“Aficionados”
Parece que la formación política no abunda en el currículum de los cuadros del gobierno de Cambiemos, o por lo menos en la mayoría de ellos. Considerando el escaso tiempo transcurrido de su gestión, ya son muchos los derrapes en ese sentido: los de la ministra de Seguridad y su patético accionar tras la fuga de los evadidos del penal de General Alvear, el de su par de Economía afirmando taxativamente que la devaluación no sería trasladable a los precios, más el anuncio de una lluvia de dólares (millones desde dentro y fuera del país) que nunca llegó, y el del ministro de Energía con afirmaciones ante sus cortes programados tales como: “Es lo que hay”, luego de un devastador tarifazo, son apenas algunos. Pero el máximo papelón lo protagonizó el improvisado ministro de Educación surgido de una anterior gestión porteña muy poco relevante, siendo que manejaba la cartera educativa del distrito con el presupuesto más alto per cápita del país y con la ventaja de tener que atender solamente al 50% de la matrícula porque la otra mitad concurre a escuelas privadas. Nunca antes visto que un ministro de Educación nacional retire de las negociaciones paritarias su propia propuesta, a lo mejor por considerarla “excesiva” él o su jefe, un golpe bajo a un sector socialmente sensible como lo es todavía el docente. Si esta es la “revolución educativa” que proclama mediáticamente el gobierno, es preferible ser reaccionario. Alcides Jacob, DNI 12.649.939 Cipolletti
Alcides Jacob, DNI 12.649.939 Cipolletti