Circulación por DNI en Neuquén: días y horarios para comprar y recrearse

Aretha Franklin y un legado que desborda lo musical

La Reina del Soul, fallecida el jueves pasado a los 76 años, fue, además de una extraordinaria artista, una activista por los derechos civiles, la igualdad racial y movimientos feministas.



#

En 1967, grabó una versión muy personal de la canción “Respect”, que no sólo resignificó sino también convirtió en himno civil. (Foto: AP )

Aretha Franklin nunca se vio a sí misma como una heroína feminista. Ese, decía bromeando, era el papel de Gloria Steinem. Pero deja un legado de himnos indelebles que resonaron profundamente con las mujeres al celebrar su fortaleza e individualidad y exigir, pues, un poquito de respeto.

“No pienso que yo haya sido una catalizadora para el movimiento de las mujeres”, dijo Franklin a Rolling Stone en el 2014. “Lo siento. ¿Pero si lo fuera? ¡Mejor que mejor!”

El movimiento por los derechos de las mujeres apenas arrancaba en 1967 cuando Franklin lanzó su versión de “Respect” de Otis Redding, que pronto se convirtió en un himno tanto para los derechos civiles como para el feminismo. Franklin cambió el significado de la canción, radicalmente, tan solo con cantarla con su propia voz inigualable. Quizás no tuvo la intención de que fuera un himno feminista, pero seguramente supo cuál sería su repercusión. En vez de un hombre que pide “lo que le corresponde” cuando llega a casa, ahí está una mujer que pide –no, que exige– ese mismo respeto por parte de su hombre y, en un sentido más amplio, de la sociedad.

“‘Respect’ es “el” himno feminista de la segunda ola, más que cualquier otra canción en la que pueda pensar”, dijo Evelyn McDonnell, editora de la antología “Women Who Rock” y profesora en la Universidad de Loyola Marymount. “Aretha fue intersectorial antes de que existiera el término”. Apunta que la versión de Franklin de “Respect” fue la prototípica “grabación de respuesta” a la de Redding –en este caso, con la misma canción–.

Para la cronista musical Caryn Rose, el mensaje de Franklin en esa canción fue deliberado. “Sabía cuál era el mensaje, y lo hizo a propósito”, dijo Rose, quien escribió el ensayo sobre Franklin en “Women Who Rock”. El propio Redding básicamente admitió la derrota –con buen humor– cuando cantó el tema en el Festival Pop de Monterey. “Esta siguiente canción es una canción que una chica me quitó”, dijo. “Una buena amiga mía... pero de todos modos la voy a cantar”. Es difícil imaginar ahora a un hombre cantando “Respect”.

En septiembre de 2015, con el papa Francisco como espectador de lujo, durante una presentación en Filadelfia.

Franklin diría más tarde que su intención fue expresar un mensaje sobre respeto que fuera más amplio que cualquier movimiento. “La declaración era muy importante, y si era importante para mí, era importante para otros”, dijo a la revista Vogue. “No solo para mí o el movimiento de los derechos civiles o las mujeres: es importante para la gente... Porque la gente quiere respeto”.

Aunque “Respect” fue probablemente su himno más famoso de empoderamiento femenino, hubo otras canciones que resonaron con fuerza con las mujeres, como “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman”, escrita por Carole King. Es una canción de amor, sí, pero en la voz de Franklin de algún modo se convirtió, sin lugar a dudas, en una canción sobre femineidad. “Celebra la gloria de ser mujer”, dijo McDonnell. “De modo que sí, es un himno feminista también”.

Entre otras canciones de Franklin que resonaron con las mujeres está “Think” de 1968: “Mejor piensa (piensa) lo que estás tratando de hacerme”, cantaba en inglés. “Esa línea simplemente resuena en términos de respeto y cómo las mujeres quieren ser tratadas”, dijo Gail Mitchell, una editora sénior en Billboard.

Y por supuesto está el dueto que Franklin grabó en 1985 con Eurythmics, “Sisters Are Doin’ it For Themselves”. La canción anunciaba: “Estamos saliendo de la cocina, porque hay algo que se nos olvidó decirles”. Al final, sea como sea que Franklin haya elegido describir su impacto en las mujeres, les dejó palabras de guía para la vida y las relaciones. “Dicen que es un mundo de hombres”, cantó en su álbum “I Never Loved a Man The Way I Love You” en 1967, “pero no puedes demostrar eso conmigo. Y siempre y cuando estemos juntos, cariño, muestra respeto por mí”.


Temas

Música

Comentarios


Aretha Franklin y un legado que desborda lo musical