Procesados en Viedma por robo y violenta resistencia
VIEDMA (AV).- Dictaron procesamiento y prisión preventiva a los dos jóvenes detenidos luego de un violento asalto en una heladería de la costanera viedmense. El juez Favio Igoldi imputó a Rubén Moyano y a Luis Miguel Tarruella los delitos de “robo agravado por el uso de arma de fuego” en concurso real con “resistencia a la autoridad agravada”. El hecho ocurrió cerca de las 23 del domingo 5 de este mes, cuando dos hombres ingresaron a la heladería –uno de ellos con un arma de fuego– y obligaron a las personas que allí se encontraban, en su mayoría empleados, a tirarse al piso, exigiéndoles la entrega de dinero. Así se habrían apoderado de unos 600 pesos de la caja del comercio y de la propina de los empleados, más tres teléfonos celulares y llaves. En forma inmediata escaparon del lugar –ubicado en Costanera y Belgrano- a bordo de una moto que fue perseguida por un patrullero que circulaba cerca y fue advertido del robo. Ante la presencia policial uno de los delincuentes disparó dos veces contra el móvil, lo que generó que el conductor perdiera el control del vehículo y chocara contra un árbol, al tiempo que los motociclistas cayeron al piso. La persecución continuó a pie y fue detenido Moyano luego de un forcejeo con los uniformados, mientras que Tarruella siguió en dirección al puente viejo y fue aprehendido en cerca de allí, en Misiones Salesianas y Don Bosco. Entre las pertenencias de ambos fueros encontrados los elementos denunciados como sustraídos por las víctimas. Incluso Moyano aún llevaba colocados los guantes de látex con los que fue descripto por los damnificados, mientras que el revólver fue hallado a pocos metros del lugar donde fue detenido. Sobre la base a las pruebas reunidas el juez Igoldi sostuvo en su resolución que aparentemente habría sido sólo uno de los detenidos el que esgrimió un arma de fuego, y que por las descripciones aportadas por las víctimas se trataría de Moyano. No obstante consideró que esa circunstancia en nada beneficia la situación de Tarruella, ya que éste habría participado del hecho a sabiendas de que su compañero portaba y utilizaba un arma de fuego apta para disparar. Contra Moyano pesaba además una orden de captura desde que a fines de octubre pasado se arrojara de un patrullero en movimiento, junto con otro interno del Penal Nº1 de Viedma, cuando los trasladaban desde Tribunales hacia la cárcel, dándose ambos a la fuga en inmediaciones del barrio Guido.
VIEDMA (AV).- Dictaron procesamiento y prisión preventiva a los dos jóvenes detenidos luego de un violento asalto en una heladería de la costanera viedmense. El juez Favio Igoldi imputó a Rubén Moyano y a Luis Miguel Tarruella los delitos de “robo agravado por el uso de arma de fuego” en concurso real con “resistencia a la autoridad agravada”. El hecho ocurrió cerca de las 23 del domingo 5 de este mes, cuando dos hombres ingresaron a la heladería –uno de ellos con un arma de fuego– y obligaron a las personas que allí se encontraban, en su mayoría empleados, a tirarse al piso, exigiéndoles la entrega de dinero. Así se habrían apoderado de unos 600 pesos de la caja del comercio y de la propina de los empleados, más tres teléfonos celulares y llaves. En forma inmediata escaparon del lugar –ubicado en Costanera y Belgrano- a bordo de una moto que fue perseguida por un patrullero que circulaba cerca y fue advertido del robo. Ante la presencia policial uno de los delincuentes disparó dos veces contra el móvil, lo que generó que el conductor perdiera el control del vehículo y chocara contra un árbol, al tiempo que los motociclistas cayeron al piso. La persecución continuó a pie y fue detenido Moyano luego de un forcejeo con los uniformados, mientras que Tarruella siguió en dirección al puente viejo y fue aprehendido en cerca de allí, en Misiones Salesianas y Don Bosco. Entre las pertenencias de ambos fueros encontrados los elementos denunciados como sustraídos por las víctimas. Incluso Moyano aún llevaba colocados los guantes de látex con los que fue descripto por los damnificados, mientras que el revólver fue hallado a pocos metros del lugar donde fue detenido. Sobre la base a las pruebas reunidas el juez Igoldi sostuvo en su resolución que aparentemente habría sido sólo uno de los detenidos el que esgrimió un arma de fuego, y que por las descripciones aportadas por las víctimas se trataría de Moyano. No obstante consideró que esa circunstancia en nada beneficia la situación de Tarruella, ya que éste habría participado del hecho a sabiendas de que su compañero portaba y utilizaba un arma de fuego apta para disparar. Contra Moyano pesaba además una orden de captura desde que a fines de octubre pasado se arrojara de un patrullero en movimiento, junto con otro interno del Penal Nº1 de Viedma, cuando los trasladaban desde Tribunales hacia la cárcel, dándose ambos a la fuga en inmediaciones del barrio Guido.
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