Marcha y contramarcha
Impactante y en paz fue la marcha de perfil opositor del 18F, de duelo por la muerte del fiscal Nisman. El gobierno espera una réplica similar en el discurso de Cristina ante la Asamblea Legislativa. Desde el arco no kirchnerista, Mauricio Macri se posiciona como el principal candidato.
de domingo a domingo
Hubo libre juego democrático. Bajo tensión, cierto. Pero finalmente cientos de miles de personas que no comulgan con las ideas ni los modos del kirchnerismo, detrás de un grupo de fiscales, se movilizaron en paz por las calles de todo el país el 18 de febrero (18F), para hacer sentir su dolor por la muerte no aclarada del fiscal Alberto Nisman. Pedir, además, verdad y justicia y rogar por el fin de la impunidad y la corrupción, entre un gran abanico de reclamos deslizados bajo los paraguas de la denominada marcha del silencio.
El día después, con un gobierno sacudido por varias medidas judiciales (la confirmación por parte de una cámara federal del procesamiento del vicepresidente Amado Boudou por el caso Ciccone; la ratificación por otro tribunal, en este caso comercial y civil, de la suspensión de la adecuación de oficio del grupo Clarín, por la ley de medios; y el rechazo a la recusación del juez Claudio Bonadio en el tema Hotesur, que roza a Máximo Kirchner), la presidente Cristina Fernández dio vía libre para una contramarcha. Se hará el próximo domingo, con motivo de la inauguración del último período ordinario de sesiones parlamentarias de su mandato constitucional de ocho años.
Los principales dirigentes de la oposición guardaron un prudente segundo plano, aunque por la noche el que descolló en una larga entrevista televisiva fue Mauricio Macri, al presentarse como “lo nuevo, el cambio”, diferenciándose de las dos variantes peronistas, Daniel Scioli, por dentro de la estructura del Frente para la Victoria, y Sergio Massa, quien corre con por fuera con el Frente Renovador.
La concentración en apoyo a Cristina, el primero de marzo, está en plena etapa organizativa. Los intendentes del conurbano, en el que tiene un peso decisivo Fernando Espinoza, de La Matanza, más los gobernadores peronistas y las agrupaciones sociales, entre las que sobresale “La Cámpora”, pivotean alrededor de varias consignas: la democracia no se imputa; la patria no se negocia; ningún Braden más. Cristina es patria.
Mariano Recalde, titular de Aerolíneas, sostuvo que quienes promovieron la marcha del silencio fueron parte de “una operación política nefasta de la oligarquía”. Admitió que “nos madrugaron, nos ganaron la calle por un ratito”, tras lo cuál confió que sus efectos se irán diluyendo y tendrá una respuesta acorde el domingo venidero.
Marzo será también funcional a los cambios de gabinete. Jorge Capitanich dejaría la jefatura de gabinete para presentarse como candidato a la intendencia de Chaco (sería reemplazado por Aníbal Fernández), y cae de maduro que Florencio Randazzo dejará el ministerio de Transporte para concentrarse en la campaña, enfrentando a Scioli en las PASO, de agosto.
El sindicalismo amigo (Hugo Moyano, de camioneros y Julio Piumato, de Judiciales, fueron sostenes logísticos de la demostración de los fiscales), también aportará trabajadores, mientras insiste con su proyecto de modificación del impuesto a las ganancias, un eje sobre el que machacan un grupo de gremios que amenaza con un paro de colectivos, trenes y aviones el 31 de marzo.
Los sectores tradicionales del peronismo, como ya señaló este diario hace unas semanas, hacen encuestas permanentes entre sus afiliados. No ven nubarrones laborales y si bien simpatizan con el discurso más frontal y combativo de Randazzo, terminan inclinándose por la moderación de Scioli. “Está bien que no se meta en el tema Nisman, que se pronuncie contra los que tratan de desmoralizar a los argentinos y que exija a la Justicia saber que pasó. Hay muchos intereses cruzados que nos hacen acordar a la Unión Democrática”, expresó un hombre que responde al metalúrgico Antonio Caló, quien en la capital federal estaría por anunciar su apoyo al sciolista Gustavo Marangoni.
Scioli se cuida en no hostigar a los sectores corporativos. Sus colaboradores aseguran que seguirá haciendo equilibrio al lado de la presidente y que no comparte el “hostigamiento” judicial a funcionarios del Ejecutivo.
Los portavoces de Scioli subrayan que caminará con pies de plomo hasta agosto y que recién entonces, si triunfa en las internas abiertas, alentará la unidad de todo el Justicialismo detrás de su candidatura y pondrá el acento en la captación del electorado independiente por qué -explican- “con el peronismo solo no alcanza.
“Una vez terminadas las PASO, se vuelve a negociar y a repartir cartas”, afirman.
No se diferencia mucho Scioli de Macri en cuanto a la defensa de los acuerdos estratégicos comerciales recientemente alcanzados con China y la apertura al coloso asiático del mercado latinoamericano. Ambos apuestan a polarizar y dejar fuera de la cancha, en una segunda vuelta, a Massa quien, al igual que el jefe del gobierno porteño, aguarda a resolución de la convención nacional de la Unión Cívica Radical, el 14 de marzo, en Entre Ríos. Porque el Frente Amplio-Unen (FA-Unen) está hoy en franca extinción.
Arnaldo Paganetti
arnaldopaganetti@rionegro.com.ar
Arnaldo Paganetti
de domingo a domingo
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora