“Le dejó una bala en el alma”
Carta abierta a las cuatro personas que le cambiaron la vida a mi hijo… quienes decidieron e hicieron lo que mi hijo es hoy. En El Bolsón, el 25 de febrero de este año sucedió algo que nos cambió la vida como familia, principalmente a quien le cambió la vida es a mi hijo de 16 años. Él esa noche fue víctima de un secuestro al azar y, llevado a Mallín Ahogado bajo amenaza de muerte, recibió golpes de arma blanca y dos disparos… uno le dejó un cicatriz en el hombro, otro le dejó una bala en el pie que no se pudo ni se podrá sacar, y todo el horror y terror de lo vivido le dejó una bala en el alma que lo acompañará toda la vida. Mi hijo hasta ese día tenía muchos proyectos y expectativas, especialmente tenía mucha alegría, mucho sentido del humor, una mirada y una sonrisa especiales que sólo se las pueden dar la inocencia y la esencia de buena persona. Esa mirada y esa sonrisa no volvieron a estar: mi hijo creció… mi hijo repentinamente envejeció. Hay muchas cosas que no puedo entender: la desvalorización de la vida humana; “qué buena es la vida del hombre pero qué alejado de la vida está el hombre”. La vida de mi hijo para ninguno valió nada… no sé, no logro entender. En mi casa no hubo ni habrá armas, porque creo y entiendo que quien posee un arma en su casa es que está preparado y dispuesto a matar y nosotros tenemos mucho respeto y valor por la vida, la nuestra como así la de los demás. Me hablan de que mi hijo fue usado como escudo humano, de ajustes de cuentas, que lo sembraron… de muchas cosas. Pero desde mi dolor de mamá no puedo entenderlo. Se ha hablado mucho de mi hijo, se lo ha calumniado e injuriado con el fin de justificar lo injustificable, pero nada nos quebró, porque sé quién es mi hijo… ¡nada nos quebró! Sólo sé que confió en la justicia humana y creo profundamente y espero la justicia divina… Que Dios los bendiga. Soraiya Nataine DNI 17.065.343 Bariloche
Soraiya Nataine DNI 17.065.343 Bariloche
Carta abierta a las cuatro personas que le cambiaron la vida a mi hijo... quienes decidieron e hicieron lo que mi hijo es hoy. En El Bolsón, el 25 de febrero de este año sucedió algo que nos cambió la vida como familia, principalmente a quien le cambió la vida es a mi hijo de 16 años. Él esa noche fue víctima de un secuestro al azar y, llevado a Mallín Ahogado bajo amenaza de muerte, recibió golpes de arma blanca y dos disparos... uno le dejó un cicatriz en el hombro, otro le dejó una bala en el pie que no se pudo ni se podrá sacar, y todo el horror y terror de lo vivido le dejó una bala en el alma que lo acompañará toda la vida. Mi hijo hasta ese día tenía muchos proyectos y expectativas, especialmente tenía mucha alegría, mucho sentido del humor, una mirada y una sonrisa especiales que sólo se las pueden dar la inocencia y la esencia de buena persona. Esa mirada y esa sonrisa no volvieron a estar: mi hijo creció... mi hijo repentinamente envejeció. Hay muchas cosas que no puedo entender: la desvalorización de la vida humana; “qué buena es la vida del hombre pero qué alejado de la vida está el hombre”. La vida de mi hijo para ninguno valió nada... no sé, no logro entender. En mi casa no hubo ni habrá armas, porque creo y entiendo que quien posee un arma en su casa es que está preparado y dispuesto a matar y nosotros tenemos mucho respeto y valor por la vida, la nuestra como así la de los demás. Me hablan de que mi hijo fue usado como escudo humano, de ajustes de cuentas, que lo sembraron... de muchas cosas. Pero desde mi dolor de mamá no puedo entenderlo. Se ha hablado mucho de mi hijo, se lo ha calumniado e injuriado con el fin de justificar lo injustificable, pero nada nos quebró, porque sé quién es mi hijo... ¡nada nos quebró! Sólo sé que confió en la justicia humana y creo profundamente y espero la justicia divina... Que Dios los bendiga. Soraiya Nataine DNI 17.065.343 Bariloche
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora