El Frente Unen: por ahora, sólo buenas intenciones

Redacción

Por Redacción

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El Frente Amplio Unen (FAU) no puede abandonar la lógica de la heterogeneidad y de las profundas discrepancias de sus partidos miembros con un mensaje de seguridad, certidumbre y previsibilidad, que es lo que cualquier electorado espera al momento de votar por un presidente, por un nuevo gobierno.

El avance en un acuerdo en la provincia de Jujuy entre el radical Gerardo Morales y el presidenciable del Frente Renovador Sergio Massa desnudó una grave falencia en el armado de Unen: no hay conducción. Ni individual ni colegiada.

Días antes, el propio Morales y el también radical y candidato a gobernador por Tucumán, José Cano, mantuvieron una cena con Massa. ¿Quién dio la autorización o el respaldo para ambos encuentros? ¿Bajo qué estrategia se montó la foto con Massa en Jujuy? No hay respuestas.

Si la estrategia partió del mismo radicalismo, tal vez llegó al Pro, como se esperaba, para evitar que el macrismo diera por sentado que la UCR acordará con ellos. El problema es que el mensaje también llegó a la opinión pública y que se trata del principal partido del frente de centroizquierda.

Unen sufre de egos y protagonismos dispares de sus cinco cabezas que, a la vez, son candidatos presidenciales: Hermes Binner, Julio Cobos, Elisa Carrió, Ernesto Sanz y Fernando “Pino” Solanas. Los cinco no pueden sentarse a una misma mesa a coordinar todo lo que ocurre en el frente a nivel nacional. Menos aún, fijar una estrategia o una conducción que obligue al resto a encolumnarse.

El enojo de Cobos es lógico. La principal dañada es la Unión Cívica Radical. Un radicalismo que carga en sus espaldas con varios actos fallidos y que corre el riesgo de perder su identidad.

En el 2003 obtuvo el 2% de los votos, con el ahora ultrakirchnerista Leopoldo Moreau como candidato. En el 2007 entregó la candidatura presidencial al peronista ahora massista Roberto Lavagna, que salió tercero detrás de Cristina Fernández y Elisa Carrió. En el 2011, un desesperado candidato a presidente Ricardo Alfonsín armó una alianza que llevó como postulante a gobernador a Francisco de Narváez; el radical salió tercero y el “Colorado” segundo, de lejos.

Hoy, ¿hacia dónde va la UCR? Unen ha pasado a convertirse en porción de disputa entre Mauricio Macri y Sergio Massa. Pareciera que el que más radicales atraiga inclinará la balanza a su favor en las elecciones del 2015. En segundo plano se ubican las posibilidades que la fórmula presidencial de Unen pudiera tener.

“No necesitamos ningún acuerdo con el radicalismo; cuando Mauricio se posicione como el referente de la oposición, van a venir solos”, dicen desde el Pro.

“Muchos dirigentes radicales están viendo qué opositor despega. Si Sergio sigue así, los radicales van a empezar a llamar para armar acuerdos en todo el país”, analizan en el massismo.

Si el radicalismo no logra dar respuesta al repudio manifestado en los últimos días por sus socios en el frente Unen a establecer alianzas con Macri o Massa, en el futuro podría convertirse en el motivo de la ruptura del espacio de centroizquierda.

Walter Schmidt

DyN

Walter Schmidt


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