Almodóvar y un galardón casi seguro
Pedro Almodóvar (foto) vivió los últimos días perseguido por el fantasma de Roberto Benigni. «Cuando me muestro un poco reticente (a participar en todas las fiestas y eventos de la campaña al Oscar), el publicista de la Sony esgrime impasible su argumento más contundente: «Esto lo hizo Roberto el año pasado y ya ves cómo le fue»». Benigni se llevó el Oscar a la mejor película en lengua no inglesa por «La vida es bella» tras ganar todos los premios previos posibles, recibir los elogios de la crítica y contar con el apoyo incondicional del público.
Almodóvar pasa exactamente por las mismas circunstancias con «Todo sobre mi madre». La película con la que España espera alzarse con la preciada estatuilla por tercera vez -ya lo hizo con «Volver a empezar», de José Luis Garci y «Belle epoque», de Fernando Trueba- es un típico melodrama almodovariano que se desarrolla en un universo de personajes marginales y excéntricos. El director español se centra en esta ocasión más que nunca en la capacidad de las mujeres para enfrentarse con éxito a la adversidad.
Manuela, interpretada por la argentina Cecilia Roth, regresa a Barcelona tras 17 años en Madrid en busca del padre del hijo que acaba de perder en un accidente. A través de las mujeres que va encontrando en su camino -una monja embarazada y enferma de sida (Penélope Cruz), un transexual (Antonia San Juan) y una actriz famosa (Marisa Paredes)- termina por encontrarle un nuevo sentido a su vida.
Entre los numerosos premios que «Todo sobre mi madre» fue recogiendo desde su estreno en el Festival de Cannes el año pasado figuran el Globo de Oro a la mejor película extranjera,la Palma de Oro al mejor director en Cannes, varios premios de la Academia Europea de Cine (mejor película, mejor director, mejor actriz, Cecilia Roth), siete Goyas de la Academia Española, el Cesar francés a la mejor película extranjera y distinciones de varias asociaciones de críticos de Estados Unidos.
El director de «¿Qué he hecho yo para merecer esto?» (1984), «Atame» (1989) entre muchas otras, ya compitió una vez por el Oscar, en 1989, con «Mujeres al borde de un ataque de nervios», protagonizada por Carmen Maura y Antonio Banderas, pero se fue con las manos vacías.
Según los especialistas, la única cinta que puede impedir que esta vez sí se lleve el premio es también un melodrama: la francesa «Est- Ouest» («La vida prometida»), ambientada en la época post-Segunda Guerra Mundial, dirigida por Regis Wargnier -que ya ganó el Oscar en 1993 por «Indochina»- y protagonizada por Sandrine Bonnaire y el ruso Oleg Menshikov, con Catherine Deneuve en un rol secundario clave. Francia es el país que en más ocasiones ha sido candidato al Oscar, un total de 30, obteniendo nueve estatuillas. Las otras candidatas a mejor película en habla no inglesa son la nepalí «Caravan», de Eric Valli, la historia del jefe de un pueblo del Himalaya, la británica «Solomon and Gaenor», de Paul Morrison, incluida en este rubro por haber sido rodada en galés y en idish, y la sueca «Under the Sun», del inglés Colin Nutley, que cuenta los problemas de un triángulo amoroso entre un granjero solitario, su ayudante y la recién llegada ama de llaves.
Si las predicciones se cumplen volverá a repetirse la situación que se dio en 1986 cuando Norma Aleandro anunció dando un salto que la ganadora era «La historia oficial», ya que Penélope Cruz, será la encargada de dar el nombre del filme ganador en esta categoría. (DPA/EFE/AR).