“Un cumpleaños sin chicos”
El 2013 tiene 29 feriados y días no laborables. En lo que va del año llevamos nueve, incluido uno denominado “puente”. Si nos hubieran avisado a los barilochenses que nos quitaban el asueto administrativo provincial del 3 de mayo, hubiéramos utilizado ese día para celebrar el “Puente Ñireco” y así poder llevar a cabo nuestra fiesta. El desfile del 3 de mayo es nuestro evento más querido, hay tanta gente desfilando como mirándolo. Van todos. Los padres ven marchar a sus hijos y viceversa. Es un evento que dura horas y nadie se mueve, se disfruta, aun en los días más fríos. Las agrupaciones gauchas son las primeras en llegar, vestidas de gala para la ocasión; el chocolate siempre está listo en el Centro Cívico para reconfortarnos después de la caminata y el ánimo siempre es el mejor. Un día del año en el que todos tenemos algo en común y esto sucede pocas veces. Pero en este 2013, una gran parte de la población, entre la que se encuentran los chicos, no podrá ir al desfile. Supongo que no hace falta contarle a nadie que constituye una jornada en la que se recuerda la historia y se celebra a todos los actores sociales en sus distintos roles. No es un día perdido en lo que a educación se refiere. No creo que deba poner en palabras lo que implica la celebración del aniversario de una localidad: historia, identidad, cultura, pertenencia, etc. En la fiesta del 3 de mayo participan del desfile más de 200 instituciones, agrupaciones, colectividades, clubes, etc. Incluso en los últimos años también se suman quienes necesitan manifestar su descontento y sus demandas y no encuentran los espacios, porque ahí estamos todos. Todas las expresiones populares se dan cita en la calle, se reencuentran, se reconocen. Es la mejor de las actividades pedagógicas de Ciencias Sociales que un chico pueda tener. A través de la celebración del aniversario del pueblo se expresan simbólicamente la pertenencia a una cultura, la identificación con el otro, las diferencias, las coincidencias. Hoy la necesitamos más que nunca. Es mucho más profundo que dar o no un asueto. Daniela Agostino Legisladora rionegrina. Profesora de Educación Primaria y Psicóloga Bariloche
Daniela Agostino (legisladora) Prof. de Educación Primaria y Psicóloga Bariloche
El 2013 tiene 29 feriados y días no laborables. En lo que va del año llevamos nueve, incluido uno denominado “puente”. Si nos hubieran avisado a los barilochenses que nos quitaban el asueto administrativo provincial del 3 de mayo, hubiéramos utilizado ese día para celebrar el “Puente Ñireco” y así poder llevar a cabo nuestra fiesta. El desfile del 3 de mayo es nuestro evento más querido, hay tanta gente desfilando como mirándolo. Van todos. Los padres ven marchar a sus hijos y viceversa. Es un evento que dura horas y nadie se mueve, se disfruta, aun en los días más fríos. Las agrupaciones gauchas son las primeras en llegar, vestidas de gala para la ocasión; el chocolate siempre está listo en el Centro Cívico para reconfortarnos después de la caminata y el ánimo siempre es el mejor. Un día del año en el que todos tenemos algo en común y esto sucede pocas veces. Pero en este 2013, una gran parte de la población, entre la que se encuentran los chicos, no podrá ir al desfile. Supongo que no hace falta contarle a nadie que constituye una jornada en la que se recuerda la historia y se celebra a todos los actores sociales en sus distintos roles. No es un día perdido en lo que a educación se refiere. No creo que deba poner en palabras lo que implica la celebración del aniversario de una localidad: historia, identidad, cultura, pertenencia, etc. En la fiesta del 3 de mayo participan del desfile más de 200 instituciones, agrupaciones, colectividades, clubes, etc. Incluso en los últimos años también se suman quienes necesitan manifestar su descontento y sus demandas y no encuentran los espacios, porque ahí estamos todos. Todas las expresiones populares se dan cita en la calle, se reencuentran, se reconocen. Es la mejor de las actividades pedagógicas de Ciencias Sociales que un chico pueda tener. A través de la celebración del aniversario del pueblo se expresan simbólicamente la pertenencia a una cultura, la identificación con el otro, las diferencias, las coincidencias. Hoy la necesitamos más que nunca. Es mucho más profundo que dar o no un asueto. Daniela Agostino Legisladora rionegrina. Profesora de Educación Primaria y Psicóloga Bariloche
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora