Roca: atacó a cuchilladas a su ex y lo condenaron a 15 años
La joven sufrió un corte en el cuello y otras 14 heridas en el resto del cuerpo.
RIO NEGRO
Un joven fue condenado a 15 años de prisión por un intento de homicidio doblemente calificado, tras herir de gravedad a su novia en una vivienda de Paso Córdoba, en diciembre del año pasado.
Por unanimidad los jueces de la Cámara Criminal Tercera coincidieron con la fiscal Graciela Echegaray y condenaron a Lucas Joel Saavedra por «homicidio agravado por la relación con la víctima y por violencia de género, en grado de tentativa».
El ataque ocurrió la noche del 19 de diciembre pasado en el patio de la casa de la víctima, Carolina Fernández. La joven había tenido una relación sentimental con el atacante de casi un año pero finalmente el vínculo había llegado a su fin.
En varias oportunidades Saavedra le había pedido explicaciones y le había consultado si todavía seguía sintiendo algo por él.
Agotada del interrogatorio, la joven se resistió a contestar y fue allí que el sujeto sacó una navaja y se la puso en el cuello. Una rápida secuencia de puntazos dejó a la víctima sin chances de resistirse y le causó un profundo corte en el cuello. «La sangre salía como canilla», recordó la víctima en el juicio. Otro de los 15 puntazos le perforó el estómago. La chica se arrastró por varios metros para pedir ayuda a su familia.
Saavedra fue detenido esa noche, a pocas cuadras de la casa. Cuando vio acercarse a la policía arrojó la navaja -que fue encontrada poco después- y finalmente se entregó. «Quédese tranquilo, yo soy la persona que están buscando» y «me mandé una cagada» son las frases que le dijo a los policías, según declaró en el juicio uno de los oficiales.
Una circunstancia insólita se dio en la audiencia final de alegatos: mientras que Saavedra negó ante los jueces haber sido el autor de las cuchilladas, su propio abogado defensor, Eves Tejeda, dijo que efectivamente él hirió a su novia, aunque aseguró que no hubo «intención homicida» y que el muchacho, de 20 años, actuó en estado de «emoción violenta» desatada por sus «celos enfermizos». «Tuvo la oportunidad total de terminar con la vida de ella en cualquier momento. Pero no lo hizo porque hubo un desistimiento voluntario; dejó de cortar y se fue», alegó el defensor. Por eso pidió la pena mínima y atenuada del delito de lesiones graves. (Redacción Central)
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