Después del debate en EE. UU.: entre el deseo y los hechos
Mirando al sur
El mayor problema que encontró el común del periodismo y otros analistas en los últimos 12 ó 16 meses está básicamente atado a la falta de esfuerzo para separar el deseo de los hechos. Desafortunadamente eso se leyó hoy en la mayoría de los artículos publicados. Se dividen entre la voluntad de operar y los deseos de que gane uno de los candidatos.
Como puso alguien en Twitter hace unas horas en relación a la inmensa cantidad de notas que intentan establecer que este lunes a la noche ganó Hillary Clinton: el análisis de debate muestra ganas de que sea así y poco conocimiento del modo de pensar del EE. UU. no turístico.
Muchos colegas están invocando notas periodísticas y una sola encuesta importante que la dio vencedora a Hillary Clinton. El resto de las encuestas, incluyendo sitios afiliados a la campaña de Hillary Clinton como CBS o CNBC, la revista “Time” o el sitio The Hill, recibieron muchos más votos a favor de Trump que de Hillary. Tanto es así que, en Twitter, el día siguiente al debate el hashtag #TrumpWon (Trump ganó) es tendencia en Estados Unidos.
Esto es una derrota para Hillary Clinton de cualquier manera por lo siguiente: el principal objetivo de Clinton en el primer debate presidencial, que tuvo lugar en las afueras de la ciudad de Nueva York, era intentar frenar el momentum creciente que acompañan los últimos 30 días de su campaña. Y ese resultado, aun para los analistas más optimistas, estuvo lejos de conseguirlo.
La línea de tiempo nos muestra que después de la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia Hillary Clinton se escapó formidablemente en las encuestas. El sitio de proyecciones deportivas fivethrityeight llegó a darle a Clinton casi un 90% de posibilidades de ganar. Hubo encuestas que llegaron a mostrar que la exsecretaria de Estado lideraba por casi 15 puntos.
Este lunes el mismo sitio (538), famoso por sus aciertos en muchas contiendas deportivas, daba 55 a 45%. Un día después del debate los números siguen siendo parecidos: 55,8 a 44,2%. Subrayo que esto no es una encuesta, sino es una proyección que hace el sitio basado en un promedio de encuestas teniendo en cuenta los estados claves en la disputa.
Trump apenas se impuso en el debate sobre Clinton, enseñándole al candidato republicano que esta es una batalla distinta a las que tuvo durante la primaria republicana, donde arrancaron 16 candidatos y terminaron debatiendo tres. Su comienzo fue arrollador en los primeros 20 minutos, sobre esto también hay bastante consenso, pero se mostró demasiado irritado por momentos e impotente o molesto frente al hecho de estar casi debatiendo no sólo contra Clinton sino también contra el moderador, que hasta para la cadena inglesa BBC estuvo claramente inclinado para la candidata demócrata.
Sin embargo, Trump ganó porque fue más efectivo en puntos que son los que modelan el voto de esta elección 2016, señalando los problemas que atraviesa la economía y dando indicios de cuáles son los cambios que él plantea.
Clinton sólo puede ofertar mejoras pero, en rigor, más de lo mismo. Y cuando planteó potenciales soluciones a los problemas que presentaba Trump, y que ella mostró compartir, tuvo debilidades para explicitar por qué habría de arreglarlos ahora después de 30 años de no haberlo hecho y de haber legislado e intervenido en la alta política norteamericana en un sentido opuesto al que ahora propone.
La exsenadora por Nueva York también se vio en problemas cuando tuvo que negar su apoyo al TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica) algo que de hecho ella había apoyado y esto es tan evidente que una hora después hasta la CNN, medio totalmente jugado con la candidatura de Clinton, tuvo que desmentirla y mostrar el video de cuando ella apoyó el TPP que hace temblar a muchos norteamericanos y que fue un tema permanente en la Convención Demócrata en Filadelfia.
Cuando se habló de política internacional, también fue otro mal momento para Clinton, puesto que Estado Islámico, Libia e Irak están en su haber y en su debe; ella no pudo negarlos. Su contraofensiva sobre ese punto se circunscribió a que Trump dijo en una entrevista radial que suponía que la guerra en Irak estaba bien. Pero lo cierto es que Clinton apretó el botón verde en el Congreso y votó a favor de invadir Irak; en aquel entonces Donald Trump era sólo un privado muy famoso y de hecho todo el récord posterior lo muestra opuesto a la guerra de Irak. Tanto es así que la familia Bush ha decidido pagárselo anunciando que este año votará por Hillary Clinton.
El mejor momento de Hillary, donde dejó la sensación de un debate empatado o con una leve diferencia a su favor, fueron los últimos 40 minutos, donde se mostró más agresiva y jugando cartas complejas y golpes bajos como señalar que Donald Trump se refirió despectivamente a alguna mujer. Pudo hacer su caso también con bastante efectividad cuando la exsecretaria de Estado puso hincapié en que Trump no difunde su declaración de impuestos y fundamentalmente Hillary metió tal vez su único gol en el debate que no encontró respuesta en el candidato republicano al señalar que no sólo se preparó para el debate, sino también para ser presidente.
Las encuestas on-line durante toda la primaria acompañaron a Trump y el correlato con los votos fue bastante similar. No es menos cierto que la mayoría de estas encuestas mostraron a Hillary Clinton en la misma situación durante la primaria con el senador Bernie Sanders y sin embargo ganó la nominación del partido. Aunque ciertamente su victoria no fue todo lo limpia que Clinton hubiese deseado, porque unos leaks mostraron cómo, desde el comienzo, la conducción partidaria estaba totalmente volcada por Hillary.
Un síntoma de preocupación para la campaña demócrata es que una de sus seguidoras Mell Robins le dijo a CNN que le dolía aceptar, como seguidora y votante de Hillary Clinton, que su candidata perdió el primer debate. Clinton festejó con las opiniones editoriales y Trump con las encuestas on-line. En unos días sabremos qué de todo esto se traduce mejor en intención de voto.
Trump ganó porque fue más efectivo en puntos que son los que modelan el voto, señalando problemas que atraviesa la economía y dando indicios de los cambios que él plantea.
El mejor momento de Clinton, donde dejó la sensación de un debate empatado o con una leve diferencia a su favor, fueron los últimos 40 minutos, donde se mostró más agresiva.
Datos
- Trump ganó porque fue más efectivo en puntos que son los que modelan el voto, señalando problemas que atraviesa la economía y dando indicios de los cambios que él plantea.
- El mejor momento de Clinton, donde dejó la sensación de un debate empatado o con una leve diferencia a su favor, fueron los últimos 40 minutos, donde se mostró más agresiva.
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