Alto en el cielo
El filme de Alfonso Cuarón es de gran belleza visual
gravedad
“Gravedad”, el nuevo filme de Alfonso Cuarón, viene a decirnos aquello de que una imagen –sobre todo si es en 3D– vale más que mil palabras. La película es un espectáculo asombroso del espacio que será recordado por su belleza visual. La gravedad, esa fuerza que nos atrae a la Tierra, es justamente lo que les falta a estos dos astronautas interpretados por Sandra Bullock y George Clooney, que flotan a la deriva. Pero la gravedad, en su sentido más pleno, sí puede verse en esos dos seres que necesitan aferrarse a algo para resolver sus conflictos. “Gravedad” cuenta una historia que se desarrolla por completo en el espacio y el planeta azul, una esfera inmensa que cubre casi toda la pantalla, es el maravilloso fondo visual de este intenso thriller. En una caminata espacial, a 600 kilómetros de la Tierra, ellos admiran la pasmosa perfección de un amanecer. El comandante Matt Kowalsky (George Clooney) y la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock) están reparando la estación cuando una tormenta de desechos de satélite causada por un asteroide pasa velozmente y la estación se daña, dejando a los astronautas a la deriva en el espacio. Stone es lanzada al vacío y, girando desesperadamente sobre sí misma, se va alejando en la inmensidad cósmica. La experiencia espacial se convertirá en un viaje lleno de contratiempos en el que los astronautas intentarán sobrevivir en un constante suspenso. La experiencia de esta espectacular película comienza desde el principio mismo del filme, con un plano secuencia. La toma pasa de forma similar de lo banal al caos y termina con incertidumbre. Cuarón captura todo ese momento sin cortes con una cámara flotando alrededor de los personajes, simplemente abriendo y cerrando la toma. Es, como dice el director, “un momento continuo’’. Variety elogió el plano secuencia por “habernos sumergido completamente en la belleza y la majestuosidad de un universo obscuro e inclemente”. Hollywood Reporter calificó la película de “la cinta más realista y hermosamente coreografiada que se haya situado en el espacio’’. Hay otras tomas de varios minutos e impresionante claridad en “Gravedad’’, pero la primera es la que cautivará a los cinéfilos. Consideradas un acto de valentía y una demostración de poder cinematográfico, las tomas largas son la materia de leyendas como Orson Welles (“Touch of Evil”), Alfred Hitchcock (“Rope”), Martin Scorsese (“Buenos muchachos”), Robert Altman (“The Player”) y Michelangelo Antonioni (“The Passenger”). Como sea, el filme es una de esas experiencias a las que vale la pena sumarse. Y, como no conviene adelantar nada de lo que ocurre, baste decir que los dos astronautas pasarán la mayor parte del filme luchando allí arriba (“Up in the air”, como se llamaba otro filme de Clooney), tratando de pelear contra lo inevitable: el oxígeno que se agota, la incertidumbre, el vacío, la necesidad de llegar a alguna otra estación espacial para que los rescaten y los devuelvan a la Tierra. Claro que allí arriba nadie puede estar seguro de dónde está. ¿Estarán avanzando hacia algún lugar o sólo flotarán, sin gravedad?