“¿A dónde van a parar los aumentos de salarios?”

Redacción

Por Redacción

No sé si usted alguna vez se ha preguntado quiénes son los beneficiarios directos de cualquier aumento salarial en nuestro país, y creo que es bueno analizar este tema para darnos cuenta de que, en definitiva, nunca los beneficiados son los trabajadores. La necesidad de aumentar un salario esta íntimamente relacionada con dos factores: o el valor del salario no alcanza para cubrir las necesidades del trabajador, o bien se pide un aumento para que el trabajador tenga un ingreso que le permita superar sus expectativas de crecimiento anual. En Argentina hace muchos años que los aumentos salariales sirven para paliar los efectos de la inflación, y en algunos pocos casos para acomodar mejor las finanzas y el crecimiento de ese trabajador. Buscar las causas que provocan la inflación en Argentina es algo que divide las aguas entre los factores de poder concentrados y los gobiernos. Si estamos gobernados por el conservadurismo, sabemos que el consumo debe bajar, porque en su teoría los que tienen derecho a consumir de forma frecuente no son las masas populares sino aquellos que pertenecen al sistema, los otros siempre deben esperar a que el “derrame” les llegue algún día. En cambio si estamos gobernados por gobiernos más populares, basan su poder en generar el mejor ámbito para que todo el pueblo adquiera bienes y consuma, y si para ello tiene que fabricar algunos billetes de más, bueno, se fabrican… En ambos casos tenemos los mismos actores económicos en danza, esos actores que realmente, sea con los conservadores o con los populares, se quedan con el salario del trabajador, y más aun cuando la inflación es severa. Esos actores son los monopolios que nos venden los alimentos diariamente. Aquí es donde quiero hacer un análisis corto pero efectivo a la hora de evaluar a estos grandes ganadores de los aumentos salariales. Las grandes cadenas cuentan sólo con el 15,5% del total de las bocas de venta en Argentina, pero suman el 55,7% de metros cuadrados de toda la superficie comercial del sector y venden el 58% del total de bebidas y alimentos de todo el país. Los márgenes de rentabilidad y ganancia de las mercaderías que nos venden estas grandes cadenas no los fija ningún gobierno, los fijan ellos mismos. Los márgenes de rentabilidad anual de estas cadenas en Argentina son del 100% mayor a las obtenidas en sus sucursales de Europa y Estados Unidos. Es aquí donde van a parar todos los aumentos salariales en su inmensa mayoría. Sí, del bolsillo del trabajador a las grandes cadenas y mayoristas, que luego se llevan sus rentabilidades fuera de la Argentina. Y ni qué hablar de los negocios financieros en los cuales invierten los más de 100.000 millones de pesos anuales que facturan, porque estas estructuras pueden pagar hasta a 120 días sus mercaderías, pero con el efectivo que reciben diariamente realizan grandes maniobras financieras que les representan a veces otro volumen de ganancias aún más importante que la venta misma de los productos que nos entregan. Las tarjetas de crédito en cuotas y sus intereses son otro mecanismo para abultar aún más las ganancias de estas empresas. Bueno, ahora usted sabe a dónde va a parar el aumento de salario por el cual estuvo peleando, el caso sería que alguna vez también pudiéramos pelear para que exista una legislación “aplicable” que permita regular las fenomenales ganancias que estos monopolios tienen, o que al menos las asimilen a sus casas matrices, donde se conforman con ganar la mitad de lo que aquí ganan, ya que mes a mes en estas políticas de ganancias monumentales se fagocita el salario de millones de argentinos y esta mentira de subir salarios y que nos aumenten las mercaderías sólo hace que la billetera esté más gorda y el chango cada vez más vacío. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche


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No sé si usted alguna vez se ha preguntado quiénes son los beneficiarios directos de cualquier aumento salarial en nuestro país, y creo que es bueno analizar este tema para darnos cuenta de que, en definitiva, nunca los beneficiados son los trabajadores. La necesidad de aumentar un salario esta íntimamente relacionada con dos factores: o el valor del salario no alcanza para cubrir las necesidades del trabajador, o bien se pide un aumento para que el trabajador tenga un ingreso que le permita superar sus expectativas de crecimiento anual. En Argentina hace muchos años que los aumentos salariales sirven para paliar los efectos de la inflación, y en algunos pocos casos para acomodar mejor las finanzas y el crecimiento de ese trabajador. Buscar las causas que provocan la inflación en Argentina es algo que divide las aguas entre los factores de poder concentrados y los gobiernos. Si estamos gobernados por el conservadurismo, sabemos que el consumo debe bajar, porque en su teoría los que tienen derecho a consumir de forma frecuente no son las masas populares sino aquellos que pertenecen al sistema, los otros siempre deben esperar a que el “derrame” les llegue algún día. En cambio si estamos gobernados por gobiernos más populares, basan su poder en generar el mejor ámbito para que todo el pueblo adquiera bienes y consuma, y si para ello tiene que fabricar algunos billetes de más, bueno, se fabrican... En ambos casos tenemos los mismos actores económicos en danza, esos actores que realmente, sea con los conservadores o con los populares, se quedan con el salario del trabajador, y más aun cuando la inflación es severa. Esos actores son los monopolios que nos venden los alimentos diariamente. Aquí es donde quiero hacer un análisis corto pero efectivo a la hora de evaluar a estos grandes ganadores de los aumentos salariales. Las grandes cadenas cuentan sólo con el 15,5% del total de las bocas de venta en Argentina, pero suman el 55,7% de metros cuadrados de toda la superficie comercial del sector y venden el 58% del total de bebidas y alimentos de todo el país. Los márgenes de rentabilidad y ganancia de las mercaderías que nos venden estas grandes cadenas no los fija ningún gobierno, los fijan ellos mismos. Los márgenes de rentabilidad anual de estas cadenas en Argentina son del 100% mayor a las obtenidas en sus sucursales de Europa y Estados Unidos. Es aquí donde van a parar todos los aumentos salariales en su inmensa mayoría. Sí, del bolsillo del trabajador a las grandes cadenas y mayoristas, que luego se llevan sus rentabilidades fuera de la Argentina. Y ni qué hablar de los negocios financieros en los cuales invierten los más de 100.000 millones de pesos anuales que facturan, porque estas estructuras pueden pagar hasta a 120 días sus mercaderías, pero con el efectivo que reciben diariamente realizan grandes maniobras financieras que les representan a veces otro volumen de ganancias aún más importante que la venta misma de los productos que nos entregan. Las tarjetas de crédito en cuotas y sus intereses son otro mecanismo para abultar aún más las ganancias de estas empresas. Bueno, ahora usted sabe a dónde va a parar el aumento de salario por el cual estuvo peleando, el caso sería que alguna vez también pudiéramos pelear para que exista una legislación “aplicable” que permita regular las fenomenales ganancias que estos monopolios tienen, o que al menos las asimilen a sus casas matrices, donde se conforman con ganar la mitad de lo que aquí ganan, ya que mes a mes en estas políticas de ganancias monumentales se fagocita el salario de millones de argentinos y esta mentira de subir salarios y que nos aumenten las mercaderías sólo hace que la billetera esté más gorda y el chango cada vez más vacío. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche

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