Acribillaron a testigo del caso Braian Hernández

Se trataría de un ajuste de cuentas por un hecho ocurrido en febrero.

Por Redacción

Leonardo Petricio

NEUQUÉN (AN).- A menos de 24 horas de haber declarado en el juicio que se lleva adelante en contra del policía Claudio Salas, por el asesinato de Braian Hernández (14), Gabriel “Willy” Gutiérrez fue acribillado en la puerta de la casa de su novia cuando iba a buscar a sus hijos. El asesino estaría identificado y sería un hombre que en febrero fue herido por Gutiérrez de tres disparos. Antes de morir luego de recibir cinco disparos, la víctima llegó a decir que el autor fue “El Gordo”. Ese dato es clave.

Gutiérrez tenía 25 años y era uno de los testigos clave en el juicio por gatillo fácil dado que era quien conducía el auto en el que fue asesinado el adolescente por un disparo de Salas, para quien el viernes pidieron reclusión perpetua.

El homicidio, que desató de inmediato una ola de declaraciones de repudio, una movilización y hasta el pedido de que renuncien el ministro de Seguridad Gabriel Gastaminza y el jefe de la policía, Raúl Laserna, ocurrió a las 8,20 de la mañana en la calle 7 de la toma Almafuerte, frente al polideportivo barrial.

Para los investigadores se trató de un ajuste de cuentas y ayer por la tarde tenían datos del presunto asesino. Representantes de gremios, partidos políticos y familiares marcharon ayer por el centro de esta capital para expresar su bronca. Apuntaron a la Policía, al gobierno y a Gastaminza (Ver página 54).

El viernes, el hombre que conducía el auto en el que fue asesinado Braian había apuntado a la Policía y a Salas, a quienes acusó de haberlo golpeado y amenazado.

“Aparentemente lo estaban siguiendo y cuando Gutiérrez llega en su moto a la casa de la novia baja un hombre del auto y le dispara varias veces”, contó el fiscal que investiga la causa, Maximiliano Breide Obeid. Y agregó que “Gutiérrez recibió cuatro o cinco impactos, en el pecho, en el abdomen, en un brazo y en las piernas y además encontramos dos plomos en el lugar junto a las vainas servidas, por lo que presumimos que se efectuaron seis disparos que corresponderían a un arma 9 milímetros (del calibre que usan las fuerzas policiales)”.

Los estruendos de los disparos despertaron a varios vecinos quienes coincidieron en relatar que “fue a las 7.50” y además enfatizaron que “la ambulancia tardó casi una hora en llegar, a pesar de que estamos a 10 minutos del hospital Horacio Heller”. Los disparos en el cuerpo fueron cinco pero el que lo mató entró por la cadera y salió por la axila, confirmó la autopsia.

El Coordinador Operativo de la dirección de Delitos de la policía, Daniel Abarzúa, indicó en cambio que “de acuerdo a los testigos en el VW Gol Gris venían entre tres y cuatro personas y dos fueron las que se bajaron”, por lo que no descartó que hayan sido dos los tiradores.

El comisario inspector Abarzúa explicó que “Gutiérrez había venido a buscar a sus hijos de tres años y de ocho meses, porque le tocaban el fin de semana porque andaba medio peleado con la novia”. Y detalló que “es cierto que cuando lo estaban subiendo a la ambulancia le dijo a sus allegados y a los efectivos quién sería el agresor”.

Precisamente ayer fuentes allegadas a la investigación deslizaron que Gutiérrez habría sindicado a “el Gordo” como el autor de los disparos que acabaron con su vida dos horas más tarde, ya en el hospital Castro Rendón. Motivo por el que ayer se avanzaba en la declaración de los tres testigos que presenciaron la agresión.

Familiares y amigos del joven y de Braian Hernández este asesinato es “un mensaje para quienes piensen ser testigos contra la policía”. Por la tarde la delegación de la secretaría de Derechos Humanos a cargo de Beatriz Gentile dijo que “estos hechos de gatillo fácil y violencia institucional deben ser desterrados en forma urgente”.

Crimen en el oeste neuquino

Los investigadores dijeron que fueron seis los disparos, del calibre 9 milímetros.