Arístides Vargas: “Si uno recuerda y no habla, no se cura”
Con el grupo Malayerba presenta hoy a las 22, en Regina, la obra “Instrucciones para abrazar el aire”.
Hoy, sábado 16, a las 22 en La Hormiga Circular, 9 de Julio 124, Villa Regina, finaliza el XXI Circuito Nacional de Teatro, y el actor, director y dramaturgo argentino Arístides Vargas –autor de “La razón blindada”- llegó desde Ecuador con el grupo Malayerba para presentar “Instrucciones para abrazar el aire”. María del Rosario “Charo” Francés y Vargas ponen en escena una obra profunda que reconstruye los hechos relacionados con la desaparición de una niña en la casa de calle 30 en La Plata, durante la última dictadura. Una ficción en torno a la búsqueda emprendida por Chicha Mariani –fundadora de Madres de la Plaza de Mayo– quien aún no encuentra a su nieta desaparecida. Seis personajes van creando una forma de no ver lo que sucede. “Instrucciones para abrazar el aire” no es una reconstrucción de sucesos al pie de la letra, sino más bien un documento ficcional. Y como la mayoría de los trabajos de Arístides, el relato se realiza desde una poética que combina la lírica con el humor. “Fue una especie de evolución mía, como persona de teatro, hacia esta temática. Y luego obsesivamente, fue escribir sobre lo mismo. Yo soy parte de una familia muy golpeada por esas circunstancias históricas, pero me llevó mucho tiempo hablar de ello. Mis primeros textos relacionados con el tema, son del 2000 . Cuando comencé, me di cuenta que era una forma de empezar a hablar. Siendo muy joven salí al exilio, con veinte cumplidos, había padecido la muerte de mi padre en los 80 y la prisión de mi hermano en el penal de Rawson por largo tiempo. Todo eso hizo que me hundiera en un mutismo del que no podía salir y lo hice, escribiendo obras de teatro, poco a poco. La primera, relacionada con el exilio es “Nuestra Señora de las nubes”. Allí encontré una vía a mi propio problema. Cuando digo propio, aludo a mi comunidad, mi sociedad, como momento histórico”, le dice a “Río Negro” “Hace bastante estuve en Berlín y observé que allí tienen una obsesión con la memoria. En cada calle, en una vereda, podés encontrarte con una placa que dice: en esta casa se llevaron a tal señor… A modo de insistencia, de alguna forma, para curarse. Si uno no recuerda y no habla, no se cura. Es como un tratamiento psicológico en gran escala. Tal vez haya por rescatar muchos matices en estos hechos. Hay que recuperar cómo se eliminó a una generación de artistas, por ejemplo; cómo se ocupó la literatura en esos años. Hay que hablar de la asunción ética de determinados valores, en aquella época. Yo puedo hablar por mí, a partir de la necesidad de manifestarme aquí en Argentina, porque mucho del trabajo lo realizamos en el exterior. Ahora recuerdo algo que me dijo un amigo ya fallecido que trabajaba en el Teatro San Martín: podés hablar de estos temas porque vivís afuera. –¿Quizás cabría preguntar afuera de dónde? –Claro… Uno nunca está afuera. “Instrucciones para abrazar el aire” la hicimos hace un par de semanas en La Plata y yo le describía a Charo Francés –que es mi esposa y la actriz con quien trabajo- tener la sensación que el lugar natural de esta obra es allí, porque en esa ciudad todo el mundo comprendía todo. La experiencia fue muy fuerte emocionalmente, y la gente alcanzó un nivel emotivo con lo que estuvimos narrando, donde –de alguna manera- nos estamos curando, nos vamos sanando.
Eduardo Rouillet eduardorouillet@gmail.com
Vargas junto a su mujer, la actriz “Charo” Francés, en escena
Hoy, sábado 16, a las 22 en La Hormiga Circular, 9 de Julio 124, Villa Regina, finaliza el XXI Circuito Nacional de Teatro, y el actor, director y dramaturgo argentino Arístides Vargas –autor de “La razón blindada”- llegó desde Ecuador con el grupo Malayerba para presentar “Instrucciones para abrazar el aire”. María del Rosario “Charo” Francés y Vargas ponen en escena una obra profunda que reconstruye los hechos relacionados con la desaparición de una niña en la casa de calle 30 en La Plata, durante la última dictadura. Una ficción en torno a la búsqueda emprendida por Chicha Mariani –fundadora de Madres de la Plaza de Mayo– quien aún no encuentra a su nieta desaparecida. Seis personajes van creando una forma de no ver lo que sucede. “Instrucciones para abrazar el aire” no es una reconstrucción de sucesos al pie de la letra, sino más bien un documento ficcional. Y como la mayoría de los trabajos de Arístides, el relato se realiza desde una poética que combina la lírica con el humor. “Fue una especie de evolución mía, como persona de teatro, hacia esta temática. Y luego obsesivamente, fue escribir sobre lo mismo. Yo soy parte de una familia muy golpeada por esas circunstancias históricas, pero me llevó mucho tiempo hablar de ello. Mis primeros textos relacionados con el tema, son del 2000 . Cuando comencé, me di cuenta que era una forma de empezar a hablar. Siendo muy joven salí al exilio, con veinte cumplidos, había padecido la muerte de mi padre en los 80 y la prisión de mi hermano en el penal de Rawson por largo tiempo. Todo eso hizo que me hundiera en un mutismo del que no podía salir y lo hice, escribiendo obras de teatro, poco a poco. La primera, relacionada con el exilio es “Nuestra Señora de las nubes”. Allí encontré una vía a mi propio problema. Cuando digo propio, aludo a mi comunidad, mi sociedad, como momento histórico”, le dice a “Río Negro” “Hace bastante estuve en Berlín y observé que allí tienen una obsesión con la memoria. En cada calle, en una vereda, podés encontrarte con una placa que dice: en esta casa se llevaron a tal señor… A modo de insistencia, de alguna forma, para curarse. Si uno no recuerda y no habla, no se cura. Es como un tratamiento psicológico en gran escala. Tal vez haya por rescatar muchos matices en estos hechos. Hay que recuperar cómo se eliminó a una generación de artistas, por ejemplo; cómo se ocupó la literatura en esos años. Hay que hablar de la asunción ética de determinados valores, en aquella época. Yo puedo hablar por mí, a partir de la necesidad de manifestarme aquí en Argentina, porque mucho del trabajo lo realizamos en el exterior. Ahora recuerdo algo que me dijo un amigo ya fallecido que trabajaba en el Teatro San Martín: podés hablar de estos temas porque vivís afuera. –¿Quizás cabría preguntar afuera de dónde? –Claro… Uno nunca está afuera. “Instrucciones para abrazar el aire” la hicimos hace un par de semanas en La Plata y yo le describía a Charo Francés –que es mi esposa y la actriz con quien trabajo- tener la sensación que el lugar natural de esta obra es allí, porque en esa ciudad todo el mundo comprendía todo. La experiencia fue muy fuerte emocionalmente, y la gente alcanzó un nivel emotivo con lo que estuvimos narrando, donde –de alguna manera- nos estamos curando, nos vamos sanando.
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