Dudas de Occidente sobre el accionar de Putin

Redacción

Por Redacción

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Pablo Sanguinetti DPA

¿Armas o diálogo? ¿Paciencia o contundencia? Las diferentes recetas para afrontar el conflicto con separatistas prorrusos en el este de Ucrania chocaron esta semana en una vertiginosa jornada de la Conferencia de Seguridad de Munich, donde coincidieron los principales actores de una guerra que hace temblar a Europa. La primera en analizar la situación fue la canciller Angela Merkel, que insistió en la apuesta de Alemania por la diplomacia incluso a pesar de ver con cierto escepticismo las perspectivas de éxito de la nueva propuesta de paz que llevó el jueves a Kiev y el viernes a Moscú junto al presidente francés, François Hollande. “Pasadas las conversaciones, es incierto que hayan tenido éxito”, explicó. “Pero vale la pena intentarlo. Se lo debemos a los afectados en Ucrania”. Visiblemente agotada, Merkel llegó al foro directamente después de mantener una reunión de cinco horas hasta la madrugada en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin. La canciller volvió a rechazar de plano el posible envío de armas a Ucrania con el que especula Estados Unidos. “Decidimos centrar nuestros esfuerzos en soluciones diplomáticas y al mismo tiempo en sanciones económicas a Rusia”, sostuvo. “Los progresos que necesita Ucrania no se alcanzan con más armas”. Tras su esperado discurso, la canciller mantuvo un encuentro trilateral a puerta cerrada con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, y el presidente ucraniano, Petro Poroshenko. Ambos expusieron luego sus visiones sobre el conflicto, menos flexibles y abiertas al diálogo que la de Merkel. “Digámoslo con claridad: no creemos que haya una solución militar en Ucrania. Pero digamos también con claridad que no creemos que Rusia pueda hacer lo que está haciendo”, advirtió Biden. La visión rusa estuvo representada en Munich por el ministro de Exteriores de Putin, Serguei Lavrov, que culpó del conflicto con Ucrania a la prepotencia occidental. “Nuestros socios occidentales no actuaron interesados por construir una seguridad conjunta, sino por ilusión de ser ganadores de la Guerra Fría”, acusó. La tensión entre Rusia y Occidente no es culpa del conflicto en Ucrania, añadió, sino de la política seguida por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) los últimos 25 años. Lavrov se mostró en cambio más optimista que Merkel con respecto a la nueva propuesta de paz y la consideró “buena base para un determinado grado optimismo” para resolver el conflicto. “Las negociaciones continuarán”.


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