“Preso para satisfacción de otros”
El pasado 29/8/2013 se cumplió un año en el que me encuentro privado de mi libertad por algo que no cometí. No hay pruebas contundentes o eficaces en mi contra para dejarme condenado. Se han rechazado y vulnerado mis derechos de procesado y mis derechos constitucionales. En varias ocasiones he pedido mi descargo, contra denuncia, en contra de la supuesta víctima, a mi defensor Juan Pablo Piombo y los jueces a cargo (Baquero Lescano y César Gutiérrez Elcarás), y en secretaría, al Dr. Marcelo Gómez, donde tienen mi causa en la ciudad de Cipolletti, en Cámara Segunda en lo Criminal. Se me ha rechazado sin fundamento alguno y han hecho de mi persona: abuso de autoridad, discriminación y abandono de persona (ya que mi supuesto defensor, Juan Pablo Piombo, desde que tomó mi causa el 29/8/2012 hasta el día de la fecha, no ha leído mi expediente). Y yo, ¿cómo puedo defenderme si mi defensor no me defiende como corresponde y hace abuso de autoridad? Solicito, señor gobernador y señores de la Suprema Corte, si ven esta carta, que se haga lo posible y den una solución firme a mi pedido. Verán que soy inocente, que no hay pruebas en mi contra, y que, por causa de este delirio que me está afectando psicológica, emocional y moralmente, ellos mismos me están alejando y rompiendo mis lazos familiares. Pero el motivo de mi nota no es tanto para referirme al caso en sí, sino que quiero referirme al aspecto judicial del asunto, pero esta actitud que tendría por objeto hacer justicia se revierte en perjuicio de los intereses de las víctimas. Todas estas trampas que se permiten a la mirada de ustedes, señores jueces, enferma, asquea. Y en todo esto hay algo mal que está pasando: que no me quieren dar una respuesta. Y quiero despojarme de la cuestión personal para decir: ¿hay justicia? ¿Esto es dar a cada uno lo suyo? ¿Así trabaja la Justicia en Río Negro? Diego Monzalvez DNI 31.066.329 Cipolletti
Diego Monzalvez DNI 31.066.329 Cipolletti
El pasado 29/8/2013 se cumplió un año en el que me encuentro privado de mi libertad por algo que no cometí. No hay pruebas contundentes o eficaces en mi contra para dejarme condenado. Se han rechazado y vulnerado mis derechos de procesado y mis derechos constitucionales. En varias ocasiones he pedido mi descargo, contra denuncia, en contra de la supuesta víctima, a mi defensor Juan Pablo Piombo y los jueces a cargo (Baquero Lescano y César Gutiérrez Elcarás), y en secretaría, al Dr. Marcelo Gómez, donde tienen mi causa en la ciudad de Cipolletti, en Cámara Segunda en lo Criminal. Se me ha rechazado sin fundamento alguno y han hecho de mi persona: abuso de autoridad, discriminación y abandono de persona (ya que mi supuesto defensor, Juan Pablo Piombo, desde que tomó mi causa el 29/8/2012 hasta el día de la fecha, no ha leído mi expediente). Y yo, ¿cómo puedo defenderme si mi defensor no me defiende como corresponde y hace abuso de autoridad? Solicito, señor gobernador y señores de la Suprema Corte, si ven esta carta, que se haga lo posible y den una solución firme a mi pedido. Verán que soy inocente, que no hay pruebas en mi contra, y que, por causa de este delirio que me está afectando psicológica, emocional y moralmente, ellos mismos me están alejando y rompiendo mis lazos familiares. Pero el motivo de mi nota no es tanto para referirme al caso en sí, sino que quiero referirme al aspecto judicial del asunto, pero esta actitud que tendría por objeto hacer justicia se revierte en perjuicio de los intereses de las víctimas. Todas estas trampas que se permiten a la mirada de ustedes, señores jueces, enferma, asquea. Y en todo esto hay algo mal que está pasando: que no me quieren dar una respuesta. Y quiero despojarme de la cuestión personal para decir: ¿hay justicia? ¿Esto es dar a cada uno lo suyo? ¿Así trabaja la Justicia en Río Negro? Diego Monzalvez DNI 31.066.329 Cipolletti
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