Antes de alegar quieren escuchar a los docentes del sobrino de Zapata

Por Redacción

Archivo

CIPOLLETTI (AC).- Se postergaron los alegatos en el juicio por el asesinato del odontólogo Héctor Parlanti porque el fiscal insistió con escuchar el testimonio de cuatro personas. Los acusados son José Antonio Zapata y su sobrino, que era menor de edad al momento del crimen. En la jornada previa del juicio el joven declaró que no participó del homicidio, aunque reconoció que en otros delitos colaboró “amenazado” por su tío. Para ayer estaban previstos los alegatos pero el fiscal de cámara Gustavo Herrera solicitó nuevos testigos. Entonces citaron a declarar a los integrantes del equipo docente que se relacionaron con el adolescente cuando éste asistía al colegio. En esa época todavía se encontraba en libertad, aunque después fue institucionalizado a raíz de las múltiples causas penales en las que quedó imputado. La última audiencia por el crimen de Parlanti se realizará el lunes 2 de noviembre, por la tarde, y luego serán los alegatos. El odontólogo fue asesinado en la madrugada del 7 de enero de 2012 en la Ruta Provincial 70, entre Cinco Saltos y el lago Pellegrini. Esa noche, la víctima cenó con familiares en la casa de su cuñado, en el lago. De regreso a Centenario dos de sus neumáticos se averiaron y terminó a un costado del camino. Su pareja, María Paula Rossaroli, continuó en otro vehículo para buscar un mecánico. Según la investigación, Zapata, de 37 años, y su sobrino, de 17, estaban al acecho por lo menos desde las 10 de la noche. Habían preparado planchuelas de acero con puntas y las colocaron como emboscada. Entrada la madrugada abordaron a Parlanti, que estaba dentro de su Fiat Idea Adventure y recibió un balazo en el abdomen. El hombre apareció muerto a la vera de la ruta al amanecer. En la indagatoria Zapata admitió sus intención de robar pero dijo que se le “escapó” el disparo porque llevaba guantes. En su declaración, el sobrino de Zapata hizo un breve relato y juró que no participó del crimen, aunque sí admitió que Zapata lo hacía delinquir bajo amenaza de matar a su pequeña hija. “En los hechos que sí estuve me declaré responsable en los otros juicios”, manifestó el joven. Entre 2011 y 2012 Zapata y su sobrino protagonizaron un raid delictivo que incluyó el robo y violación a una turista en la Ruta 6 de Roca, el abuso de otra chica que estaba con su pareja en el tercer puente de Neuquén y el ataque a un matrimonio de Cinco Saltos que viajaba a Mendoza. La investigación por el caso del odontólogo fue clave para esclarecer los demás casos que luego terminaron con condenas tanto en Cipolletti, Roca y Neuquén.


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