Presente laberinto judicial

El proceso electoral está apiñado en el confín judicial. No ajena, la política busca sobrevivir.

El Tribunal Electoral inhabilitó a Weretilneck y niveló ánimos. Juntos pasó de la euforia a la incertidumbre, y el FpV restauró fuerzas.

El gobernador siempre desconfió del inexpugnable TEP, pero tal vez se esperanzó demasiado. El único intento posible fue llegar a un fallo dividido, con un voto en disidencia. Pudo ser el de Ariel Galinger, pero prevaleció un criterio en el cuerpo: la discusión interna, con opinión y resolución unánime.

La disidencia pretendida por el oficialismo deseaba cierta vulnerabilidad para su apelación. El voto blindado fue la peor noticia para Weretilneck. Fantasean con raras conspiraciones.

El FpV festejó un fallo de un Poder que vive fustigando. La extremada ofensiva -últimamente, expuesta por el titular del gremio judicial y candidato Pablo Barreno- incordia al STJ, que evalúa acciones que, de darse, serán después de su fallo. La virulencia política no es inocente, tampoco será neutral.

Nada es ingenuo. Cambiemos revisa sus pasos anti-re-reelección. Solo persistirá una postura testimonial, liderada por Lorena Matzen. Sergio Wisky recepcionó la prioridad nacional. Tampoco apareció por Río Negro -como anunciaba el ARI- Elisa Carrió, que prometía escarnio para los reeleccionistas.

El fallo del Tribunal niveló los ánimos, y el STJ resolverá el miércoles. Si confirma, el gobernador Weretilneck desistiría del recurso extraordinario.

Igual, el gobernador hoy no es candidato. El STJ puede modificar eso el miércoles. Antes, el procurador Jorge Crespo abrirá un sendero de habilitación. Pero si el máximo tribunal mantiene la invalidez la pugna habrá concluido. Weretilneck no plantearía la instancia extraordinaria.

El FpV sí concurrirá a la Corte si pasa lo esperado por Juntos. Por eso, vale penetrar en el pleito donde la Corte en el 2013 negó al santiagueño Gerardo Zamora su tercera candidatura tras dos mandatos seguidos. Existió celeridad: lo resolvió en dos semanas (inhabilitó a Zamora), con una previa cautelar (suspendió las elecciones). En Río Negro, quedará un mes para las elecciones después del fallo del STJ.

Siguen en la Corte dos de los cuatros firmantes: Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda. Carlos Faty y Enrique Petracchi murieron.

Hay disparidades con Río Negro. En Santiago del Estero existe una cláusula en la Carta Magna, que la Corte consideró de “precisión y claridad incontrastables” para Zamora, que era el gobernador en la reforma y fue reelecto para el 2009/2013. La Constituyente fijó “su primer período el de 2005/2009” y “pudo elegir una solución distinta, pero no lo hizo. No es válido que Zamora se presente”, concluyó.

Aportan otros párrafos. El santiagueño, dijo la Corte, ya “estaba imposibilitado por el simple artículo” de su constitución, “sin cláusula”. Se trata del N° 172 y reproduce al discutido N° 175 rionegrino, como la limitación cuando “han sido reelectos”. Ratificó que ya estaba impedido por “la circunstancia de haber sido reelecto”.

Si hay habilitación, el Frente para la Victoria irá a la Corte, que demostró celeridad en la causa Santiago del Estero. Falló en dos semanas.

Y suma al debate rionegrino al diferenciarlo con su vice (2005/2009), aclarando que él “no se encuentra en la misma situación, pues él no fue reelecto”. El viernes, la Corte defendió y ratificó su accionar electoral en las provincias: se ocupará de la causa por la consulta popular en La Rioja que avaló la enmienda en favor de un tercer mandato de Sergio Casas. Manda la Justicia. Por momento, la política se anima a romper con esa primacía.

Weretilneck, con el manejo aparatoso del Estado, se impone. La postergación del ciclo escolar responde a esa lógica. El inicio del 11 garantiza docentes y fanfarria, sin conflictos y con inauguraciones. Martín Soria mantiene sus recorridas (este fin de semana fue Conesa, Río Colorado, Viedma y Choele Choel), pero la campaña del FpV no despega.

Falta política. Y serán los jueces quienes decidan ahora gran parte del futuro institucional. Jaqueado por la Constitución, Weretilneck desafía: Soria “solo apuesta a la Justicia” y relata encuestas favorables. Al roquense lo inquieta -ciertamente- que ocurra lo que nunca pensó que podría suceder. Aún el laberinto judicial sigue sin salida.


El proceso electoral está apiñado en el confín judicial. No ajena, la política busca sobrevivir.

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