“ISSN y un largo vaciamiento”

Redacción

Por Redacción

No es noticia ya ver en los medios de prensa de la región artículos sobre el agujero negro que muestra el Instituto de Seguridad Social del Neuquén en sus finanzas. Ahora bien, quienes quieren hacernos creer que se ha llegado a esta situación por una sola razón, son encubridores u oportunistas políticos y electoralistas. En 1970 se sancionó la ley Nº 611 de creación del ISSN (30/01/70), a través de la cual se unificaron la Obra Médico-Asistencial (creada por ley Nº 42/58 y la Caja de Previsión Social (creada por ley Nº 178/61). Ignoro los motivos que en ese entonces impulsaron al gobierno de facto del Ing. Rosauer a esta unificación, los resultados indicarían que se cometió un serio error. Lo concreto es que hoy los afiliados al ISSN aportamos importantes sumas a la obra social, con la realidad incontrastable de que se ha reducido su vademécum, eliminando fármacos y depauperando prestaciones, pero pagando enormes sumas al sector privado por prácticas atendibles en hospitales compensando con nuestros aportes. El soslayarlo no los hace menos responsables, porque hay un acuerdo tácito ISSN/prestadores, pues ambos se ‘necesitan’ aunque cacareen por sus intereses lesionados, sucediendo lo mismo con farmacias y laboratorios. La Provincia ha ido relegando su responsabilidad primaria plasmada en la Constitución provincial, dinamitando un régimen asistencial que otrora fuera orgullo neuquino y hoy languidece a la sombra de voraces prestadores privados. En lo referente a la caja de previsión, convengamos en que quienes elaboraron la Constitución provincial en 1957, cuando redactaron el Art. 54º, no previeron que el crecimiento desmesurado de la planta de empleados públicos iba a generar graves problemas cuando comenzaran las jubilaciones masivas, pues no alcanzarían los aportes de los activos para cubrir los haberes de los pasivos. Hoy la tecnología ha desplazado al hombre y la desocupación domina el escenario, con menos trabajadores activos para sostener una masa de pasivos creciente que, además, son más longevos. Reducir el monto de las jubilaciones no es posible por hallarse atadas al 80%, siendo un derecho inalienable; disminuir los sueldos de los activos tampoco es posible; extender la edad jubilatoria podría ser un paliativo, pero lo que están faltando son trabajadores activos y no podemos sobrecargar las erogaciones del Estado con más ñoquis de los que ya hay. Posibles soluciones: crear la carrera administrativa (art. 189º inc. 26 C.P.), que el funcionario se forme adecuadamente basado en las demandas laborales, meritando para acceder a un buen salario; establecer un escalafón real de la estructura técnico-administrativa, donde se evalúe y se ubique a los funcionarios de acuerdo a méritos; aumentar progresivamente la edad jubilatoria sólo en sectores donde el desgaste no sea tal que el trabajador tenga problemas de salud o reclame jubilación anticipada por disminución de su capacidad laborativa, como sucede en la docencia (frente a alumnos); dejar de pagar favores políticos con cargos públicos, prácticas nepotistas y tráfico de influencias y recuperar el valor de los concursos por antecedentes y oposición; por último, que los gobiernos dejen de meter mano en las arcas del ISSN. Nada de esto será posible en la medida en que las empresas que operan en el sector privado no generen puestos de trabajo genuinos evitando la migración al sector público, todo ello con cargo a la Legislatura provincial (arts. 75º y 189º C.P.). A nuestro ISSN hay que defenderlo, sin necedad ni obcecación, de propios y ajenos. No vaya a ser que lo estén desfinanciando para entregarnos a la Anses. Fernando Trebino, DNI 7.826.484 Plottier

Fernando Trebino, DNI 7.826.484 Plottier


No es noticia ya ver en los medios de prensa de la región artículos sobre el agujero negro que muestra el Instituto de Seguridad Social del Neuquén en sus finanzas. Ahora bien, quienes quieren hacernos creer que se ha llegado a esta situación por una sola razón, son encubridores u oportunistas políticos y electoralistas. En 1970 se sancionó la ley Nº 611 de creación del ISSN (30/01/70), a través de la cual se unificaron la Obra Médico-Asistencial (creada por ley Nº 42/58 y la Caja de Previsión Social (creada por ley Nº 178/61). Ignoro los motivos que en ese entonces impulsaron al gobierno de facto del Ing. Rosauer a esta unificación, los resultados indicarían que se cometió un serio error. Lo concreto es que hoy los afiliados al ISSN aportamos importantes sumas a la obra social, con la realidad incontrastable de que se ha reducido su vademécum, eliminando fármacos y depauperando prestaciones, pero pagando enormes sumas al sector privado por prácticas atendibles en hospitales compensando con nuestros aportes. El soslayarlo no los hace menos responsables, porque hay un acuerdo tácito ISSN/prestadores, pues ambos se ‘necesitan’ aunque cacareen por sus intereses lesionados, sucediendo lo mismo con farmacias y laboratorios. La Provincia ha ido relegando su responsabilidad primaria plasmada en la Constitución provincial, dinamitando un régimen asistencial que otrora fuera orgullo neuquino y hoy languidece a la sombra de voraces prestadores privados. En lo referente a la caja de previsión, convengamos en que quienes elaboraron la Constitución provincial en 1957, cuando redactaron el Art. 54º, no previeron que el crecimiento desmesurado de la planta de empleados públicos iba a generar graves problemas cuando comenzaran las jubilaciones masivas, pues no alcanzarían los aportes de los activos para cubrir los haberes de los pasivos. Hoy la tecnología ha desplazado al hombre y la desocupación domina el escenario, con menos trabajadores activos para sostener una masa de pasivos creciente que, además, son más longevos. Reducir el monto de las jubilaciones no es posible por hallarse atadas al 80%, siendo un derecho inalienable; disminuir los sueldos de los activos tampoco es posible; extender la edad jubilatoria podría ser un paliativo, pero lo que están faltando son trabajadores activos y no podemos sobrecargar las erogaciones del Estado con más ñoquis de los que ya hay. Posibles soluciones: crear la carrera administrativa (art. 189º inc. 26 C.P.), que el funcionario se forme adecuadamente basado en las demandas laborales, meritando para acceder a un buen salario; establecer un escalafón real de la estructura técnico-administrativa, donde se evalúe y se ubique a los funcionarios de acuerdo a méritos; aumentar progresivamente la edad jubilatoria sólo en sectores donde el desgaste no sea tal que el trabajador tenga problemas de salud o reclame jubilación anticipada por disminución de su capacidad laborativa, como sucede en la docencia (frente a alumnos); dejar de pagar favores políticos con cargos públicos, prácticas nepotistas y tráfico de influencias y recuperar el valor de los concursos por antecedentes y oposición; por último, que los gobiernos dejen de meter mano en las arcas del ISSN. Nada de esto será posible en la medida en que las empresas que operan en el sector privado no generen puestos de trabajo genuinos evitando la migración al sector público, todo ello con cargo a la Legislatura provincial (arts. 75º y 189º C.P.). A nuestro ISSN hay que defenderlo, sin necedad ni obcecación, de propios y ajenos. No vaya a ser que lo estén desfinanciando para entregarnos a la Anses. Fernando Trebino, DNI 7.826.484 Plottier

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