A los 87 años, murió Margaret Thatcher

Su vida terminó por una apoplejíay ya estaba senil.

Redacción

Por Redacción

AP

LONDRES.- Margaret Thatcher, la ex primera ministra británica que transformó la economía de su país y encabezó la guerra en que Gran Bretaña derrotó a Argentina al recuperar las islas Malvinas, falleció el lunes. Tenía 87 años.

Su exportavoz Tim Bell dijo que la estadista conocida por amigos y rivales como “la Dama de Hierro’’ murió el lunes por la mañana de una apoplejía.

En memoria de la exgobernante, las banderas fueron puestas a media asta en el Palacio de Buckingham, el parlamento y Downing Street, la residencia del primer ministro. El gobierno británico dijo que Thatcher recibirá un funeral ceremonial con honores militares, un nivel abajo del funeral de Estado. Se desconocía anoche la fecha en la que se efectuará esta ceremonia.

El gobierno argentino evitó pronunciarse sobre el tema. (Ver página 27)

La reina Isabel II autorizó que el funeral se efectúe en la Catedral de Londres. Después del servicio, Thatcher será cremada.

La vida de la más controvertida de las primeras ministras británicas del siglo XX terminó con demencia senil, confinada en su mansión del barrio de Knightbridge, bajo el cuidado de una enfermera y sin poder salir a la calle porque se perdía.

Al enterarse de la muerte, el primer ministro David Cameron interrumpió una gira por España.

Durante 11 años como primera ministra, Thatcher encontró un socio clave en el presidente estadounidense Ronald Reagan, transformó su país con una gran dedicación al libre mercado.

Logró imponer su criterio de gobernante en una nación vocinglera y prácticamente arruinada, poniendo coto al poderío de los sindicatos y ganando una guerra contra la Argentina en el Atlántico Sur por las islas Malvinas, además de vender las ruinosas empresas estatales con gran celeridad, dejando un gobierno más ágil y una nación más próspera para cuando un motín en su Partido Conservador la obligó a salir de Downing Street.

Para sus admiradores, Thatcher fue la salvadora que evitó una ruina cierta para Gran Bretaña y cimentó su recuperación económica. Para sus detractores, fue una persona sin piedad alguna que entronizó una era de avaricia que castigó a los más necesitados y redobló el patrimonio de los que ya más tenían.

“No nos engañemos, era una personalidad muy divisiva’’, dijo Bernard Ingham, el secretario de prensa de Thatcher . “Era una verdadera y dura luchadora. Una patriota con un gran amor por su país, y elevó la percepción de Gran Bretaña en el extranjero’’.

Con frecuencia le cansaba el feminismo y usaba su bolso como símbolo para ilustrar su poderío y estilo. Hija de un bodeguero, llegó a la cumbre del engreído sistema social británico a base de sudor y empeño, y contemplaba una sociedad sin clases ni alcurnia que premiara la diligencia y la determinación de triunfar.

Consiguió destruir el movimiento sindical en Gran Bretaña y durante su mandato los mineros resistieron sus reformas y desmantelamiento industrial en una huelga histórica y brutal.

Fue su propio partido el que la eyectó del poder porque no toleraban más sus arbitrariedades.

(AP y DPA)


AP

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora