“A Bautista Mendioroz”
Como responsable de la Secretaría de Fruticultura de la provincia de Río Negro me veo en la obligación de responder a las declaraciones del diputado Bautista Mendioroz, acerca de las políticas frutícolas del gobierno actual implementadas durante mi gestión, que estamos dispuestos a profundizar. Hemos puesto en marcha, sobre la base de propuestas para una fruticultura sustentable, un plan para impedir la desaparición de pequeños y medianos productores consensuado con las agrupaciones que los representan, no permitiendo así la concentración de la tierra productiva y la comercialización en pocas manos, cuestión que sucedió durante la gestión en que el diputado fue un actor central en el gobierno, caracterizando la gestión que el radicalismo llevó a cabo durante 28 años por falta de políticas activas, planes, contención y visión estratégica para impedir semejante desigualdad en el sector que hemos heredado como hecho consumado. Después de atender la coyuntura con un poco más de 200 millones de pesos de ayuda directa a los pequeños y medianos productores, en dos años de gestión, estamos hoy en la etapa del relevamiento territorial del plan, llevamos cerca de 400, con el fin de identificar, evaluar y caracterizar a cada actor de manera de asistirlo con recursos acordes a sus necesidades y con un criterio más justo. Pronto comenzaremos con las acciones que plasmen los cambios estructurales. A la ley de transparencia, la cual he reconocido en artículos periodísticos como un paso trascendental para la búsqueda de equidad con sucesivas mejoras que había que hacerle, se le ha colocado un cepo con la contractualización, que hace vinculante un precio mínimo para la fruta fijado antes de que los mercados se expresen, en teoría por las partes; pero lo cierto es que una sola parte lo fija, porque la otra no se presenta. Esta condición hace que se firmen muy pocos contratos a pesar del incentivo fiscal de manera que, en vez de mejorar, retrocedemos. Tiene que reconocer el diputado que él fue el impulsor de esta contractualización actual generadora del retroceso. Y quiero pensar que lo ha hecho creyendo equivocadamente que todo iba a mejorar, y no demagógicamente. Y si bien los productores, no todos, defienden esta cuestión del precio fijado en la mesa de contractualización como una bandera de lucha, hay que reconocer que no pasa de lo testimonial porque delegan en nosotros la imposición del cumplimiento desconociendo ellos cómo hay que hacerlo, en un país de economía capitalista, democrático, con firme convicción de regulación del Estado pero no de imposición. Y nosotros podemos hacer las cosas que la ley nos permita. Por eso estamos preparando una reforma de la ley de manera de ir quitándole el cepo paralizante, para que como bandera de lucha podamos llevarla al frente, para ganarle finalmente la batalla a la ineficacia y la inequidad. Sobre las variables macroeconómicas, como tipo de cambio y cargas fiscales, nosotros dijimos que quizás deban hacerse correcciones, una vez provocados los cambios estructurales que garanticen que los beneficios obtenidos se distribuyan equitativamente de acuerdo a los esfuerzos realizados y no al poder negociador. Y lo heredado del radicalismo fue una estructura, ya lo hemos dicho, tremendamente desigual. Por eso en las jornadas con el sector de competitividad en economía plantearemos cambios estructurales para derramar sobre ellos las mejoras sugeridas. Finalmente quiero expresar que en la gestión radical colaboré siendo el coordinador del Censo de Agricultura bajo riego 2005 (que se realiza por ley), convocado por funcionarios radicales que hoy son colaboradores míos sin dejar de ser radicales, enalteciendo el compromiso con la provincia y la fruticultura y jerarquizando la política. De quienes siempre atiendo a sus observaciones constructivas. De la misma manera fui el impulsor en esta provincia, junto con estos mismos colaboradores, del Ente Compensador Agrícola que hoy tenemos y que con un conjunto de productores y legisladores neuquinos impulsamos primero en esa provincia. Esta forma de hacer política, la que nunca he de abandonar, me obliga a plantear construcción, como nos dice la compañera Cristina ante las descalificaciones. Me compromete a ir por más, para garantizar este modelo de inclusión y justicia social que en nuestra provincia ratificó el pueblo con cerca del 50% de los votos y que iniciaran en el 2003 Néstor y Cristina. Julián Álvarez Secretario de Fruticultura de Río Negro
Julián Álvarez Secretario de Fruticultura de Río Negro
Como responsable de la Secretaría de Fruticultura de la provincia de Río Negro me veo en la obligación de responder a las declaraciones del diputado Bautista Mendioroz, acerca de las políticas frutícolas del gobierno actual implementadas durante mi gestión, que estamos dispuestos a profundizar. Hemos puesto en marcha, sobre la base de propuestas para una fruticultura sustentable, un plan para impedir la desaparición de pequeños y medianos productores consensuado con las agrupaciones que los representan, no permitiendo así la concentración de la tierra productiva y la comercialización en pocas manos, cuestión que sucedió durante la gestión en que el diputado fue un actor central en el gobierno, caracterizando la gestión que el radicalismo llevó a cabo durante 28 años por falta de políticas activas, planes, contención y visión estratégica para impedir semejante desigualdad en el sector que hemos heredado como hecho consumado. Después de atender la coyuntura con un poco más de 200 millones de pesos de ayuda directa a los pequeños y medianos productores, en dos años de gestión, estamos hoy en la etapa del relevamiento territorial del plan, llevamos cerca de 400, con el fin de identificar, evaluar y caracterizar a cada actor de manera de asistirlo con recursos acordes a sus necesidades y con un criterio más justo. Pronto comenzaremos con las acciones que plasmen los cambios estructurales. A la ley de transparencia, la cual he reconocido en artículos periodísticos como un paso trascendental para la búsqueda de equidad con sucesivas mejoras que había que hacerle, se le ha colocado un cepo con la contractualización, que hace vinculante un precio mínimo para la fruta fijado antes de que los mercados se expresen, en teoría por las partes; pero lo cierto es que una sola parte lo fija, porque la otra no se presenta. Esta condición hace que se firmen muy pocos contratos a pesar del incentivo fiscal de manera que, en vez de mejorar, retrocedemos. Tiene que reconocer el diputado que él fue el impulsor de esta contractualización actual generadora del retroceso. Y quiero pensar que lo ha hecho creyendo equivocadamente que todo iba a mejorar, y no demagógicamente. Y si bien los productores, no todos, defienden esta cuestión del precio fijado en la mesa de contractualización como una bandera de lucha, hay que reconocer que no pasa de lo testimonial porque delegan en nosotros la imposición del cumplimiento desconociendo ellos cómo hay que hacerlo, en un país de economía capitalista, democrático, con firme convicción de regulación del Estado pero no de imposición. Y nosotros podemos hacer las cosas que la ley nos permita. Por eso estamos preparando una reforma de la ley de manera de ir quitándole el cepo paralizante, para que como bandera de lucha podamos llevarla al frente, para ganarle finalmente la batalla a la ineficacia y la inequidad. Sobre las variables macroeconómicas, como tipo de cambio y cargas fiscales, nosotros dijimos que quizás deban hacerse correcciones, una vez provocados los cambios estructurales que garanticen que los beneficios obtenidos se distribuyan equitativamente de acuerdo a los esfuerzos realizados y no al poder negociador. Y lo heredado del radicalismo fue una estructura, ya lo hemos dicho, tremendamente desigual. Por eso en las jornadas con el sector de competitividad en economía plantearemos cambios estructurales para derramar sobre ellos las mejoras sugeridas. Finalmente quiero expresar que en la gestión radical colaboré siendo el coordinador del Censo de Agricultura bajo riego 2005 (que se realiza por ley), convocado por funcionarios radicales que hoy son colaboradores míos sin dejar de ser radicales, enalteciendo el compromiso con la provincia y la fruticultura y jerarquizando la política. De quienes siempre atiendo a sus observaciones constructivas. De la misma manera fui el impulsor en esta provincia, junto con estos mismos colaboradores, del Ente Compensador Agrícola que hoy tenemos y que con un conjunto de productores y legisladores neuquinos impulsamos primero en esa provincia. Esta forma de hacer política, la que nunca he de abandonar, me obliga a plantear construcción, como nos dice la compañera Cristina ante las descalificaciones. Me compromete a ir por más, para garantizar este modelo de inclusión y justicia social que en nuestra provincia ratificó el pueblo con cerca del 50% de los votos y que iniciaran en el 2003 Néstor y Cristina. Julián Álvarez Secretario de Fruticultura de Río Negro
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