“Al papa futbolero”



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¡¡Qué alegría nos dio Francisco!! Como la de un gol en la pitada final de un partido. Qué digo… me quedo corto. Fue como dar vuelta en el último minuto la final del Mundial, para ir a abrazarse para siempre con todos los seres queridos. Usted me va a entender por que es del palo. Sabemos que de pequeño, allá por la década del 40, iba a la salida de la escuela con su primo y amigos a jugar a la pelota en la plaza de Membrillar y Bilbao en el barrio de Flores. Que era usted quien se encargaba de congregarlos. Y que en la secundaria los lunes, después de clase, se juntaba con sus compañeros a discutir de fútbol, antes de ir a patear al potrero que estaba pegadito a la iglesia de la Medalla Milagrosa. Que le gustó tanto jugar al fútbol como más tarde estudiar, aprender química, escuchar a Piazzolla y leer a Borges. Luego vinieron los tiempos en que descubrió su vocación de sacerdote, dedicando su vida al servicio de los demás. Seguramente, las primeras lecciones de agilidad para ir de aquí para allá, evitar el confort y dar una mano solidaria, las aprendió por aquellos días de la infancia con una pelota en sus pies. Pero no todas son flores, ya que usted ha confesado ser hincha de San Lorenzo. Es más, lo he visto muy sonriente junto a un escudo azulgrana y hasta dicen los quinieleros que su número de socio del club les ha traído suerte. Creo que es un buen gesto de humanidad de su parte, que bien podríamos soslayar, porque después de todo ¿qué cura no es hincha de San Lorenzo? Y si bien nunca han ganado una Copa Libertadores, sus hinchas son fieles y sentimentales como pocos y hoy, gracias a usted, se sienten más cerca no sólo de Boedo sino también de Dios. No se si a esta altura del partido se dará un tiempo para jugar, aunque sea a escondidas, con la redonda. A los 76 pirulos y con sotana no ha de ser fácil. Igual quédese tranquilo, como argentino, sin ser Maradona ni Messi, usted, el 13 de Marzo de 2013, nos dio una emoción inigualable. Un momento que nunca pensé vivir. Nos hizo sentir orgullosos… Nos hizo poner de pie. Marcelo Antonio Angriman Abogado, Profesor Nacional de Educación Física

Marcelo Antonio Angriman Abogado, Profesor Nacional de Educación Física


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