Apicultura, una actividad que apasiona y crece en Río Negro



Por Ing. Agr. German Balbarrey (INTA Valle Inferior)

Argentina a nivel mundial es uno de los principales exportadores de miel, tal es así que más del 90 % de la producción se destina al mercado externo. Además, según las estadísticas de las últimas décadas, nuestro país se mantiene entre el segundo y tercer lugar en producción y volumen. La miel argentina es muy valorada y reconocida por su calidad y diversidad.
Otra actividad de relevancia para el sector, pero con alto impacto sobre la producción nacional se trata de los servicios de polinización de cultivos con destino a producción de semillas y frutas, que ha cobrado relevancia en los últimos años como estrategia de diversificación de los apicultores en diferentes áreas de nuestro país asociado a la necesidad de empresas del sector agropecuario y frutihortícola para mejorar la productividad de los cultivos y la sustentabilidad ambiental de los sistemas.
En los sistemas apícola los diferentes productos se obtienen de la colmena, unidad de producción que actúa como soporte de vida para la colonia de abejas.
En ellas se desarrolla el ciclo biológico y como consecuencia de su manejo es posible obtener un diverso conjunto de productos durante las estaciones de primavera, verano y otoño. Entre ellas, además de la miel, destacan la cera, los propóleos, la jalea real, el polen y la apitoxina. Algunos consumidos como complementos nutricionales en tanto que otros son valorados por sus propiedades medicinales.

Las abejas están desapareciendo y somos responsables. Debemos fortalecer la concientización para revertir esta situación

German Balbarrey - Ingeniero Agrónomo (INTA Valle Inferior)


Las abejas acompañan al hombre desde hace aproximadamente sesenta millones de años y hoy corre serios riesgos de desaparecer. La miel era considerada en la América Precolombina, el “alimento del fuero”, por el calor y energía que otorgaba a sus consumidores, también los egipcios y los griegos eran grandes consumidores de este alimento.
Hoy diferentes informes muestran un importante despoblamiento de colmenas que llega casi hasta un 60% en algunos países del hemisferio norte, las razones son diversas y complejas para cada zona: deforestación, uso indiscriminado de pesticidas, cambios de uso de suelo, pérdida de sitios de anidación y recursos florales.
Durante este año 2019 el INTA Valle inferior, junto al CFI, la Agencia de Desarrollo CREAR la UNRN, el IDEVI, el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de Río Negro, el CET Nº 11, la Subsecretaria de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Viedma, el ProHuerta y RENATRE, se organizó el curso de “Especialización Apícola y Emprendedorismo” que dio inicio en el mes de agosto. Este curso que tiene una duración de diez meses y pretende que los alumnos no solo obtengan los conocimientos propios de la producción y el trabajo de la colmena, sino que puedan formarse como emprendedores.
El objetivo del curso es profundizar en aspectos metodológicos de la disciplina, identificando factores de producción en torno a la sustentabilidad de la actividad, generando un espíritu crítico y reflexivo creando hábitos de trabajo que permitan la resolución de los diferentes problemas que pueden presentarse.


La formación del apicultor con enfoque integrador, debe contemplar la adquisición de conocimiento por parte de los alumnos que permitan visualizar el sector y la actividad, como una herramienta de intervención sinérgica a nivel de cadenas productivas. Mediante la construcción de conocimiento desde la idea de desarrollo de valor agregado y de diversificación como pautas de adaptación a los nuevos escenarios productivos, se suministran elementos que permiten generar nuevos emprendimientos y fortalecer los existentes sobre bases para el abordaje de problemáticas complejas que incluyen aspectos sociales, ambientales y productivos. En este sentido, la apicultura se constituye como una actividad productiva creciente que aplica como medio de sostén o como complemento de ingresos a nivel familiar.
La capacitación de “Especialización apícola y emprenderismo”, permitirá generar puestos de trabajos genuinos, introduciendo personal con competencia específicas, que dará nuevas oportunidades dentro del sector, permitiendo, además, el fortalecimiento de la cadena apícola del territorio.
El curso cuenta con una serie de seminarios complementarios que son abiertos a todo público, en ellos se tratan temas referidos a economía y gestión, valor agregado, normativas y legislación, agroecología y sustentabilidad social (modelos asociativos y cooperativismos en el sector apícola).
Sin lugar a duda es necesario tomar conciencia de la importancia de esta actividad. Sabemos que las abejas fortalecen los modelos de agroecosistemas en la Patagonia Norte, mejorando las perspectivas de sostenibilidad a través de la diversificación de los mismos y de mejoras en la biodiversidad o a la afectación positiva de las funciones ambientales vinculadas a estas.

En números

4.000.000

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