Caso Aboy: sugestivo hallazgo en el Ford Ka

Había un paquete con clavos, tornillos y tacos. El vehículo pertenece a la última mujer que vio al ahora prófugo en la cárcel. También es revelador su horario de entrada y salida de la U11.

Redacción

Por Redacción

José Cusit

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM/AN).- En el Ford Ka propiedad de la última mujer que visitó en la cárcel a Luis Aboy, condenado a perpetua por el asesinato de las hermanas Buamscha y desde el miércoles prófugo de la justicia, fueron secuestradas dos computadoras, una cámara digital y un curioso envoltorio con clavos, tornillos y tacos del tipo de los que se usa para piezas de carpintería. También había en el rodado varios dispositivos de almacenamiento de datos como “pendrives”, y un aparato para conexión inalámbrica de internet. Así trascendió ayer en medios vinculados con las investigaciones de la espectacular fuga de Aboy, quien salió de la cárcel en el interior de un exhibidor de tortas confeccionado por los propios internos en la U11 de la capital provincial y vendido a un vecino de la ciudad, a través de un familiar de uno de los internos. Como informó este diario, el Ford Ka gris grafito detenido en el puesto caminero de Junín de los Andes y proveniente de la ciudad de Neuquén, era conducido por Silvia Leonor Quintillán, una docente con domicilio en la calle Chile de Junín de los Andes. De las pesquisas surge que Quintillán fue la última persona que visitó a Aboy. El miércoles 18 de septiembre la mujer ingresó a las 12 y se retiró a las 16.30. Teniendo en cuenta que el flete retiró el mueble con Aboy en el interior a las 15.10, Quintillán permaneció en el pabellón 6, posiblemente en la celda del homicida, una hora y media más para luego retirarse, según informaron fuentes del caso. La mujer prestó declaración testimonial y de momento no está vinculada a la causa más que en calidad de testigo. En el Ford Ka demorado en Junín de los Andes, donde permanece secuestrado a la espera de la definición judicial, se realizaron levantamientos de huellas dactilares y palmares, así como hisopados destinados a revelar la eventual presencia de trazas genéticas compatibles con las de Aboy, puesto que los investigadores no descartan que el prófugo pueda haberse movilizado en ese vehículo en alguna parte de su trayecto de escape. Sin embargo, conviene recordar, por el momento esa es sólo una de las hipótesis aún no confirmadas como resultado de las pericias, y por ello la importancia del levantamiento de huellas y las requisa del automotor. Fuentes policiales confiaron que las huellas levantadas podrían ser cotejadas en los próximos días lo que permitiría determinar si Aboy se movilizó en dicho vehículo. Precisamente, en el interior del rodado fueron secuestrados los siguientes elementos: dos netbook, una cámara fotográfica digital de bolsillo marca Kodak, varios pendrives, un aparato para conexión de internet inalámbrica, y un curioso envoltorio con tornillos del tipo de los utilizados para la confección de piezas en aglomerado, clavos de una pulgada y otros más pequeños, y dos tacos o “regatones” para muebles de oficina. El envoltorio estaba dentro de una mochila que había sido guardada en el baúl del automotor. Del interior se sustrajo el apuntado envoltorio preparado en papel del utilizado en las boletas electorales y cerrado con cinta adhesiva, que a su vez contenía un paquete de cigarrillos Philip Morris Box de 10 unidades, a modo de contenedor de los apuntados tornillos y clavos, según se desprende la requisa realizada ayer al vehículo.


José Cusit

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