Idas, vueltas y un embalsamador

Redacción

Por Redacción

Desde las complicaciones del posoperatorio en La Habana, la previsión de la muerte de Hugo Chávez estaba en la agenda del gobierno. Durante esas semanas de su convalecencia en Cuba, visitó la isla Massimo Signoracci, conocido como “el embalsamador de los Papas”. El diario ABC de España dijo que obtuvo confirmación de su presencia, pero no pudo determinar si guardaba o no relación con el caso. Estabilizado una vez superada la infección del largo posoperatorio, el 18 de febrero comenzó el periplo de Chávez por el Caribe. Su llegada al Hospital Militar de Caracas buscaba encontrar un momento para juramentar como presidente, algo esencial para que a su muerte Maduro se hiciera cargo del país hasta las elecciones. A la espera de esa oportunidad, su diagnóstico empeoró. El 22 de febrero un último examen médico diagnosticó una nueva tumoración cancerígena que afectaba ya el 35% del pulmón izquierdo. Fue un diagnóstico devastador, que indicaba un definitivo avance de la enfermedad e hizo desistir de intentar la juramentación. Ese mismo día Chávez fue trasladado a la residencia presidencial de la isla venezolana de La Orchila, donde la familia podía vivir junto al paciente. Era destino final, pero nuevas crisis llevaron a un cambio de última hora. El viernes 1 de marzo Chávez fue transportado a Cuba. Una versión apunta a que fue la propia madre del presidente la que suplicó un último esfuerzo. Tanto desplazamiento –posible, pero no aconsejable- es inusual en un enfermo terminal. El diario ABC señala que no pudo constatar que en el tramo final, a Chávez se le aplicara quimioterapia. Los médicos generalmente lo descartarían. “Ningún tipo de quimioterapia puede ofrecerle beneficio en esa etapa. Ya se ve que hay otros factores que llevan a esa actitud, quizás el deseo de los familiares o el entorno político”, afirmó el oncólogo español Joan Janáriz. El lunes se tiró la toalla. La familia convino en que por la noche se le retirara la asistencia artificial. La muerte del presidente se produjo sobre las 7 de la mañana del martes. La cara de Maduro delataba el fallecimiento cuando a media jornada protagonizaron un acto político. Mientras este acaparaba la atención de los medios en Caracas, el cuerpo del difunto dirigente fue transportado desde La Habana a la capital venezolana. (Fuente: ABC de España)


Desde las complicaciones del posoperatorio en La Habana, la previsión de la muerte de Hugo Chávez estaba en la agenda del gobierno. Durante esas semanas de su convalecencia en Cuba, visitó la isla Massimo Signoracci, conocido como “el embalsamador de los Papas”. El diario ABC de España dijo que obtuvo confirmación de su presencia, pero no pudo determinar si guardaba o no relación con el caso. Estabilizado una vez superada la infección del largo posoperatorio, el 18 de febrero comenzó el periplo de Chávez por el Caribe. Su llegada al Hospital Militar de Caracas buscaba encontrar un momento para juramentar como presidente, algo esencial para que a su muerte Maduro se hiciera cargo del país hasta las elecciones. A la espera de esa oportunidad, su diagnóstico empeoró. El 22 de febrero un último examen médico diagnosticó una nueva tumoración cancerígena que afectaba ya el 35% del pulmón izquierdo. Fue un diagnóstico devastador, que indicaba un definitivo avance de la enfermedad e hizo desistir de intentar la juramentación. Ese mismo día Chávez fue trasladado a la residencia presidencial de la isla venezolana de La Orchila, donde la familia podía vivir junto al paciente. Era destino final, pero nuevas crisis llevaron a un cambio de última hora. El viernes 1 de marzo Chávez fue transportado a Cuba. Una versión apunta a que fue la propia madre del presidente la que suplicó un último esfuerzo. Tanto desplazamiento –posible, pero no aconsejable- es inusual en un enfermo terminal. El diario ABC señala que no pudo constatar que en el tramo final, a Chávez se le aplicara quimioterapia. Los médicos generalmente lo descartarían. “Ningún tipo de quimioterapia puede ofrecerle beneficio en esa etapa. Ya se ve que hay otros factores que llevan a esa actitud, quizás el deseo de los familiares o el entorno político”, afirmó el oncólogo español Joan Janáriz. El lunes se tiró la toalla. La familia convino en que por la noche se le retirara la asistencia artificial. La muerte del presidente se produjo sobre las 7 de la mañana del martes. La cara de Maduro delataba el fallecimiento cuando a media jornada protagonizaron un acto político. Mientras este acaparaba la atención de los medios en Caracas, el cuerpo del difunto dirigente fue transportado desde La Habana a la capital venezolana. (Fuente: ABC de España)

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