El juicio del taxista tendrá un jurado popular
La jueza pidió el sorteo de los integrantes y que se haga en menos de cuatro meses. Aceptó que declare el menor condenado por el robo, pero no bajo juramento.
NEUQUÉN
Un jurado de vecinos y vecinas será el encargado de determinar si Gerardo Rubén Fuentes (27) es culpable o no del homicidio del taxista Rogelio San Miguel, ocurrido el 16 de julio de 2011, por el cual llegará acusado de una de las variantes más graves de homicidio: criminis causa.
Así lo determinó este martes (17/06) la jueza Mara Suste al hacer lugar a los planteos del fiscal de Delitos Violentos contra las Personas, Maximiliano Breide Obeid, y del querellante por la familia del taxista, Alejandro Bustamante.
Ambas acusaron a Fuentes de haber cometido el homicidio con la intensión de ocultar, o garantizar la impunidad del robo de un equipo de comunicaciones y la recaudación que el taxista tenía esa noche.
Para ello señalaron que, luego de que los jóvenes se alzaran con la recaudación, Fuentes habría hecho bajar a San Miguel del taxis para apuñalarlo tres veces.
Juan Manuel Coto, defensor de Fuentes -quien acumula seis condenas- planteó que correspondía la figura de homicidio en ocasión de robo.
Esa postura que fue desestimada por Suste al considerar que “darle tres puñaladas excede el marco de un desapoderamiento violento”.
Con la acusación en firme, Suste instruyó a la Oficina Judicial para que proceda al sorteo de los jurados populares que participarán del juicio, fase que deberá realizarse en menos de cuatro meses.
Ese es el plazo que la jueza había fijado el lunes al disponer la prisión preventiva de Fuentes.
La audiencia de control de acusación, paso previo al juicio, tenía en este caso dos grandes interrogantes.
Por un lado la incorporación del testimonio de un arrepentido que era menor de edad en ese momento y que junto a Fuentes habría participado del robo. Y por el otro, la inclusión como prueba de la gorra de lana de la cual se extrajo el ADN que coincidió con el del acusado.
En el caso del testimonio del menor, quien confesó lo sucedido al ser condenado como coautor del robo pero absuelto de pena, aceptó que declare en el juicio pero no podrá hacerlo bajo juramento de ley.
En tanto que también aceptó el uso de la gorra como evidencia al determinar que no puede aplicarse retroactivamente los nuevos preceptos en torno a la cadena de custodia de las pruebas. Es que el defensor planteó la posibilidad de que la evidencia se haya visto “contaminada”.
La gorra es fundamental para el caso ya que la fiscalía planteó que la misma fue dejada por Fuentes en el taxi y luego tomada por las mujeres que auxiliaron al taxista, en un intento por frenar el sangrado que presentaba.
La viuda del taxista, Sonia Frei, aseguró que “estoy más tranquila ahora que está detenido”.
Agregó: “Espero que el juicio se haga rápido, porque a Rogelio lo mataron hace casi tres años”.
Agencia Neuquén.-
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