Piden perpetua por aberrante asesinato en Allen
La víctima fue un joven de 20 años. Lo atacaron dentro de su casilla, lo encerraron con candado y prendieron fuego la vivienda. Para el fiscal fue “homicidio triplemente calificado”.
JUDICIALES
ROCA.- Por homicidio triplemente calificado por alevosía, por generar un peligro común y por la participación premeditada de dos o más personas fue acusado el joven allense Erico Segura (24), imputado por el asesinato de Franco Cayuqueo.
El 7 de abril de 2013 la víctima, de 20 años, fue hallada carbonizada dentro de su precaria casilla ubicada en un terreno al final de la calle Los Robles, en el barrio de las 48 Viviendas de Allen, en el extremo este de esa ciudad. Y lo que en un primer momento se creyó un incendio accidental con trágicas consecuencias, giró a la hipótesis de un aberrante homicidio cuando, poco después del hecho, un joven se presentó ante la Policía y entregó una navaja que le había comprado a Segura “por 20 pesos” y que había pertenecido a Cayuqueo. Era el arma con la que el muchacho, al parecer, se había defendido del ataque que terminó con su vida y que le habrían arrebatado sus asesinos antes de prenderlo fuego.
Un dato que valoró el fiscal Andrés José Nelli para pedir la pena de prisión perpetua para Segura es que la puerta de la casilla incendiada estaba cerrada con candado “por fuera”, según lo sostuvieron “siete testigos y los informes de Criminalística”. También valoró que un testigo -que debió ser conducido al juicio por la fuerza pública- “desmoronó” la coartada de Segura y lo ubicó cerca de donde ocurrió el incendio aquella mañana. Otro indicio fue el “temor” que manifestó el testigo que entregó el arma a la Policía, pues dijo haber recibido amenazas para no presentarse a declarar. Y otra prueba clave fue, para el fiscal, la declaración en el juicio de un hombre que compartió celda con Segura en la Comisaría Sexta de Allen, a quien el joven le habría confesado el asesinato.
Sin embargo, la pericia de peritos bomberos sobre el origen del incendio no fue concluyente, pues no se encontraron evidencias de combustibles entre los restos de la casilla. Tampoco quedó clara la causa de la muerte por el estado de carbonización en el que estaba el cuerpo. La autopsia aclaró que Cayuqueo estaba vivo cuando comenzó el fuego, pues se hallaron indicios de que respiró humo y monóxido, pero no pudo precisar si el muchacho había sido baleado o apuñalado antes, como sostiene la hipótesis de la acusación.
En abril de este año Erico Segura escapó del hospital de Allen, donde estaba internado y detenido. Fue recapturado a fines de mayo en la misma ciudad y este lunes terminó el juicio en su contra, que se realizó ante la Cámara Criminal Primera de Roca. La sentencia se conocerá el próximo 13 de noviembre.
La defensa oficial, a cargo de Gustavo Viecens, pidió la absolución de Segura afirmando que toda la acusación fue construida sobre meras “conjeturas”. De modo subsidiario pidió la condena mínima por homicidio simple.
El nombre de Segura se hizo conocido porque fue testigo en el juicio por el caso “Manzanas Blancas”. Había sido empleado en la empacadora Frutol en Allen y admitió, en una declaración grabada por la policía y entregada a la Justicia, que en ese galpón “pasaban cosas raras” vinculadas con el narcotráfico, autoincriminándose al sostener que él había manipulado cargas de droga y acusando de complicidad a autoridades policiales y judiciales de Allen. (Redacción central)
JUDICIALES
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora