“Garrafeando”
La foto del lector
¿Quién no tiene un amigo o pariente en Bariloche cuya vivienda se sustente con una garrafa, un tubo de 45 kg o solo con leña? ¿Quién no tiene un amigo que se haga 2 kilómetros o más a pie para buscar su garrafa, sólo cuando hay?
Todos tenemos alguien de nuestro entorno que subsiste gracias a estos elementos a las condiciones climáticas de nuestra amada Patagonia, y que según algunos ministros y altos funcionarios del Estado nacional no es tan así, porque la verdad es que gracias a los “subsidios” en el gas natural o electricidad o las garrafas derrochamos mucha energía y andamos en remera dentro de nuestras casas… como si andar en remera luego de venir de afuera, de pelearla entre la nieve y el barro, no fuese un premio para aquél que vive, y sobrevive, en estas condiciones.
¡Claro que lo hemos elegido! ¡Nos gusta esto! Y por eso nos quedamos, nadie nos obliga. Podemos ir al norte con el calorcito pero preferimos estar aquí, porque amamos esta naturaleza brutal que nos rodea, y porque también sentimos que hacemos patria, porque si abandonamos los territorios seguramente vendrán otros. Sólo con ver cuántos terratenientes extranjeros siguen haciendo de las suyas amparados por inescrupulosos gobiernos y autoridades, digo, sólo con ver lo que adquieren, a los valores que lo han hecho, y con la violencia que tratan a quienes quieren acceder a cursos de agua, ilegal e inmoralmente tomados, sólo con estos tristes ejemplos uno puede imaginar qué sucedería si encima nos vamos para el norte.
Hemos elegido nuestro lugar en el mundo, nuestro territorio, aquí descansaran nuestros huesos, aquí hemos criado a nuestros hijos, aquí también nos plantamos ante la injusticia. Porque nuestra tierra sangra petróleo y gas, porque nuestros ríos sangran enormes cantidades de energía eléctrica, porque nuestros valles producen alimentos, nuestras ovejas carne y abrigo, nuestros mares peces y ballenas que emigran para dar espectáculos únicos en el mundo y nuestros paisajes, desde los enormes desiertos hasta la impactante cordillera, son maravillas que festejan todos los que turísticamente nos vienen a visitar. Por todo eso es que peleamos, por todo esto es que no se puede admitir que se nos quiera hacer partícipes de ajustes irracionales, cuando de nuestra tierra vive la mayor parte de nuestro país.
Hoy nuestros vecinos de Bariloche tienen que pagar aumentos irracionales, no sólo en el gas natural y electricidad, también en sus garrafas, en los tubos, en la leña. Y digo irracionales porque, sólo por dar un ejemplo, tal vez para los ministros pasar de 100 a 130 pesos no sea nada. ¿Qué son 30 pesos? Claro, si seguimos aumentando los valores de la nafta, los alimentos, de todo lo que consumimos, seguramente $ 30 no sean nada, pero para el que tiene nada es mucho, y para el que tiene poco también lo es.
Le pido por favor que dejen de medir con una vara, que nada tiene que ver con la realidad que aquí se nos presenta día a día. O vengan a vivir una temporada a nuestros barrios más desprotegidos, tal vez esa experiencia le haga cambiar de parecer.
Jorge L. Fernández Avello
DNI 12.862.056
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