diversas situaciones desagradables que generan sus vecinos lindantes, pero no sin antes presentarles un perfil de cada uno de ellos. Mi padre tiene 80 años y sigue trabajando en la profesión que permitió instruirnos a los cinco hermanos, la de albañil. Él convive con mi madre, también mayor, y tres de mis hermanos: todos gente del trabajo. Mientras que los vecinos –gente joven– son sostenidos mediante los planes sociales y comedores, es decir, por todos nosotros que debemos trabajar y pagar de manera sagrada los impuestos. Entonces, como tienen todo el tiempo, sus hobbies son dormir y escuchar música a volumen exagerado desde el atardecer hasta la mañana siguiente acompañando con cervezas, hábito que los lleva a emborracharse diariamente. Ante los reiterados pedidos, con la mayor amabilidad por parte de mi padre, de que bajen el volumen, ellos responden con amenazas de muerte. Aquí comienza el largo recorrido por el laberinto de las instituciones. El presidente de la Comisión Vecinal, que les provee de manera gratuita y diaria el pan de cada día, nos informa que en su rol solamente puede aconsejarlos. La Comisaría Nº 21 de Melipal, y salvo algunas excepciones, ha enviado algún uniformado a solicitarles que bajen el volumen ya que argumentan que le compete a la sección Ruidos Molestos del municipio tratar este asunto. Para esta sección, como no hay personal afectado a esta área fuera del horario administrativo, su función termina con una notificación labrada por ruidos molestos. La Defensoría del Pueblo se limitó a citar, en dos momentos distintos, a ambas partes, pero estas personas nunca asistieron. Y ahí termina la intervención de esta dependencia. Ahora último nos delegan con la directora a cargo de Ambiente, en la dependencia municipal de Progreso, pero evidentemente su agenda está muy ocupada ya que, a pesar de que está al tanto de esta situación y de que se comprometió a hablar con la parte afectada, todavía no hemos podido reunirnos. Con respecto al juez/a a cargo del Tribunal de Faltas, el expediente no llegó a sus manos todavía, aunque Ruidos Molestos y el Tribunal comparten el mismo edificio (?), y con mucha suerte llegaría en febrero, puesto que hay receso. Luego de exponer de manera muy sintética este mal padecimiento, y con la carpeta llena de expedientes, denuncias, notas e informes, resta preguntarnos: ¿quién se hará cargo si la amenaza se cumple? Partiendo de la Comisión Vecinal, ¿qué les está enseñando a estas personas con el sostenimiento económico? Al intendente, señor Quiroga: ¿acaso no debería invertirse nuestro dinero de los impuestos en personal que corrobore este tipo de denuncias? Estoy convencida de que estas irregularidades permiten graves enfrentamientos y las instituciones están ausentes. Marisol Arriagada DNI 20.196.557 Neuquén
Marisol Arriagada DNI 20.196.557 Neuquén
Quiero compartir con ustedes, lectores de este medio, mi perspectiva de que, en pleno siglo XXI, las instituciones siguen inmersas en una burocracia (término fusionado por dos vocablos de origen griego) que está lejos de ser eficaz y eficiente. Para ello, expongo la indignación que padece mi familia ante las diversas situaciones desagradables que generan sus vecinos lindantes, pero no sin antes presentarles un perfil de cada uno de ellos. Mi padre tiene 80 años y sigue trabajando en la profesión que permitió instruirnos a los cinco hermanos, la de albañil. Él convive con mi madre, también mayor, y tres de mis hermanos: todos gente del trabajo. Mientras que los vecinos –gente joven– son sostenidos mediante los planes sociales y comedores, es decir, por todos nosotros que debemos trabajar y pagar de manera sagrada los impuestos. Entonces, como tienen todo el tiempo, sus hobbies son dormir y escuchar música a volumen exagerado desde el atardecer hasta la mañana siguiente acompañando con cervezas, hábito que los lleva a emborracharse diariamente. Ante los reiterados pedidos, con la mayor amabilidad por parte de mi padre, de que bajen el volumen, ellos responden con amenazas de muerte. Aquí comienza el largo recorrido por el laberinto de las instituciones. El presidente de la Comisión Vecinal, que les provee de manera gratuita y diaria el pan de cada día, nos informa que en su rol solamente puede aconsejarlos. La Comisaría Nº 21 de Melipal, y salvo algunas excepciones, ha enviado algún uniformado a solicitarles que bajen el volumen ya que argumentan que le compete a la sección Ruidos Molestos del municipio tratar este asunto. Para esta sección, como no hay personal afectado a esta área fuera del horario administrativo, su función termina con una notificación labrada por ruidos molestos. La Defensoría del Pueblo se limitó a citar, en dos momentos distintos, a ambas partes, pero estas personas nunca asistieron. Y ahí termina la intervención de esta dependencia. Ahora último nos delegan con la directora a cargo de Ambiente, en la dependencia municipal de Progreso, pero evidentemente su agenda está muy ocupada ya que, a pesar de que está al tanto de esta situación y de que se comprometió a hablar con la parte afectada, todavía no hemos podido reunirnos. Con respecto al juez/a a cargo del Tribunal de Faltas, el expediente no llegó a sus manos todavía, aunque Ruidos Molestos y el Tribunal comparten el mismo edificio (?), y con mucha suerte llegaría en febrero, puesto que hay receso. Luego de exponer de manera muy sintética este mal padecimiento, y con la carpeta llena de expedientes, denuncias, notas e informes, resta preguntarnos: ¿quién se hará cargo si la amenaza se cumple? Partiendo de la Comisión Vecinal, ¿qué les está enseñando a estas personas con el sostenimiento económico? Al intendente, señor Quiroga: ¿acaso no debería invertirse nuestro dinero de los impuestos en personal que corrobore este tipo de denuncias? Estoy convencida de que estas irregularidades permiten graves enfrentamientos y las instituciones están ausentes. Marisol Arriagada DNI 20.196.557 Neuquén
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora