“No me es indiferente”
No me es indiferente la inseguridad que todos los días nos toca vivir en la calle. No me es indiferente un chico esposado y golpeado, no me es indiferente la policía amenazando a ciudadanos, no me son indiferentes los hechos que me tocaron vivir ese día. En horas del mediodía a la altura 900 de la avenida Argentina, frente al ADOS para ser más exactos, un joven menor era detenido por la policía mientras el adolescente levantaba sus manos con el celular en alto en señal de entrega. El joven se entregó, pero los policías y la policía federal no vieron esto como suficiente: luego de tirar al “pibe” al piso, continuaron golpeándolo. No llegue a contar cuántos eran, pero pasaban los dedos de la mano. Al ver esto frente a mis ojos decidí acercarme a la escena; fuimos junto a una pareja y otros dos chicos más. Nos arrimamos con la intención de evitar tanta violencia, tanto abuso, tanta impunidad a plena luz del día. La respuesta de la policía fue brutal: amenaza e insultos hacia nosotros. No sólo se hacía presente el abuso policial al golpear a una persona menor de edad que ya se encontraba esposada sino, además, propiciar amenazas hacia aquellas personas que salimos a cuestionar ese abuso. Es tremendamente triste que, además de la policía, otras personas como una señora bastante mayor fueran a gritarle al chico en la cara, a insultarlo a dura voz. Otro señor mayor también se acercó con tonos muy violentos a criticar nuestro accionar: “Ustedes son de derechos humanos, ¿no?”. Un discurso con tanto odio no me es indiferente. No me es indiferente en vísperas del Día por la Memoria, Verdad y Justicia. Luego de pasado un rato, la policía me convocó como testigo, tenía que firmar el acta que constataba su accionar en el procedimiento: di mi nombre, dirección, DNI y demás datos personales, pero me querían hacer firmar en blanco, un papel que todavía no estaba completo en el apartado donde se detalla lo sucedido. Aguarde un momento al lado del móvil para que lo completaran y me llamaran cuando tuviese que firmar. Pero no me llamaron, en lugar de esto, se subieron al móvil Nº 163 y huyeron estrepitosamente. Todo lo vivido no me es indiferente, por eso elijo transformar la injusticia en denuncia. Ana Belén Sides, DNI 31.760.944 Neuquén
Ana Belén Sides, DNI 31.760.944 Neuquén
No me es indiferente la inseguridad que todos los días nos toca vivir en la calle. No me es indiferente un chico esposado y golpeado, no me es indiferente la policía amenazando a ciudadanos, no me son indiferentes los hechos que me tocaron vivir ese día. En horas del mediodía a la altura 900 de la avenida Argentina, frente al ADOS para ser más exactos, un joven menor era detenido por la policía mientras el adolescente levantaba sus manos con el celular en alto en señal de entrega. El joven se entregó, pero los policías y la policía federal no vieron esto como suficiente: luego de tirar al “pibe” al piso, continuaron golpeándolo. No llegue a contar cuántos eran, pero pasaban los dedos de la mano. Al ver esto frente a mis ojos decidí acercarme a la escena; fuimos junto a una pareja y otros dos chicos más. Nos arrimamos con la intención de evitar tanta violencia, tanto abuso, tanta impunidad a plena luz del día. La respuesta de la policía fue brutal: amenaza e insultos hacia nosotros. No sólo se hacía presente el abuso policial al golpear a una persona menor de edad que ya se encontraba esposada sino, además, propiciar amenazas hacia aquellas personas que salimos a cuestionar ese abuso. Es tremendamente triste que, además de la policía, otras personas como una señora bastante mayor fueran a gritarle al chico en la cara, a insultarlo a dura voz. Otro señor mayor también se acercó con tonos muy violentos a criticar nuestro accionar: “Ustedes son de derechos humanos, ¿no?”. Un discurso con tanto odio no me es indiferente. No me es indiferente en vísperas del Día por la Memoria, Verdad y Justicia. Luego de pasado un rato, la policía me convocó como testigo, tenía que firmar el acta que constataba su accionar en el procedimiento: di mi nombre, dirección, DNI y demás datos personales, pero me querían hacer firmar en blanco, un papel que todavía no estaba completo en el apartado donde se detalla lo sucedido. Aguarde un momento al lado del móvil para que lo completaran y me llamaran cuando tuviese que firmar. Pero no me llamaron, en lugar de esto, se subieron al móvil Nº 163 y huyeron estrepitosamente. Todo lo vivido no me es indiferente, por eso elijo transformar la injusticia en denuncia. Ana Belén Sides, DNI 31.760.944 Neuquén
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora