“Carísima la calefacción”

Redacción

Por Redacción

En estos días hemos debatido entre amigos cómo nos afecta a muchos el subsidio al gas envasado. Tengo la suerte y la desgracia de vivir en los dos polos opuestos de la querida provincia del Neuquén; vivo los días de semana cerca del centro, a sólo dos cuadras de la Legislatura vieja, en la capital, y los fines de semana en la localidad de Las Coloradas, una pequeña comunidad del interior. En el centro de Neuquén, con gas natural, calefaccionarme por mes me cuesta como $ 150 y en Las Coloradas gasto tres metros cúbicos de leña –de un costo aproximado de $ 900– más dos garrafas que allá salen $ 140 cada una; serían $ 280. Además, se debe agregar el consumo de la luz, ya que como no hay gas natural los termos para calentar el agua son eléctricos y el consumo mensual en mi casa nunca es inferior a los $ 550 cuando acá, en Neuquén, gasto $ 145. O sea, en Las Coloradas gasto en luz, gas y leña $ 1.730 y en Neuquén, entre luz y gas, $ 295. Como verán, el contraste es notable –esto sin contar la diferencia de precio en la canasta familiar, un 80% más cara como mínimo en Las Coloradas, aunque debo aclarar que lo más barato allá es la carne–. Los docentes cobran un porcentaje mayor por trabajar en Las Coloradas, pero el resto cobramos sueldos que en promedio llegan a los $ 8.000 y un 30% de la población cobra subsidio o contratos sin aportes aunque para la estadística del gobierno –nacional y/o provincial– ya no son desocupados porque cobran algo. Nosotros, en Las Coloradas, antes de empezar a tener en cuenta el gasto de la canasta familiar ya tenemos más del 20% de nuestro ingreso gastado en calefaccionarnos y tratar de vivir dignamente. La estadística de enfermedades causadas por el frío, si la comparamos con la de otros lugares de la provincia, yo diría que es casi abismal. Si uno va al hospital en invierno en Las Coloradas ve que hay muchísimas personas con afecciones respiratorias. Sería bueno que se pidieran al hospital estos datos; por lo que sé en forma extraoficial, supera ampliamente el 30% de la población. En otro lugar por esto ya hubieran declarado el estado de emergencia pero, como somos duros y ya nuestro cuerpo se acostumbró a tanto frío y nuestros niños han nacido con cierta inmunidad, tenemos la suerte de no tener mortalidad por esta razón. Ariel Tomás Barros Erxilape, DNI 17.757.248 – Las Coloradas

Ariel Tomás Barros Erxilape, DNI 17.757.248 – Las Coloradas


En estos días hemos debatido entre amigos cómo nos afecta a muchos el subsidio al gas envasado. Tengo la suerte y la desgracia de vivir en los dos polos opuestos de la querida provincia del Neuquén; vivo los días de semana cerca del centro, a sólo dos cuadras de la Legislatura vieja, en la capital, y los fines de semana en la localidad de Las Coloradas, una pequeña comunidad del interior. En el centro de Neuquén, con gas natural, calefaccionarme por mes me cuesta como $ 150 y en Las Coloradas gasto tres metros cúbicos de leña –de un costo aproximado de $ 900– más dos garrafas que allá salen $ 140 cada una; serían $ 280. Además, se debe agregar el consumo de la luz, ya que como no hay gas natural los termos para calentar el agua son eléctricos y el consumo mensual en mi casa nunca es inferior a los $ 550 cuando acá, en Neuquén, gasto $ 145. O sea, en Las Coloradas gasto en luz, gas y leña $ 1.730 y en Neuquén, entre luz y gas, $ 295. Como verán, el contraste es notable –esto sin contar la diferencia de precio en la canasta familiar, un 80% más cara como mínimo en Las Coloradas, aunque debo aclarar que lo más barato allá es la carne–. Los docentes cobran un porcentaje mayor por trabajar en Las Coloradas, pero el resto cobramos sueldos que en promedio llegan a los $ 8.000 y un 30% de la población cobra subsidio o contratos sin aportes aunque para la estadística del gobierno –nacional y/o provincial– ya no son desocupados porque cobran algo. Nosotros, en Las Coloradas, antes de empezar a tener en cuenta el gasto de la canasta familiar ya tenemos más del 20% de nuestro ingreso gastado en calefaccionarnos y tratar de vivir dignamente. La estadística de enfermedades causadas por el frío, si la comparamos con la de otros lugares de la provincia, yo diría que es casi abismal. Si uno va al hospital en invierno en Las Coloradas ve que hay muchísimas personas con afecciones respiratorias. Sería bueno que se pidieran al hospital estos datos; por lo que sé en forma extraoficial, supera ampliamente el 30% de la población. En otro lugar por esto ya hubieran declarado el estado de emergencia pero, como somos duros y ya nuestro cuerpo se acostumbró a tanto frío y nuestros niños han nacido con cierta inmunidad, tenemos la suerte de no tener mortalidad por esta razón. Ariel Tomás Barros Erxilape, DNI 17.757.248 - Las Coloradas

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