“Algunos malditos periodistas”

Por Redacción

Lo que está sucediendo por estos días es de inmoralidad y ruindad manifiesta. Ha sido asesinada una pequeña niña, de 16 poquitos años. Una niña que desde su humildad mostrada desde los medios, dado que vivía con sus padres y hermanos en un muy reducido hogar, se destacaba en sus estudios, siendo una ejemplar estudiante y mejor personita. Una niña que, según lo divulgado, atesoraba su virginidad inocencia. Esta hermosa niña fue atacada, herida y depositada con vida en un sucio camión de basura que le produjo una bestial tortura antes de morir: la destrucción de sus huesitos y órganos por compactación mecánica. Esta niña que tenía toda una vida por delante, familia, amor, ilusiones, sueños, esperanzas, realizaciones, concreciones. Este pedacito de vida se convirtió en víctima, en víctima, ¡qué digo por Dios! Si estos malditos periodistas han convertido en víctima al presunto confeso asesino. Estos ruines periodistas en vez de reclamar justicia para esta criatura, la reclaman para su presunto confeso asesino. Estos periodistas en vez de mostrar las virtudes de esta niña, su bondad, su aplicación al estudio, muestran la supuesta bonhomía de su presunto confeso asesino. Estos periodistas en vez de mostrar y acompañar el dolor y el calvario de una familia, que todavía no sabe lo que les pasó, los ponen en el ojo social de la sospecha y muestran a la familia del presunto confeso asesino para que repita monocordemente que es inocente. Estos periodistas que en vez de entrevistar a las compañeritas, profesores y amigas de esta niña, entrevistan a insensibles vecinos del presunto confeso asesino, para que digan que es bueno y organicen flacas concentraciones por él. Estos periodistas inventan y fraguan informaciones, para mantener el circo mediático, sin importarles que esta mascarada pagana se hace alrededor de un angelito asesinado de la más horrenda forma. Estos periodistas transmiten en cadena nacional la discursiva de conocidos abogados y peritos mediáticos, que se dedican a ensuciar y desviar el razonamiento humano, en pos de vaya a saber qué. A pesar de ellos, hago votos por que se haga justicia, sea quien sea el asesino. Mumi yo no te conocí, pero te vislumbré a través del poquito relato que le escuché a tu abuelita y por eso, a pesar de que ya no estas físicamente entre nosotros, te aprecio, te tengo cariño y estoy seguro que nuestra sociedad ha perdido una gran Mumi que mucho bien le hubiera hecho. Y cuando a mi alma le toque el turno de ir donde ya esta la tuya, espero conocerte, en ese feliz mundo donde seguro no habrá ninguno de estos periodistas, porque es evidente que no tienen alma. Dr. Antonio Tourville DNI 7.817.849 Jeppener – Bs. As.

Dr. Antonio Tourville DNI 7.817.849 Jeppener – Bs. As.