Confesó el robo pero dijo que no quiso matar a Parlanti
Comenzó el juicio contra José Antonio Zapata, el llamado “criminal de las rutas”, por el homicidio del odontólogo que ocurrió cerca de Cinco Saltos en 2012. Dijo que se le escapó el tiro
CIPOLLETTI (AC).- José Antonio Zapata, acusado por el asesinato de Héctor Parlanti, admitió ayer que puso las planchuelas de acero para emboscarlo en la ruta pero dijo que su intención era asaltar y no matar al odontólogo. Aseguró que se le escapó el tiro porque llevaba guantes y porque le apuntó a través de la ventanilla del vehículo. María Paula Rossaroli, esposa de la víctima, recordó que esa madrugada hicieron varios viajes buscando una gomería y, finalmente, cuando ya había amanecido, encontró a su pareja sin vida, cubierto por un nailon, al costado de la ruta. El crimen del odontólogo se produjo el 7 de enero de 2012 en la Ruta Provincial 70, que une Cinco Saltos con el lago Pellegrini. Parlanti había compartido una cena familiar en lo de su cuñado, que tiene casa en la península y, de regreso a Centenario, se le averiaron los dos neumáticos de su Fiat Idea Adventure. Como tenía una sola rueda de auxilio intentaron colocar una segunda de otro vehículo, pero no lo consiguieron. Entonces María Paula, junto a los demás comensales que iban en otro coche, siguieron su viaje para buscar una gomería. Parlanti aguardó al costado de la ruta, Pero cuando estaba amaneciendo dejó de responder los llamados telefónicos de su pareja. Según contó ayer Rossaroli, el celular comenzó a dar apagado. Cuando ella regresó al sitio advirtió que la ventanilla de la camioneta estaba rota y que faltaban algunos objetos. Pensó que el odontólogo había sido secuestrado y le pidió auxilio a su cuñado. Sin embargo un ciclista que ocasionalmente entrenaba en esa ruta le señaló que su esposo yacía baleado, cubierto por un nailon sujeto con ladrillos. En la indagatoria Zapata no aportó ningún detalle sobre esta última situación aunque sí reconoció que planeó un robo y que todo lo hizo junto a su sobrino de 17 años, quien también está siendo juzgado. Por esa razón el debate se está realizando sin público ya que el adolescente (ahora de 20 años) conserva la protección por su condición de menor. Zapata, de 37 años, contó que colocaron planchuelas de acero en la ruta, tipo “miguelitos” y que observaron desde el monte con unos binoculares. Una vez que el odontólogo se quedó sin su familia, lo acecharon y lo amenazaron con un revólver calibre 32. Primero le rompieron la ventanilla con una piedra y después recibió un disparo en el abdomen. Zapata negó su intención homicida y justificó el disparo con el hecho de que llevaba guantes y no podía manipular correctamente el arma. Además dijo que metió la mano entre los vidrios rotos del vehículo. Su sobrino, en cambio, se abstuvo de declarar. El debate continúa hoy con otros cinco testigos. La hija de la víctima, Natalia Parlanti, es querellante con el patrocinio de los abogados Diego Vázquez e Iván Chelia. El fiscal es Gustavo Herrera y también intervienen los defensores públicos Juan Pablo Piombo, Sebastián Nolivo y Lilian Rodríguez. El tribunal de la Cámara Primera está integrado por Álvaro Meynet, Julio Sueldo y Sonia Martín.
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Habló el acusado
CIPOLLETTI (AC).- José Antonio Zapata, acusado por el asesinato de Héctor Parlanti, admitió ayer que puso las planchuelas de acero para emboscarlo en la ruta pero dijo que su intención era asaltar y no matar al odontólogo. Aseguró que se le escapó el tiro porque llevaba guantes y porque le apuntó a través de la ventanilla del vehículo. María Paula Rossaroli, esposa de la víctima, recordó que esa madrugada hicieron varios viajes buscando una gomería y, finalmente, cuando ya había amanecido, encontró a su pareja sin vida, cubierto por un nailon, al costado de la ruta. El crimen del odontólogo se produjo el 7 de enero de 2012 en la Ruta Provincial 70, que une Cinco Saltos con el lago Pellegrini. Parlanti había compartido una cena familiar en lo de su cuñado, que tiene casa en la península y, de regreso a Centenario, se le averiaron los dos neumáticos de su Fiat Idea Adventure. Como tenía una sola rueda de auxilio intentaron colocar una segunda de otro vehículo, pero no lo consiguieron. Entonces María Paula, junto a los demás comensales que iban en otro coche, siguieron su viaje para buscar una gomería. Parlanti aguardó al costado de la ruta, Pero cuando estaba amaneciendo dejó de responder los llamados telefónicos de su pareja. Según contó ayer Rossaroli, el celular comenzó a dar apagado. Cuando ella regresó al sitio advirtió que la ventanilla de la camioneta estaba rota y que faltaban algunos objetos. Pensó que el odontólogo había sido secuestrado y le pidió auxilio a su cuñado. Sin embargo un ciclista que ocasionalmente entrenaba en esa ruta le señaló que su esposo yacía baleado, cubierto por un nailon sujeto con ladrillos. En la indagatoria Zapata no aportó ningún detalle sobre esta última situación aunque sí reconoció que planeó un robo y que todo lo hizo junto a su sobrino de 17 años, quien también está siendo juzgado. Por esa razón el debate se está realizando sin público ya que el adolescente (ahora de 20 años) conserva la protección por su condición de menor. Zapata, de 37 años, contó que colocaron planchuelas de acero en la ruta, tipo “miguelitos” y que observaron desde el monte con unos binoculares. Una vez que el odontólogo se quedó sin su familia, lo acecharon y lo amenazaron con un revólver calibre 32. Primero le rompieron la ventanilla con una piedra y después recibió un disparo en el abdomen. Zapata negó su intención homicida y justificó el disparo con el hecho de que llevaba guantes y no podía manipular correctamente el arma. Además dijo que metió la mano entre los vidrios rotos del vehículo. Su sobrino, en cambio, se abstuvo de declarar. El debate continúa hoy con otros cinco testigos. La hija de la víctima, Natalia Parlanti, es querellante con el patrocinio de los abogados Diego Vázquez e Iván Chelia. El fiscal es Gustavo Herrera y también intervienen los defensores públicos Juan Pablo Piombo, Sebastián Nolivo y Lilian Rodríguez. El tribunal de la Cámara Primera está integrado por Álvaro Meynet, Julio Sueldo y Sonia Martín.
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