A Martínez Parra lo asesinaron a traición con un martillo
Dictaron el procesamiento con prisión preventiva contra Carlos Carrasco, sospechado de matar al jubilado de Fernández Oro para apoderarse del dinero de un plazo fijo.
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CIPOLLETTI (AC).- El juez Santiago Márquez Gauna procesó con prisión preventiva a Carlos Carrasco por el homicidio “doblemente calificado” de Juan Antonio Martínez Parra en Fernández Oro. La víctima, de 79 años, fue asesinada a puñaladas y a golpes con un martillo. Su cuerpo apareció cercenado en ocho partes y oculto en bolsas. El imputado, de 23 años, sumó dos agravantes: la alevosía y el criminis causa. Respecto de la primera, el juez consideró que Carrasco sorprendió al jubilado mientras “se hallaba incorporándose sobre la cama” y le dio dos golpes en la cabeza con un martillo, sin darle oportunidad de defensa alguna. Así le provocó una doble fractura y hundimiento de cráneo con una contusión cerebral grave. Y posteriormente le asestó varias puñaladas en el tórax y en el abdomen. En tanto que aplicó la agravante del “criminis causa” con el argumento de que Carrasco asesinó al anciano para “asegurarse la impunidad”. Debido a que se conocían, si Martínez Parra sobrevivía “muy fácilmente” lo podía acusar. Dice el procesamiento que el imputado “lo desapoderó” de cuatro certificados de plazo fijo y del documento de identidad, planificando “el cobro bancario de dinero que la víctima tenía en su haber”. Márquez Gauna también valoró la prueba científica y testimonial que aportó el fiscal Marcelo Gómez. Los informes del gabinete de Criminalística comprometieron seriamente a Carrasco y, sobre todo, el hecho de que una de sus zapatillas estaba manchada con sangre (que había intentado limpiar), según arrojó la prueba del reactivo químico. Martínez Parra residía en la calle Lucinda Larrosa al 400 de Fernández Oro y en la parte posterior tenía dos habitaciones en alquiler. Una de ellas se la rentaba a Carrasco, pero los vecinos declararon que “se llevaban mal” y que incluso el propietario pretendía desalojarlo “por su mala junta”. En la mañana del sábado 3 de octubre la nieta de Martínez Parra fue a limpiarle la vivienda. Pero no lo encontró y advirtió que había manchas de sangre, por lo que hizo la denuncia en la Comisaría 26ª. Los investigadores concentraron todas las sospechas en Carrasco, quien no se presentó a declarar como testigo, y lo buscaron intensamente. No lo encontraron hasta la madrugada del domingo. Sin embargo en lo de su novia secuestraron una mochila que contenía un arma de fuego, el DNI del anciano y los certificados de plazo fijo a nombre de Martínez Parra. El juez también aplicó la prisión preventiva porque Carrasco estuvo oculto varias horas y se presume que intentará fugarse en el caso de ser excarcelado, sobre todo porque se enfrenta a una posible condena de prisión perpetua.
Fernández Oro