La crisis trajo angustia y decepción, pero se la ve lejos de la del 2001

Los analistas de opinión coinciden en que hay un muy bajo nivel de expectativas en que la economía mejore. Pero que no se vive como una catástrofe. Un panorama electoral incierto.

08 sep 2018 - 23:30

Angustia, decepción, preocupación, miedo, enojo. Así viven las crisis los argentinos: las expectativas económicas de aquí a un año están por el suelo, y la mayoría considera que hace un año estaba mejor, pero la opinión pública está lejos de vivir la situación como vivió la catástrofe generalizada del 2001. Al menos así coinciden cuatro consultores y analistas políticos que entrevistó “Río Negro” una semana después de la corrida cambiaria que hizo tambalear al gobierno de Mauricio Macri. Respondieron a este diario Sergio Berensztein, Jorge Giacobbe, Ricardo Rouvier y Enrique Zuleta Puceiro.

Primera coincidencia entre los analistas: para medir los efectos de una crisis, mejor esperar a que baje la espuma, porque las respuestas, afectadas por el momento de caos o estrés, variarán a los pocos días y los números se verán distorsionados. Habrá que esperar unas semanas para conocer en números el impacto de la última corrida, pero la crisis económica ya venía marcando una tendencia, y pueden hacerse predicciones.

Mauricio Macri viene sufriendo desgaste desde el inicio de la crisis e incluso desde el mismo triunfo de 2017. En ese sentido, la tendencia negativa continuaría, el desgaste del presidente podría agravarse, y la recuperación parece difícil de acá a fin de año, en una economía con 42% de inflación, caída del salario y una contracción del 2,4%.

Pero si bien el presidente venía mes a mes perdiendo en imagen positiva, no venía desinflándose al mismo ritmo en lo que respecta a expectativas de voto: similar a lo que ocurre con Cristina Kirchner, con su núcleo duro indiferente a los Cuadernos de la corrupción, la polarización podría llegar blindar al presidente en otro tercio que desprecia una vuelta del pasado. Sin embargo, la polarización parece también empezar a desgastarse, y deja abierta la puerta a la aparición de una tercera opción: por ahora el peronismo federal parece no lograr ocupar ese espacio, pero falta mucho para octubre 2019.

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El escenario en clave electoral
A poco más de un año de las presidenciales, los consultores dicen que es muy temprano para medir el impacto de la crisis en clave electoral.
Afectados por la economía y la corrupción, Macri y Cristina conservan un núcleo fiel con tendencia declinante. Algunos no descartan la emergencia de una tercera opción.
Berensztein:“Hay miedo, pero no un ‘que se vayan todos’”

P-¿Qué reflejan las últimas mediciones?

R- En las crisis, las mediciones son fotos que hay que tomarlas con enorme cautela, son datos de un contexto de estrés y puede distorsionar mucho. Para entender cómo la opinión pública reacciona hay que esperar. Pero hay tres sentimientos fuertes, que son previos a la crisis y se profundizaron sí con la crisis. Primero, una enorme preocupación por la cuestión económica, que desplazó otros temas de interés como la inseguridad, incluso por un momento la cuestión de los cuadernos. La crisis hoy es el tema dominante: trabajo, la jubilación, el ingreso, la inflación, el dólar, pero siempre es lo económico. Segundo, hay un sentimiento negativo respecto del futuro, el mediano plazo lo ve negativo, que se entra en una etapa recesiva complejísima, más del 60 % ve el futuro complicado. Y tercero, hay un gradiente que va desde la “decepción” hasta críticas muy muy duras al gobierno. Ya no pasa por la caracterización ideológica, sino por una crítica a la capacidad de gestión, que siempre fue un atributo positivo de Cambiemos.

P-¿Se ve una angustia social generalizada, del tipo 2001?

R-No, las sociedades toman como parámetro la última situación traumática que han tenido. Es una crisis dura, pero es incomparable con la del 2001, no hay default, corralito, aunque el gobierno no informa bien que eso no podría suceder. Hay mucho miedo, sí, pero no hay un que se vayan todos, para nada, fuera de algunas exageraciones.

P-¿Cómo se da la comparación respecto al año pasado?

R-Hay una mayoría que se ve peor que el año pasado, un 80%, eso viene cayendo sistemáticamente. El año pasado a esta altura la economía estaba creciendo. Es natural, hay un numero importante que se queja de que está peor que el año pasado. Pero ahora tampoco se ven mejor el año próximo, no ven la luz al final del túnel.

P- ¿Desde el punto de vista político, con el bajar de la espuma, cómo puede afectar la situación de Macri?

R- Todo va a depender de la forma en que el gobierno maneje la crisis, la volatilidad del tipo de cambio, la inflación, el cuidado con los sectores más vulnerables: Las consecuencias de la devaluación y la recesión van a ser durísimas, imposibles de ocultar, en ese sentido vienen los peores meses de la administración de Macri. Los pisos que tiene Macri de 35% de imagen positiva, no me sorprendería que los perfore. Por supuesto hay un sector de Cambiemos muy fiel, de un tercio, que habla de la herencia, el sector externo, la oposición que obstaculiza. Pero hablar de intención de voto hoy, no puedo pensarlo, no hay datos que pueda proyectar a un año.

“Hay un sentimiento negativo respecto del futuro. El mediano plazo se ve negativo, como la entrada a una etapa recesiva compleja”.
Sergio Berensztein - D’Alessio IROL/Berensztein
Giacobbe: “Macri se disuelve en imagen, pero aún no en votos”

P-¿Cómo puede impactar la crisis en términos políticos?

R-Los candidatos para las personas son buenos o malos en comparación con algo, no en abstracto. Desde la crisis, Macri se disuelve en términos de imágen, pero no por ahora en términos de votos, porque la gente compara con Cristina. Antes de la corrida tenías 36 puntos Macri y 33 Cristina, y es raro, porque a los dos les llueve el techo, a Cristina con la corrupción y a Macri con la economía. Pero siguen significando uno respecto del otro una idealización positiva frente a una negativa: quien le tiene fobia a uno, usa al otro para frenarlo.

P-¿Cómo se vive la crisis?Una semana atrás parecía catástrofe.

R-Hay dos climas diferentes en Argentina, no uno. Por un lado, el clima dentro del yogur de la política, el micromundo del poder: los partidos, los políticos, el sindicalismo, el mundo financiero, los empresarios, la iglesia; ahí hay un clima, que para algunos es de exaltación y para otros de una gran depresión, es una lógica maníaco depresiva de vivir la realidad. En el otro sector, el de la opinión pública en general, tenés otro clima, que es de angustia, de preocupación, de decepción con Macri, pero de ninguna manera es de catástrofe, excepto el 35% que la quiere a Cristina, ni le pide al presidente que se vaya. El mundo del poder azuza, por exaltación o depresión, fantasmas que no existen.

P-¿Hay desgaste general de la clase política?

R- De los últimos quince años. Porque el 2001 no terminó, los argentinos no pidieron “que se vayan” todos juntos. Los empezó a descoser uno por uno. La sociedad argentina es una máquina de picar carne política, y pica más rápido de lo que puede reproducir; se comió al radicalismo, al peronismo y ahora ve a Macri y dice: ahora te vamos a revisar a vos. El nivel de demanda que hay es enorme, hagas lo que hagas vas al desgaste. Aún si la situación económica no fuera tan grave como la de hoy.

P-¿Quién puede morder en esta situación? ¿El PJ federal?

R-El par de opuestos que dominó la política los últimos seis años y captura al 70% de las voluntades, se está agotando. Cristina ya está agotada, lo que tiene lo tiene, pero no puede tener más y no puede ser presidente. Y Macri va a la baja, va hacia el desgaste, todo presidente va hacia el desgaste. Con lo cual, sabemos que una terecera opción va a irrumpir. Pero cuando indagamos, esa tercera opción no tienen nombre todavía. Massa no mide, Urtubey no mide, Tinelli da 80% negativo.

P-¿Puede tomar fuerza una alternativa dentro del gobierno?

R- Creo que ese escenario se configura cada vez más. La pregunta no es si Macri puede reelegir o no, sino si Macri debe reelegir o no. Cambiemos debería preguntárselo, porque si lo reeligiera, el desgaste sumado en 8 años lo va a dejar hecho tiras, cómo le pasó al kirchnerismo. Hoy Cambiemos y Macri son lo mismo, no ven que son un proyecto que tienen que dar más de un presidente. Tendrían que generar un click cultural hacia dentro.

“El par de opuestos que dominó la política los últimos seis años y captura al 70% de las voluntades se está agotando”.
Jorge Giacobbe - Giacobbe y Asociados
Rouvier: “El enojo puede convertirse en reacción”

P- ¿Puede cambiar el escenario político tras la corrida?

R- Hay que medir cuando pase la bronca, porque los número cambian días más tarde. Pero no veo que cambie mucho como se venía dando: salvo en los dos lados que está muy definidos, hay una licuadora en la cabeza de la opinión pública. Hay dos temas centrales, uno es el tema de los cuadernos, que en este momento ha sido desplazado por la crisis, que es el otro. Dos temas: los cuadernos y la crisis, hay momentos como este donde la crisis está en primer lugar; hace unos días teníamos los cuadernos en primer lugar.

P-¿Esa licuadora afecta entonces a un tercio del electorado?

R-Un 35% en la cabeza tiene una licuadora, el resto son posiciones tomadas. Pase lo que pase. Para el kirchnerismo los cuadernos son un invento, hay una persecución contra Cristina, los presos son presos políticos. Los anti k a muerte y quienes están con el gobierno consideran que la crisis es temporaria, que el gobierno va a salir, que necesita que se renueve la confianza y esfuerzo. El resto todavía es frío: la tercera fuerza política es el peronismo federal, de acuerdo a nuestros cálculos llega al 15%.

P- Con la corrida pareció sepultado el sueño de reelección.

R- Macri sigue estando en baja, ya llega al 29% de imagen positiva; pésimas expectativas económicas, más negativa la gestión. La tendencia es declinante, negativa, no hay recuperación por el momento. El gobierno va a tratar de recuperar, de acá a fin de año. Difícil, porque va a ser de recesión, tendrá que buscar a principio de año que viene. Más allá de intereses políticos, hay gente enojada, y ese enojo en sectores más humildes puede convertirse en reacción. Me parece que esto va a ocurrir, no sé en qué grado, y el gobierno mostrará ahí la fortaleza que realmente tiene. La otra alternativa política, muy jacobina para mi gusto, es la del kirchnerismo ganando las elecciones. Cristina está creciendo hoy en el conurbano, como un voto castigo a Macri, a la política económica, como la opositora más dura. Pero no la veo ganando un balotaje, los jacobinismos siempre tienen eso, son enormemente atractivos, pero siempre le es difícil mantener el poder. El peronismo federal hoy no gana, pero esto está en evolución. Puede cambiar mucho, como decía, hay una licuadora en la cabeza de buena parte del electorado.

“No veo a CFK ganando un balotaje. Los jacobinismos son enormemente atractivos, pero siempre le es difícil mantener el poder”.
Ricardo Rouvier - Rouvier y Asociados
Zuleta Puceiro: “El gobierno perdió el control de la agenda”

P- ¿Cómo mueve el escenario político la crisis?

R- Se ha modificado porque tenemos un gobierno que se ha recluido en una estrategia defensiva, con lo cual Cambiemos ha perdido lo que fue su gran instrumento que fue el control de la agenda, lo que tuvo durante toda su campaña electoral y la primera parte de gobierno. El gobierno está apostando a dividir a la oposición pero Cambiemos ya está experimentando una sangría, es muy difícil que logre retener al sector progresista, del radicalismo. Esa fragmentación la a va a sufrir Cambiemos, no va a lograr tenerlos a todos adentro. Y el peronismo ya está dividido, sabe también la situación que se viene, de poder muy débil, de una agenda económica muy difícil, ajuste, y no hay muchos equipos dispuestos a hacerse cargo de eso. Muchos gobernadores están pensando más en defender su territorio. Y eso le da una oportunidad al gobierno.

P- ¿Aún con la crisis económica?

R- No veo que haya una Argentina desesperada. Si vos salís de Buenos Aires, te encontrás con provincias llenas de oportunidades que están funcionando. Río Negro, como Neuquén, Chubut o Santa Cruz, son zonas que tienen exportaciones en dólares, tienen petróleo, frutas finas, minería, turismo, están en condiciones muy distintas al resto. El gobierno podría manejar esta situación si tiene coherencia, si no roba. Anduvieron en todos lados del mundo los ajustes salvajes. Las clases medias vamos a tener un crisis fuertísima, pero el país puede funcionar. Y si lo que hay enfrente es poco, no es imposible que tenga una oportunidad el gobierno. Mientras no surja una alternativa...

“No veo un país desesperado. Saliendo de Buenos Aires se encuentran provincias llenas de oportunidades que están funcionando”.
Enrique Zuleta Puceiro - OPSM
Buenos Aires

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