“Arde el lago Cholila”
En pocos días se quemaron muchos miles de hectáreas de bosque nativo. En su comienzo, un puñado de corajudos pobladores y turistas, junto a una brigada de incendios local, hizo lo que pudo con topadoras y motosierras y pidió ayuda a gritos. Al fin las autoridades se despabilaron y llegaron los refuerzos, sólo que ya era tarde: el bosque hoy arde de una cabecera a la otra y ya peligra el Parque Nacional Los Alerces. ¿Por qué tardaron tanto en reaccionar? El fuego avanzó descontrolado mientras alguien tomaba decisiones y desde los medios o las redes se peleaban por si había sido intencional o no, se denunciaban negociados y ventilaban trapitos sucios. ¿Qué culpa tienen los zorros, los huemules, los cóndores? ¿Qué les importa a ellos de quién son las tierras, si son fiscales o privadas? Ya se habla de las cifras para reparar las pérdidas materiales. ¿Y qué hay de mis montañas, los coihues, las lengas? Quienes frecuentamos, amamos y cuidamos la Patagonia vemos año a año cómo se queman nuestros bosques y sufrimos mirando impotentes las columnas humeantes. Fue Bariloche, Puelo, Epuyén… Hoy es el lago Cholila el que arde y el manejo del fuego coordinado y eficiente es un tema pendiente. Se necesita un trabajo conjunto, más allá de banderas políticas o jurisdicciones, para preservar las maravillas de la naturaleza para nuestros hijos. Paula Castellote, DNI 16.198.673 Buenos Aires
Paula Castellote, DNI 16.198.673 Buenos Aires
En pocos días se quemaron muchos miles de hectáreas de bosque nativo. En su comienzo, un puñado de corajudos pobladores y turistas, junto a una brigada de incendios local, hizo lo que pudo con topadoras y motosierras y pidió ayuda a gritos. Al fin las autoridades se despabilaron y llegaron los refuerzos, sólo que ya era tarde: el bosque hoy arde de una cabecera a la otra y ya peligra el Parque Nacional Los Alerces. ¿Por qué tardaron tanto en reaccionar? El fuego avanzó descontrolado mientras alguien tomaba decisiones y desde los medios o las redes se peleaban por si había sido intencional o no, se denunciaban negociados y ventilaban trapitos sucios. ¿Qué culpa tienen los zorros, los huemules, los cóndores? ¿Qué les importa a ellos de quién son las tierras, si son fiscales o privadas? Ya se habla de las cifras para reparar las pérdidas materiales. ¿Y qué hay de mis montañas, los coihues, las lengas? Quienes frecuentamos, amamos y cuidamos la Patagonia vemos año a año cómo se queman nuestros bosques y sufrimos mirando impotentes las columnas humeantes. Fue Bariloche, Puelo, Epuyén… Hoy es el lago Cholila el que arde y el manejo del fuego coordinado y eficiente es un tema pendiente. Se necesita un trabajo conjunto, más allá de banderas políticas o jurisdicciones, para preservar las maravillas de la naturaleza para nuestros hijos. Paula Castellote, DNI 16.198.673 Buenos Aires
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